España Un año de la guerra entre Calvente y Podemos

"Se ha visto que Podemos es un 'Juego de Tronos' e Iglesias se cree el rey"

El abogado José Manuel Calvente, expulsado de Podemos que denunció al partido por irregularidades, afirma que "no me arrepiento de nada" porque "las decisiones del juez demuestran que no me basaba ni en rumores ni en sospechas"

José Manuel Calvente, antiguo abogado de Podemos.

El 2 de diciembre de 2019 Podemos despidió a uno de los miembros de su equipo legal y responsable de Protección de Datos, José Manuel Calvente.

Ya ha pasado un año y la guerra que comenzó entre el abogado y la cúpula del partido no ha cesado. A raíz de su despido, Calvente presentó una denuncia por distintas presuntas irregularidades que venía investigando internamente con la responsable de Cumplimiento Normativo del partido, Mónica Carmona, como también ha declarado ella posteriormente.

Irregularidades que abarcaban, según la denuncia del letrado, desde presunto desvío de fondos públicos de la campaña electoral de 2019 a través de los pagos a la consultora mexicana Neurona vinculada a Juan Carlos Monedero y a la consultora portuguesa ADB hasta el intento de acceder al disco duro personal de una compañera del equipo legal pasando por el uso irregular de la denominada caja de solidaridad para proyectos sociales de la formación que alimentaban los cargos electos con sus donaciones o el contrato de reforma de la sede central de la formación, que se habría inflado hasta el doble.

El partido argumentó que Calvente fue despedido por acoso laboral y sexual a su compañera Marta Flor Núñez, abogada que después representó a Pablo Iglesias y su exasesora en el Parlamento Europeo, Dina Bousselham, en la pieza Dina del caso Villarejo de la Audiencia Nacional. La juez que investigó dicho presunto acoso acabó archivando la querella contra Calvente al no apreciar indicios de delito.

Estoy satisfecho porque el Juzgado 42 me ha dado la razón hata ahora

Pero la denuncia de Calvente ha desembocado en una investigación judicial al partido del vicepresidente segundo Pablo Iglesias y a varios miembros de su cúpula en el Juzgado 42 de Madrid.

Un año después, El Independiente conversa con Calvente, que reconoce que los enfrentamientos con el partido por aspectos relativos a su despido todavía continúan: «No me arrepiento de nada de lo que he hecho. Ni Mónica Carmona ni yo nos equivocamos al empezar a investigar. Estoy satisfecho porque el Juzgado 42 me ha dado la razón hasta ahora, aunque queda mucho por hacer. Las decisiones del juez demuestran que no me basaba ni en rumores ni en sospechas, como dijeron ellos».

El juez continúa por la vía de Neurona

De todas las presuntas ilegalidades a las que apuntó el abogado, el juez Juan José Escalonilla ha acordado investigar sólo lo relativo a los contratos con la consultora mexicana Neurona para las elecciones de 2019 y el precio de la obra de reforma de la sede del partido.

Archivó la parte de la causa relativa a la caja de solidaridad descartando indicios del delito de administración desleal al que apuntó Calvente. «Ningún indicio existe de que dicha asociación no desarrolle la actividad para la que fue constituida (proyectos sociales) ni tampoco y por tanto que dichas cantidades recibidas de Podemos, pudiendo provenir de la caja de solidaridad, no lo sean sino para llevar a efecto dicha actividad», resolvió en un auto. Tampoco vio irregularidades en los cuatro contratos de la formación política con la consultora portuguesa ADB Europa LDA correspondientes a las elecciones de abril de 2019, por lo que también cerró dicha línea de investigación.

Sin embargo, el juez sospecha –igual que la Fiscalía y el Tribunal de Cuentas– que el partido simuló los trabajos para la campaña electoral realizados por Neurona Comunidad y por los que el partido acordó pagar 363.000 euros. Ha pedido a Podemos que entregue los documentos acreditativos de los trabajos y también ha acordado investigar una cuenta de la formación en la que figura como apoderado el portavoz en el Congreso de los Diputados, Pablo Echenique, para repasar los pagos que se hicieron desde dicha cuenta.

También interrogó como investigado al administrador al que la consultora mexicana encargó registrar su filial española para cobrar los trabajos, Elías Castejón. El interrogatorio se centró en la subcontratación que hizo Neurona a otra empresa mexicana, Creative Advice Interactive, y en gastos de más de 9.000 euros que Castejón reconoció haber registrado en una «cuenta con socios» porque no pueden justificarse como propios de una campaña electoral.

Precisamente en su denuncia inicial Calvente lanzó sospechas sobre si el pago a Neurona sirvió realmente para sufragar gastos de candidatos internacionales de izquierdas. Relató que en el partido causó mucha extrañeza que se contratara a una consultora mexicana para trabajos de la campaña electoral «cuando había gente preparada en el partido cruzada de brazos».

Ellos empezaron una guerra contra mí que no debió empezar nunca

Durante la conversación con este diario insiste en que «no he actuado por venganza. Ellos empezaron una guerra contra mí que no debió empezar nunca. Comenzaron a hostigarme con actuaciones que bloqueaban mi trabajo porque sospechaban que les estaba investigando».

El abogado, que ejerce como abogado en Barcelona, dice que hace tiempo que se desencantó de Podemos y que al salir de la formación «me he quitado una buena carga de encima».

Calvente afirma que «ha descubierto cómo son a la vista de cómo se han comportado conmigo» y que el proyecto «ya no es ni la sombra de lo que fue e inspiró a mucha gente a sumarse a él. Se ha desvelado que ahora es el cortijo de unos cuantos».

«Pablo Iglesias se tomó muy en serio la serie Juego de Tronos. Se ha visto que el partido ahora es juego de tronos e Iglesias se cree el rey», traslada durante la conversación.

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