El número de presos contagiados por coronavirus durante la segunda ola es ya cuatro veces superior al que se acumuló durante el estado de alarma, si bien la inmensa mayoría pasa la enfermedad de forma asintomática. Más de la mitad de todos los reclusos infectados están internados en cárceles de Madrid, la comunidad donde la covid-19 está teniendo con diferencia un mayor impacto.

De acuerdo con los últimos datos difundidos por Instituciones Penitenciarias, 334 presos han dado positivo desde el pasado 22 de junio, frente a los 85 contabilizados en la primera oleada de la pandemia. En la actualidad hay 133 casos activos, después de que 201 internos hayan recibido ya el alta. En cuarentena u observación médica hay 896, exactamente 904 menos de los que se sumaban el pasado 30 de septiembre.

En total, el 82,63 % (276) son casos asintomáticos, tan sólo dos han requerido ingreso hospitalario -uno de Alcalá-Meco (Madrid) y otro de Alicante-Cumplimiento- y se ha registrado un fallecimiento (Alicante). El resto ha presentado una sintomatología leve.

Madrid concentra el 55% de los casos

Las fuentes de Instituciones Penitenciarias dijeron que el aumento de los positivos se debe a que en este nuevo embate se están haciendo PCR cada vez que hay un caso sospechoso, prueba que se acompaña de un estudio de contacto para evitar la propagación. «La mayoría son asintomáticos», insisten las fuentes, que lanzan un mensaje de tranquilidad: «La situación no es grave».

Con 184 casos, que representan el 55 % del total, las prisiones de Madrid son las más afectadas, lo que ha obligado a suspender los permisos, salidas programadas y las comunicaciones especiales (íntimas, familiares y de convivencia) en los siete centros penitenciarios abiertos en esta comunidad.

La mayor incidencia se registra en Soto del Real (Madrid V), que acumula ya 89 positivos (35 ya con alta). Ello representa más de una cuarta parte de todos los contagios entre la población reclusa del país desde que el pasado 21 de junio se levantó el estado de alarma tras más de tres meses de vigencia.

Las cárceles suman en la segunda ola 334 positivos, de los que 133 continúan todavía activos

El brote que se registra en esta cárcel llevó al Ministerio del Interior el pasado 2 de octubre a reforzar las restricciones, al suspender todas las comunicaciones (por locutorio y vis a vis) y permisos y autorizar solamente la entrada del personal extra penitenciario estrictamente imprescindible. Es la única prisión gestionada por el Estado que permanece hoy ‘cerrada’.

No es la única medida que ha adoptado en los últimos días Instituciones Penitenciarias en esta cárcel. A finales de la pasada semana decidió cerrar el módulo de mujeres y trasladar a las 21 internas a otros centros. En concreto, a las de Alcalá de Henares, Estremera (ambas en Madrid) y Brieva (Ávila).

También está siendo importante el impacto del coronavirus en Alcalá-Meco, donde se registran 53 positivos desde que el Gobierno levantó el estado de alarma. De éstos, tan sólo cinco se mantienen actualmente activos.

El brote de Las Palmas II

Fuera de Madrid, el mayor número de casos se acumula en Las Palmas II (44), lo que obligó a suspender el acceso al centro de todas las personas que no trabajan en la prisión. Ese brote está controlado y todos los contagiados tienen ya el alta médica. Les siguen Granada (11), Alicante (10) y Zuera (Zaragoza), con ocho casos.

Junto con Soto del Real, la otra prisión del país en la que están anuladas temporalmente las comunicaciones por locutorio es la de Ourense, mientras que en otras 45 cárceles repartidas por 15 comunidades y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla continúan suspendidas las comunicaciones íntimas, familiares y de convivencia. Las medidas se adoptan en función de la situación del centro penitenciario y de la situación epidemiológica de la provincia en la que se encuentra.

En cuanto a los trabajadores, el número de positivos asciende a 295 (frente a los 278 de la primera ola), de los que 122 siguen siendo casos activos. En cuarentena u observación médica hay 166 funcionarios, sin que se haya registrado ningún fallecimiento desde mayo.