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España envía a Caracas a un hombre de Borrell en plena mediación con Maduro

Juan Fernández Trigo, hasta ahora embajador en La Habana, será ahora el anfitrión del disidente Leopoldo López

Embajador-Cuba-Reyes

El embajador, Juan Fernández Trigo, dcha, con barba blanca y gafas, con los Reyes en La Habana. EUROPA PRESS

La operación de tanteo al régimen chavista está en marcha. El intento de mediación entre Maduro y la oposición está comandado por el Alto Representante para la Política Exterior y Seguridad de la UE, el español Josep Borrell, quien acaba de bendecir una misión que tiene como fin que el régimen chavista posponga las elecciones legislativas de diciembre. A su vez, el actual embajador en La Habana, Juan Fernández Trigo, designado por Borrell cuando era ministro de Exteriores, será el nuevo embajador en Caracas, si recibe finalmente el placet.

Juan Fernández Trigo lleva en La Habana desde octubre de 2018. En su corto mandato recibió a Pedro Sánchez en noviembre de ese mismo año y ultimó los detalles del viaje de Estado de los Reyes a Cuba en noviembre de 2019.

Una vez realizada la propuesta, es el gobierno del país donde realiza sus funciones el embajador el que ha de dar su consentimiento. En este caso se da una anomalía. Aunque España reconoce a Juan Guaidó como presidente encargado, el placet lo dará quien tiene la Administración del Estado, es decir, Nicolás Maduro.

Fernández Trigo es licenciado en Derecho y fue anteriormente embajador en Haití (2007-2011) y Paraguay (2011-2017). Se encargó de controlar las representaciones de la Generalitat en el exterior, las denominadas embajadas catalanas, a instancias de Rajoy cuando se aplicó el artículo 155.

El consulado español en La Habana fue objeto de críticas por los retrasos en la repatriación de nacionales por la pandemia del coronavirus. El embajador llegó a amonestar verbalmente al auto de una serie de tuits despectivos con los ciudadanos españoles que se quedaron varados en la isla caribeña.

Este inminente cambio, que se da a la vez que otros relevos en Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Jamaica y Trinidad y Tobago, coincide con la llegada a Caracas de una misión, en principio secreta, a instancias del Alto Representante con el fin de explorar las posibilidades de enviar observadores a las elecciones legislativas si se posponen de diciembre de 2020 a junio de 2021.

Está en marcha la misión diplomática, de la que forman parte Javier Niño, director de América del Servicio Europeo de Acción Exterior y Enrique Mora, director político y vicesecretario general para Asuntos Políticos. Hasta ahora todas las mediaciones y los intentos de negociación con el régimen chavista han fracasado. La oposición insiste en que son maniobras de Maduro y sus acólitos para ganar tiempo.

Los dos enviados a Caracas se han entrevistado con el equipo de Juan Guaidó, que ha insistido en que para que haya elecciones libres ha de ponerse fin a la usurpación y que lo que pretende Maduro es una farsa.

A su vez, el régimen chavista les habría expuesto que lo que consideran legítimo es organizar el proceso electoral en diciembre, cuando se cumple el mandato de la actual Asamblea Nacional. Ofrecerían la posibilidad de que hubiera observadores, pero en la UE no ven factible hacerlo con tan poco tiempo. El primer encuentro con el chavismo habría acabado en fracaso, según fuentes venezolanas.

Elecciones legislativas en 2021

La postergación de las elecciones legislativas, con supervisión de la UE, es la idea que ha puesto sobre la mesa el opositor Henrique Capriles, el único de los más relevantes que trata con el chavismo, que sí acepta legislativas para cambiar el único órgano que no domina, pero no está dispuesto a convocar elecciones presidenciales.

Recientemente Capriles ha negociado con el régimen chavista la excarcelación de un centenar de presos políticos, entre ellos el diputado Juan Requesens, que pasó más de dos años en el Helicoide por relacionarlo con una intentona golpista.

A pesar de esta medida, quedan en las prisiones venezolanas 334 presos políticos, según el último recuento de Foro Penal. Una tercera parte son militares, y del resto la mayoría no son dirigentes políticos.

