Cataluña no irá a elecciones el próximo 14 de febrero si los indicadores del coronavirus se agravan y obligan a endurecer las restricciones actuales. Al menos eso ha propuesto este viernes el Govern a los partidos catalanes, en un encuentro dedicado a explicar el dispositivo electoral preparado por la Generalitat. Es la más extrema de las propuestas avanzadas por el ejecutivo catalán a los grupos, que plantean también franjas horarias para votar o sustituir los colegios electorales por pabellones deportivos.

El Procicat ha aprobado, a la espera de que lo acepten los partidos, nueve escenarios epidemiológicos, de los que dos consideran que deberían conllevar el retraso de las elecciones: Un confinamiento domiciliario, o bien en caso de restricciones absolutas en actividades sociales en amplios espacios y sectores así como en caso de que hubiera un riesgo muy elevado para salud y de «desbordamiento sanitario».

En estos dos escenarios se considerará imposible celebrar las elecciones el 14 de febrero y deberían posponerse «hasta que hubiera un cambio de escenario». El conseller de Exteriores y Relaciones Institucionales, Bernat Solé, ha asegurado que «trabajamos para celebrar las elecciones el 14F, la decisión de celebrarlas ha de tener solo el punto de vista epidemiológico».

En el resto de escenarios, que van desde la posibilidad de que haya vacuna hasta el más grave sin tener que posponer las elecciones, se garantiza que todo el censo de población pueda votar. Incluidos los enfermos de Covid, a diferencia de lo que sucedió en las elecciones del País Vasco y Galicia.

Franjas horarias

Así, el Govern propone franjas horarias e incentivar el voto por correo de las personas contagiadas de Covid-19 y en cuarentena. Los colectivos de riesgo votarían durante las tres primeras horas, de 9.00 a 12.00, y los votantes que no son de riesgo ni en cuarentena votarían de 12.00 a 19.30.

A partir de esa hora, propone hacer una pausa de 30 minutos para limpiar y desinfectar. Solo después podrían votar las personas en cuarentena, tanto contagiados, como contactos estrechos y sospechosos, en la franja de 20.00 a 21.00. De este modo, la jornada electoral se alargaría una hora.

Otra de las propuestas a debatir en la mesa de partidos y que ya aprobó el Procicat determina las medidas para adecuar los espacios de votación a la pandemia. Así, establece que se vote en espacios grandes y con ventilación, como pabellones en vez de en colegios, como es habitual.

Votar en pabellones

No se contempla, por contra, la posibilidad de alargar la jornada electoral durante dos días, como habían propuesto el síndico Rafael Ribó y el Consejo Asesor de la Generalitat. Una opción que requeriría una aprobación exprés de una ley electoral catalana ad hoc, que el ejecutivo catalán ha descartado.

Roger Torrent, presidente del Parlament, ha destacado la necesidad de hacer compatible en la logística electoral el derecho a votar y a la salud. Y ha dejado claro que la reunión convocada para debatir las condiciones sanitarias en las que se celebrarán los comicios «no será la única».

Bernat Solé, por su parte, ha asegurado que «hace meses» que trabajan en estos escenarios para unas elecciones «en contexto de excepcionalidad». El consejero de Exteriores ha explicado que intentarán que estos comicios «se parezcan al máximo» a unos comicios ordinarios. «Trabajamos por unas elecciones seguras que no excluyan a nadie» ha concluido Solé, quien ha defendido la necesidad de consensuar las medidas extraordinarias para estas elecciones.