Carlos Carrizosa (Barcelona, 1964) afronta las próximas elecciones autonómicas como candidato de Cs tras sustituir a Lorena Roldán y con preocupación por la situación sanitaria y sus efectos en la participación, pero asegura que el constitucionalismo tiene «un mensaje ilusionante», el de superar el procés. Mientras se confirma la cita con las urnas en Cataluña, defiende los acuerdos con el Gobierno «por responsabilidad» y asegura que los catalanes «nos piden» mantener esa actitud responsable.

Pregunta.- Dice Alejandro Fernández, líder del PP catalán, que si él hubiera ganado las elecciones en Cataluña no se habría ido a los dos meses. Una crítica que no sólo le hacen sus rivales políticos.

Respuesta.- Me suena a cábalas, como soñar con qué hubiera hecho yo si me hubiera tocado la lotería. El PP nunca ha sido capaz ni de cerca de alcanzar los resultados que nosotros tuvimos. Que lo diga desde el grupo más pequeño de la cámara me parece un desiderátum, digamos, simpático.

Inés Arrimadas no se fue a los dos meses, transcurrió más de un año, y los servicios que ha prestado a los catalanes los ha prestado desde el Parlament y los presta también desde el Congreso. Vienen muchos catalanes que independientemente de la ideología, nos piden que obtengamos mejoras, que negociemos los presupuestos y que tratemos de conseguir mejoras para los catalanes, los pequeños empresarios, los autónomos, las familias. Nos piden que tengamos este sentido de política útil que estamos llevando a cabo.

P.- Han sido uno de los apoyos más fieles al Gobierno de Sánchez en la gestión de los estados de alarma. ¿Están satisfechos con esa colaboración?

R.- Estamos fritos de tener que estar negociando con un Gobierno que para nada quisimos ni apoyamos en su formación y en el que no confiamos. Pero creemos que tenemos que ser responsables. Apoyamos el estado de alarma cuando hubiera sido una locura levantarlo, durante la primera oleada. Hicimos bien en tener una actitud responsable y creo que hacemos bien también en tener una actitud responsable permitiendo que los Presupuestos se tramiten. Vamos a intentar que no salgan unos presupuestos de PSOE y Podemos avalados ERC y Bildu. Creo que eso lo entienden nuestros votantes y los que no son nuestros votantes, entienden que haya una actitud responsable y patriótica, en el buen sentido de la palabra.

Estamos fritos de tener que negociar con un Gobierno que para nada quisimos ni apoyamos en su formación y en el que no confiamos»

P.- Pablo Echenique dice que se van a comer los presupuestos “con patatas”.

R.- Echenique puede decir lo que quiera. Sé que esos presupuestos alguien los va a cocinar y alguien se los va a comer. Presupuestos va a haber, podemos elegir entre que salgan con Bildu y ERC o que salgan más moderados y sensatos con Cs. Sánchez tendrá presupuestos, si nosotros nos retiramos de esta liza él los cerrará con ERC y Bildu.

P.- ¿Cree que podrán rebajar la subida de impuestos o frenar la limitación a los precios del alquiler a la que ya se opusieron en Cataluña?

R.- Vamos a estar hasta el final negociando por un PGE que no suponga una subida generalizada de impuestos y porque se incluyan mejoras por las que buena parte de la sociedad apostaría. Hasta el punto que podamos llegar, no lo sabemos.

P.- ¿Satisfechos con cómo se ha aprobado este estado de alarma, que al final queda subsumido al Consejo Interterritorial en el que el PSOE ya tiene mayoría?

R.- Satisfechos por el hecho de que Sánchez por lo menos tenga el compromiso de comparecer en tres ocasiones para dar cuenta del estado de la pandemia, cosa de la que no tienen muchas ganas, vista su ausencia del jueves en el Congreso. Pero le reconozco que estamos muy disgustados por la dejación de funciones que hace el presidente Sánchez. Está funcionando como una oficina de dispensación de estados de alarma al gusto de las autonomías y abdica de las responsabilidades de una pandemia nacional.

