España

De la bicicleta al trabajo, el nuevo 'incentivo a pedales' de las empresas

24 empresas vascas reciben el certificado europeo que acredita la promoción de la bicicleta como medio de transporte para sus empleados. Ofrecen medidas que van desde apoyo a la compra hasta pagos por kilómetros, talleres o bonos de mantenimiento.

En la nota de gastos figuran los kilómetros hechos a golpe de pedal para asistir a reuniones y citas de trabajo. En la empresa cercana el nuevo aparcamiento de bicicletas cada vez está más ocupado desde que lo transformaron en un espacio seguro y protegido. El pequeño taller de puesta a punto y mantenimiento, ayuda: inflador, parches, herramientas, cámaras… En el ayuntamiento del pueblo el tablón de anuncios recuerda que quien quiera obtener una bicicleta podrá acceder a grandes descuentos, incluso que se ha habilitado una pequeña línea de financiación para su compra. Algo similar han hecho en la empresa de la calle adyacente, a sus empleados les ofertan bonos de 50 euros anuales para puesta a punto. Pese a todas las ventajas, hay quien sigue prefiriendo la comodidad de las bicicletas eléctricas que otra de las empresas acaba de adquirir para desplazarse.

En unas y otras llevan meses esperando que les concedan el sello, el certificado que les reconoce como empresas ‘amigas’ de las bicicletas. Tras completar los procesos de acreditación unas lo recibirán en un mayor grado de implicación que otras: el CFE de oro, de plata o de bronce. Las otorga la European Cyclist Federatión dentro de su programa ‘Bike2Work’ que acredita el cumplimiento de los estándares de calidad de aquellas empresas y organizaciones que desean apostar entre sus trabajadores por la bicicleta como medio de transporte en su actividad laboral cotidiana.

En España apenas una treintena lo ha obtenido, en su mayor parte en Euskadi. En enero del año pasado Bicicletas BH en Vitoria fue la primera de todo el país en lograrla. Este lunes, en la comarca vizcaína de Durangoaldea, se oficializará la entrega de estos sellos Cycle Friendnly Employer (CFE) a 24 empresas, entre las que figuran el centro educativo Maristak de Durango, el Ayuntamiento de Berriz, empresas como Decathlon, Orbea o Cafés Baqué.

Cada una de ellas ha tenido que acreditar que favorece y pone recursos para que sus empleados acudan a su puesto de trabajo en bicicleta y para que la empleen en los desplazamientos que requiera su actividad laboral durante la jornada de trabajo. Muchas de ellas lo hacen aplicando incentivos económicos o poniendo a disposición de sus trabajadores medios para el estacionamiento de las bicicletas, su mantenimiento o incluso para su compra en condiciones ventajosas.

España, 3,5%; Alemania, 20%

En España la utilización de la bicicleta para acudir al trabajo y para desplazarse durante la jornada laboral es aún una opción minoritaria. Apenas un 3,5% de la población asegura acudir a diario al trabajo en bicicleta. Estamos muy lejos de los niveles de hasta el 20% que se registra en países del centro de Europa como Holanda o Alemania.

Según el último barómetro de uso de la bicicleta de la DGT y la Red de Ciudades por la Bicicleta, la inmensa mayoría de hogares dispone de una, 7 de cada 10, pero solo la mitad la emplea con alguna frecuencia. La mayor parte lo hace de manera esporádica y apenas un 22% con una frecuencia semanal. Entre quienes sí pedalean con asiduidad crece el número de ciudadanos que lo hacen para acudir al trabajo. Las ciudades donde más se utiliza y donde las condiciones pueden ser más adecuadas para el uso de la bicicleta son Sevilla, Zaragoza, valencia, Barcelona y Madrid.

