España

Cs respalda los PGE a cambio de eliminar el impuesto al diésel, que Podemos también rechazaba

El Gobierno se ha comprometido ya con los naranjas que eliminará esta subida impositiva

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. EFE

Por mor de un acuerdo dentro del Gobierno de coalición, Podemos aceptó a regañadientes la subida del impuesto al diésel que el negociador morado, Nacho Álvarez, rechazó al inicio de la negociación con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Pero, al final no pudo imponer sus tesis. En todo caso, confiaban en que durante el proceso de enmiendas pudiera decaer. Y la clave la ha dado la formación de Inés Arrimadas, que tras conocer las líneas generales del proyecto de Presupuestos «constatamos que el Ejecutivo ha incorporado las líneas naranjas que exigimos, en distintas conversaciones, como condición previa al Gobierno para poder negociar unos futuros presupuestos».

Y entre esas «líneas naranjas» estaba el impuesto al diésel, que «aunque ha aparecido en el borrador, Ciudadanos ha conseguido el compromiso del Gobierno para que esa subida al diésel quede eliminada vía enmienda», aseguraban. Sin embargo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero desmintió que se haya negociado nada con Ciudadanos al respecto, mientras que el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, se mofaba del anuncio de los naranjas afirmando que «están desesperados por soltarse del mordisco de Vox».

Se felicita también el partido de Arrimadas de la supresión de la subida del 15 por ciento en el Impuesto de Sociedades que PSOE y Podemos sí acordaron en el proyecto de Presupuestos de 2019 o que se haya abandonado la intención de subir el IVA de la escuela concertada y de la sanidad privada. Además, «las subidas ideológicas e indiscriminadas de impuestos que PSOE-Podemos incluyeron para rentas de trabajo se limitan a las rentas más altas», a partir de 300.000 euros.

«En definitiva -dice Ciudadanos en un comunicado- con las condiciones naranjas asumidas, consideramos que ahora puede iniciarse una negociación para que estos Presupuestos puedan dar verdaderamente una respuesta razonable, moderada y sensata a una crisis sin precedentes, por lo que apoyaremos la tramitación presupuestaria para que esa negociación pueda empezar».

Anuncian además que seguirán «trabajando discreta pero incansablemente para mejorar unas cuentas con las que todavía mantenemos muchas diferencias y estaremos vigilantes respecto a las reformas que consideramos que siguen sin abordarse».

Por su parte, en Podemos no se atreven a aventurar si será su propio grupo el que presente una enmienda para la supresión del impuesto al diésel o sumarse al que puedan presentar otros partidos de la Cámara Baja.

El PNV tampoco apoyaba este impuesto

De hecho, el PNV, cuyo apoyo es indispensable para sacar adelante los Presupuestos, se ha mostrado también muy crítico con este impuesto. Los nacionalistas vascos creen que este ha sido «un mal comienzo» y una «sorpresa desagradable» por afectar a un sector clave, el del automóvil y se reservaban su apoyo a las cuentas del año que viene.

Bien es cierto que el PNV es maestro en tensar la cuerda para sacar los mayores réditos posibles y suele escenificar rupturas y elevar el tono del discurso, pero esta vez uno de los socios de Gobierno está dispuesto a tomarle la palabra para sumarse al rechazo a este impuesto, que supone un incremento impositivo a la clases medias del país. El tipo estatal del impuesto al diésel hubiera pasado de 30,7 a 34,5 céntimos por litros -inferior aún a los 40,07 céntimos de la gasolina- lo que supondría cerca de 2,3 euros más por depósito de cincuenta litros.

En Podemos asumen que en el acuerdo presupuestario «nos hubiera gustado sacar mucho más, por ejemplo, en el Ingreso Mínimo Vital», pero se apuntan como un tanto el compromiso de control, en un plazo no superior a cuatro meses, del precio de las viviendas de alquiler. En cambio no se ha avanzado en medidas para autónomos o pymes, ni en la subida de impuestos para las rentas superiores a los 130.000 euros, que se contenía en el llamado «pacto de progreso» con el PSOE, que dio a luz al gobierno de coalición. Tampoco en el llamado «impuesto a los ricos», que los socialistas tiraron al cajón del olvido.

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