La actitud de Sánchez es extremadamente cobarde y es una de las causas de que en España la lucha contra la pandemia sea tan ineficaz»

Vemos como en Alemania o Francia los líderes asumen en primera persona las responsabilidades y nosotros tenemos un presidente que se esconde detrás de las comunidades autónomas y lo que pretende es obligarlas a solicitar la aplicación de las medidas más impopulares. Esa actitud nos parece extremadamente cobarde y es una de las causas de que en España la lucha contra la pandemia sea la más desorganizada e ineficaz de nuestro entorno.

P.- ¿Les incomoda la posición de Díaz Ayuso, tan beligerante contra las decisiones del Gobierno?

R.- Es lógico que desde las comunidades se exija al Gobierno que asuma sus responsabilidades y en eso estamos de acuerdo los socios del Gobierno de Madrid. Sin embargo, es cierto que Ignacio Aguado ha tenido que llevar la iniciativa proponiendo al Consejo de la Comunidad medidas menos beligerantes con el Gobierno. Somos unos socios leales, pero somos dos partidos diferentes y la línea nacional del partido en este tema está muy clara.  

P.- ¿Qué partido o gobierno salvaría de la deslealtad generalizada que estamos viendo en la gestión del Covid?

R.- No me atrevería a hacer una valoración de otros gobiernos, pero el premio a la deslealtad se lo lleva la Generalitat. No ha parado de decir a sus administrados que la culpa de todo la tiene Madrid, que si fuéramos independientes habría menos muertos. Hasta el punto de que en las detenciones de una reciente investigación de la Guardia Civil, Xavier Vendrell decía que había que marcar paquete por parte del independentismo. Eso que ha verbalizado uno de los detenidos es lo que hemos observado que era la línea política del gobierno catalán.

P.- ¿Le sorprende la red clientelar destapada por la Guardia Civil no sólo en el entorno de la ex Convergencia, sino también de ERC?

Pujol se avergonzará de cómo se han dejado adelantar sus herederos por ERC en ganar dinero, malversar y enriquecerse»

R.- Las personas de buena fe siempre se sorprenden cuando constatas que tienen la desvergüenza de estar en plena pandemia intentando aprovecharse de contratos del Covid. Sorprende y traumatiza encontrar a este tipo de desaprensivos que rodean la administración catalana como Vendrell, obteniendo contratos en pandemia con empresas fantasma presionando a los consejeros. Que este tipo de actividades se haya dado en ERC es nuevo en Cataluña. Se vanagloriaban de ser los de los 90 años sin corrupción, pero ahora Jordi Pujol se avergonzará de cómo se han dejado adelantar sus herederos por ERC en ganar dinero, malversar y enriquecerse.

P.- ¿Son necesarios los indultos para rebajar el suflé de la victimización independentista?

R.- No es posible hablar de indultos a personas que dicen que son objeto de la represión del estado y que “ho tornariem a fer”. No es útil ni justo hablar de indultos, ni de modificaciones del código penal, ni de prebendas a estas personas que siguen sin pedir perdón a los catalanes.

No es útil ni justo hablar de indultos ni de modificaciones del código penal»

P.- ¿Rechaza también la reforma del delito de sedición?.

R.- No veo viable ni útil que las reformas se hagan a golpe de negociación política en despachos para favorecer a personas y aprobaciones de presupuestos o futuros tripartitos. No veo bien que una reforma del Código Penal se haga atendiendo a intereses coyunturales.

P.- Se les recriminó que condicionaran su apoyo a las prórrogas del estado de alarma a que se suspendiera la mesa de negociación con los independentistas.

R.- Eso no era una mesa de negociación. Es una mesa de chantaje, en la que unos no aceptan el marco legal y otros sí. Es un diálogo desigual y por tanto tampoco es un diálogo.

P.- Ha sido muy crítico con los medios públicos catalanes ¿tan determinantes son en la pervivencia del independentismo?

R.- Si. Esos dos millones de votantes aglutinados en el proyecto rupturista están inmersos en una burbuja mediática en la que se habla del fugado Puigdemont como «el exiliado» y de los condenados por sedición y malversación como «presos políticos». Es tan determinante que si hay una inyección de fondos por el Covid 13 millones se destinan a TV3, para que no pierdan el compás porque es la maquinaria de propaganda esencial para mantener el montaje del procés. Y el Govern lo tiene muy claro.

Los medios son tan determinantes que si hay una inyección de fondos por el Covid, 13 millones se destinan a TV3″

P.- ¿Por qué la sustitución de Lorena Roldán tras arrasar en las primarias?

