España

La influencia de Génova en la dimisión del consejero de Murcia fue "absoluta"

Manuel Villegas presentó su renuncia este miércoles por la polémica de haberse vacunado contra el coronavirus por delante de otros sectores de población vulnerables

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras (d) y el consejero de Salud de Murcia, Manuel Villegas (i) comparecen para anunciar la dimisión de Villegas

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras (d) y el consejero de Salud de Murcia, Manuel Villegas (i) comparecen para anunciar la dimisión de Villegas EP

El escándalo de la vacunación de centenares de cargos del departamento de Salud de la Región de Murcia en contra del protocolo del Ministerio de Sanidad, incluido el consejero del ramo, Manuel Villegas, acabó con la carrera política de éste menos de 24 horas después de que el diario regional de La Verdad destapase la polémica. En una comparecencia conjunta con el presidente de Murcia, Fernando López Miras, y al borde de las lágrimas, Villegas informó que dejaba su puesto en el ejecutivo regional. «Es momento de volver a la cardiología», dijo.

El consejero murciano presentaba su renuncia a las 18:00 de la tarde del miércoles, tan sólo unas horas después de afirmar justo lo contrario en rueda de prensa, en la que aseguró que no dimitiría porque «no es momento de huir» y, a su juicio, no hubo «tratos de favor ni privilegios» en la polémica vacunación. ¿Qué cambió en tan poco tiempo? Más allá de la presión mediática y política -Ciudadanos, socio de gobierno de López Miras en Murcia, exigió desde el minuto uno el cese de Villegas por la «gravedad» de la cuestión- la influencia interna del partido y de la dirección de Génova en particular, con García Egea a los mandos, fue «absoluta», según confirman fuentes de toda solvencia de la cúpula popular.

«Lo que no iba a ser una dimisión ha terminado siéndolo», se congratulan en la dirección del PP. Fernando López Miras, que mantiene una interlocución constante con el número dos de Pablo Casado, fue quien intervino en primer lugar en la declaración institucional que realizó ayer junto a su ya ex consejero. Lo primero que comunicó fue que había aceptado «la renuncia» de Villegas, para destacar a continuación la «intachable» trayectoria del ex titular sanitario de Murcia, un «hombre admirable» que «ha sido un ejemplo de entrega, de trabajo» y que «ha puesto encima de la mesa el interés general por encima del suyo».

Diferentes voces del PP sostenían ayer que la indignación por lo ocurrido en Murcia era la tónica general que se respiraba intramuros, sobre todo después de haber condenado públicamente los casos de los alcaldes socialistas que también se habían saltado el protocolo de vacunación para recibir su dosis. Y mantenían que la única salida posible era la de la dimisión, que no el cese, por la «metedura de pata» del ex consejero murciano y de su equipo. La renuncia debía «venir» de Villegas, aunque se forzase desde dentro. Ni de López Miras ni mucho menos de Génova. «Debemos ser ejemplo de transparencia», sostienen, en concordancia con la línea de regeneración de la que Casado quiere hacer bandera.

La decisión del PP de cortar por lo sano y poner punto y final a la polémica vacunación tiente otra consecuencia, y es la de presionar al PSOE para que haga lo mismo con los diferentes cargos socialistas que también se han saltado la cola de vacunación. Hasta el momento, los socialistas únicamente han abierto expediente a estos dirigentes municipales, pero en este caso aún no se ha hecho pública ninguna renuncia. «Espero que se utilice la misma vara de medir», concluyó López Miras.

La presión de Ciudadanos

La presión interna y externa que ha ejercido Ciudadanos desde el minuto uno de conocerse la polémica ha sido otra de las claves que han precipitado la salida de Villegas este miércoles. La portavoz autonómica del partido, Ana Martínez Vidal, exigió en la misma noche del martes la dimisión inmediata del consejero, sin medias tintas. Para los liberales no había otra salida: o dimisión o cese. «El consejero de Salud de Murcia no duraría ni cinco minutos en Ciudadanos», se reafirmaba la presidenta del partido, Inés Arrimadas.

Tras hacerse pública la renuncia del consejero de Salud, Vidal mantuvo una reunión con López Miras en la que pidió, no obstante, la máxima transparencia sobre el proceso de vacunación de la Región y que se hiciese pública la lista de los más de 400 cargos que, además del ex mandatario sanitario, se han vacunado por delante de sectores de población más vulnerable.

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