El ‘sí’ que ha anunciado el coordinador general de Bildu, Arnaldo Otegi, a los Presupuestos Generales del Estado ha causado reacciones muy diversas en el seno de los partidos que conforman el Gobierno de coalición. Así, mientras el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, recibía con júbilo la noticia, el anuncio ha levantado ampollas en el sector más moderado del PSOE. El último en levantar la voz ha sido el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que ha sorprendido en Twitter tildando de «fracaso» la negociación de Moncloa con la formación abertzale.

«Ver a Otegi siendo clave para decidir los PGE, del Estado que combatió desde un grupo terrorista, me produce una sensación muy dolorosa», ha escrito el mandatario extremeño en la citada red social. «En lo personal iré a la farmacia a buscar un antiemético», el medicamento que se utiliza para tratar náuseas y vómitos.

Y no se ha quedado ahí. El barón socialista ha enfatizado su malestar con la decisión de Sánchez y ha matizado que, aunque prefiere que los abertzales «estén en las instituciones» a que «estén matando», la «memoria de las víctimas de ETA no se merece que sean relevantes en nuestras vidas». «Nunca imaginé que la política española, por la negativa a llegar a acuerdos, los hiciera importantes», en alusión a la ausencia de acuerdos entre los dos grandes partidos, en este caso en materia económica.

No es el único mandatario del PSOE que en los últimos días ha criticado abiertamente que Sánchez opte por la vía de Bildu y ERC y no acepte la mano tendida de Ciudadanos, ya que las condiciones de los naranjas sacarían definitivamente a nacionalistas vascos y catalanes de la ecuación. El presidente de Aragón, Javier Lambán, calificó también este martes a ERC de «aliado inquietante», y abrió la puerta a la formación de Arrimadas, un «socio y aliado muy tranquilizador».

El ‘sí’ expreso de Bildu a apoyar los Presupuestos «salvo sorpresa» que, al menos de momento, no contemplan en la dirección abertzale, se hacía público tan sólo unas horas antes de conocerse que el Ministerio del Interior ha autorizado el acercamiento de otros cinco presos de ETA al País Vasco, entendida como una «muestra de la voluntad del Gobierno de España para trabajar en el proceso de socialización», según ha defendido la vicelehendakari socialista, Idoia Mendia.