R.- Yo apoyé a Lorena Roldán, que ganó holgadamente, ha sido nuestra candidata y lo ha hecho fenomenal. Pero en un momento determinado se considera la posibilidad de llegar a un gran acuerdo constitucionalista en Cataluña y la propia Roldán, junto a la dirección, llega a la conclusión de que su candidatura podía ser una rémora dada su condición de portavoz del Senado que la lleva a rifirrafes con PP y PSOE.

P.- Sus críticos dicen que ejerce usted un control férreo del partido en Cataluña.

R.- Yo era secretario de Organización, al asumir la candidatura he dejado este cargo. He ejercido ese cargo de forma absolutamente pacífica. Los que dicen que ejercía el cargo de ese modo son los mismos que intentaron obtener compromisarios para el congreso y no obtuvieron ni uno. Esa es la fuerza que tienen.

P.- Hay todo un espacio heredero de CDC pero no independentista que intenta articularse para el 14-F, ¿se han planteado acercarse a ese espacio?

R.- Eso sí que no sería entendido por nuestro electorado, que Cs trabase alianzas electorales con los restos del naufragio de Convergencia, que nos ha traído hasta aquí. Otros partidos como la Lliga optaron por seguir una línea de petición de indultos que busca más una convergencia con los socialistas que con nosotros.

Hay un intento del PSC de convertirse en una especie de casa común del catalanismo»

P.- ¿Ve la anexión de ese espacio al PSC?

R.- Veo el intento por parte del PSC de ser una especie de casa común del catalanismo. Intenta hacer perdurar en Cataluña un régimen y una forma de entender la catalanidad que está mas cerca del siglo XIX y XX que no del XXI. En el XXI estamos nosotros, con una identidad catalana, española y europea desacomplejada, más moderna que el movimiento catalanista.

P.- Incluso los independentistas reconocen en privado que el gobierno de Torra ha sido ineficaz y pese a todo volverán a ganar las elecciones según las encuestas. ¿Qué está haciendo mal el constitucionalismo?

R.- Este movimiento político ha crecido sin cortapisas durante 40 años, y el procés no ha sido frenado políticamente desde que empezó en 2010 con las manifestaciones contra la sentencia del Estatut, a las que se sumó el socialismo. Lo único que ha habido ha sido actuaciones judiciales, pero no hemos contado con el Gobierno de España. El punto álgido fue la declaración de independencia, la aplicación del 155 y la huida de los líderes, no podemos esperar que desde ese 47% que tenían entonces ya se haya desinflado, esto va a ser progresivo.

No ayuda que la Generalitat gestione 33.000 millones de euros, tenga una administración clientelar y medios de comunicación»

Tampoco ayuda que la Generalitat gestione 33.000 millones de euros, tenga una administración clientelar que desparrama su influencia por las clases más pudientes de Cataluña y medios de comunicación. Hace que sean un adversario difícil de batir pese a la desilusión que están generando en sus propias filas. Tenemos que conseguir movilizar a los abstencionistas y la vía es esa gran coalición electoral que demostrase al electorado no independentista que también somos capaces de unirnos.

P.- En el 2017 consiguieron capitalizar el miedo a la independencia. ¿Qué propone Cs más allá de la gran coalición que sus posibles socios no aceptan?

R.- Estamos preocupados porque ya veremos en qué situación sanitaria nos encontramos en febrero y si seguimos igual eso puede abonar la abstención. Pero creo que tenemos un mensaje ilusionante. El constitucionalismo tendrá que hablar de cómo apartar esto que nos ha divido y empobrecido que es el procés y cómo reconstruir Cataluña entre todos.

P.- ¿Ve posible que se suspendan las elecciones?

R.- Eso sería indeseable porque significaría que la pandemia está en un punto peligroso y porque aguantar a este gobierno unos meses más sería una pérdida de oportunidades para Cataluña. Si hubiera una prórroga, como no es una convocatoria hecha por un president será la Junta Electoral quien deba validar cualquier modificación. Eso por lo menos nos da la tranquilidad de que tenemos un organismo independiente que va a obligar a que esas elecciones se suspendan o no en función de criterios objetivos y no de conveniencias políticas.