El gobierno interino de Juan Guaidó, apoyado por el llamado G-4, boicotearía los comicios por entender que no se dan las condiciones, siempre que Maduro siga dictando las condiciones.

Lo sintetiza claramente el ex jefe del gobierno español Felipe González: «No son aceptables unas elecciones en las que el dictador elige a sus rivales». Es un planteamiento con el que disienten otros socialistas como José Luis Rodríguez Zapatero y Josep Borrell.

Silva, tres meses expulsado

Fernández Trigo sustituye en Caracas a Jesús Silva, quien había sido designado como embajador en Venezuela por el gobierno de Mariano Rajoy en 2017. Silva ha vivido tres años muy intensos. Fue expulsado durante tres meses por Nicolás Maduro en respuesta a las sanciones que aprobó la UE contra varios dirigentes del régimen chavista. En Exteriores no informan cuál será su destino.

Son las sanciones por las que no podía pisar territorio español la vicepresidenta Delcy Rodríguez, que se encontró en un avión en Barajas con el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, a principios de 2020, en lo que se conoce como el Delcygate.

Ha sido testigo de acontecimientos muy relevantes como las elecciones presidenciales de mayo de 2018, cuando Maduro se atribuyó la victoria en unos comicios que la comunidad internacional consideró fraudulentos.

Siete meses más tarde, el 23 de enero de 2019, el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, asumía como presidente encargado de encauzar la transición democrática. Así es reconocido por 60 países del mundo, entre ellos todos los de la UE, salvo Chipre e Italia, Estados Unidos y Canadá.

Anfitrión de Leopoldo López

El 30 de abril de 2019 Juan Guaidó y Leopoldo López, entonces en arresto domiciliario, encabezarlo lo que denominaron la Operación Libertad, que tenía como fin «acabar con la usurpación del poder». Llamaron a los militares a respaldar masivamente el cambio de régimen pero no contaron con suficiente respaldo.

Leopoldo López, a quien permitieron dejar su casa los efectivos que lo custodiaban, acabó refugiándose en la embajada española en Caracas. Desde entonces es su anfitrión Jesús Silva, que ha cumplido con el compromiso de dar cobijo al líder disidente, de la misma formación política, Voluntad Popular, que Juan Guaidó.

El líder opositor, que fue acusado sin pruebas por el régimen de la violencia desatada en las protestas de 2014, ha de mantener un perfil bajo mientras esté en territorio español. El suelo de cualquier legación es inviolable. Ahora será Juan Fernández Trigo su anfitrión en Caracas.

Leopoldo está angustiado por la situación venezolana y preocupado por la falta de unidad»

LEOPOLDO LÓPEZ PADRE

En declaraciones a El Independiente, el padre del opositor venezolano, el eurodiputado del Partido Popular Leopoldo López, explicaba este jueves cómo su hijo «está angustiado por la situación venezolana y preocupado por la falta de unidad». Añadía cómo sufre la ausencia de su familia. A su vez, en NTN24 decía que espera «todo lo mejor» para quien será en breve el anfitrión del disidente venezolano.

Al eurodiputado López le parece que Borrell insulta al Parlamento Europeo la enviar la misión a negociar con Maduro, cuando esta institución reconoce a Juan Guaidó como presidente encargado. «Es como si ahora enviara una misión a tratar con Lukashenko, después de decir que no lo reconocemos como presidente de Bielorrusia», comentaba.

El Partido Popular ha pedido explicaciones por el relevo y también por «la nueva política» hacia América Latina. La portavoz del PP, Valentina Martínez Ferro, ha registrado una petición de comparecencia de la secretaria de Estado de Exteriores para Iberoamérica y el Caribe, Cristina Gallach.

En su cuenta de Twitter, Martínez Ferro ha escrito: Hoy nos enteramos de que el gobierno de España cesa a Jesús Silva como embajador ante la República Bolivariana de Venezuela y que será sustituido por el diplomático socialista Juan Fernández Trigo, actual embajador en la República de Cuba. Nada es casualidad».