Sin embargo, es en el País Vasco, comunidad con una profunda afición por el ciclismo, donde mayor éxito ha tenido la iniciativa de acreditar empresas ‘amigables’ con la bicicleta. En la Comarca del entorno de Durango, donde la afición ciclista ha dado grandes corredores, las empresas que han obtenido la certificación europea se encuentran ubicadas en un radio reducido de alrededor de 5 kilómetros. La cercanía facilita que todas ellas colaboren en la promocióna de su utilización y que coordinen medidas para su uso en la comarca. En la lista figuran empresas privadas pero también instituciones públicas.

El centro de FP y Bachillerato de los Maristas en Durango es uno de los referentes del programa y uno de los dos que han logrado la certificación nivel ‘oro’. En realidad su defensa de la bicicleta venía de tiempo atrás. La llamada a su utilización en este colegio de alrededor de 550 alumnos y 60 profesores y personal ha contado incluso con incentivos económicos. Los desplazamientos del personal durante su jornada laboral se abonan al mismo precio que los kilómetros recorridos con un vehículo: 0,27 céntimos.

Incentivos económicos y financieros

La conciencia medioambiental y de desarrollo sostenible en este colegio vizcaíno está muy arraigada. También los desplazamientos a pie se pagan, incluso mejor: 0,5 euros el kilómetros. “Lo tenemos recogido en el convenio desde 2018. De igual modo que se hace con el coche, ¿por qué no se iba a pagar los desplazamientos en bicicleta? Es un modo más de incentivar su uso. Medio ambientalmente es mejor, mas saludable y más rápido para moverse por nuestro entorno”, asegura Egoitz Mezo, coordinador del área de Desarrollo Sostenible del centro educativo.

En Maristak de Durango han logrado que el 15% de su personal y un buen número del alumnado acuda a diario en bicicleta. Ahora se ha mejorado el aparcamiento, se ha instalado un soporte y material para reparaciones e incluso se ha puesto a disposición de los trabajadores cascos y bicicletas. A los alumnos también se les insta a dar el paso y se les motiva con iniciativas como el vídeo tutorial sobre el mantenimiento adecuado de una bicicleta grabado por la ciclista profesional de la comarca, Agurtzane Elorriga: “Al comienzo de curso hacemos una encuesta de movilidad entre ellos y les motivamos, especialmente a los de los pueblos cercanos, para que vengan en bicicleta y no en tren, como lo hace la mayoría”, asegura Mezo.

La pandemia ha disparado el uso de la bicicleta en nuestro país. Los pedidos para compra de bicicletas se han disparado por cuatro. A ello se suma la fuerte irrupción de la bicicleta eléctrica y el cada vez más presente servicio de préstamo de bicicletas en muchas ciudades españolas. Una realidad que los promotores de este tipo de certificaciones creen que provocará un aumento de la utilización de la bicicleta como medio de transporte.

Profesores del centro Maristak de Durango en el aparcamiento de bicicletas del centro.

“Con una bicicleta convencional las distancias que se está dispuesto a recorrer no van más allá de los 10 kilómetros. Con una eléctrica, que avanza a 20 km/h, las distancias aumentan, no sudas y las condiciones son mejores. A medida que su coste descienda aumentará su uso”, asegura Carlos Martín consutor de Bikefriendly Group, empresa responsable de la acreditación y adjudicación de los certificados ECF.

Más infraestructuras, más bicicletas

Este tipo de reconocimientos europeos se adjudican ya en 17 países. En España hace apenas un año que comenzaron estas auditorías a empresas interesadas en fomentar el empleo de la bicicleta en su actividad cotidiana. La experiencia llevada a cabo en el entorno de Durango se ha concebido como un proyecto experimental y de cooperación entre empresas privadas e instituciones públicas para colaborar en la conformación de entornos favorables para el uso de la bicicleta. “Son apuestas que se alinean con las estrategias de reducción de emisiones, de responsabilidad social corporativa, de empresa saludable, etc.”.

Un estudio de la Universidad de Cambridge llevado a cabo sobre 300.000 usuarios habituales de la bicicleta concluyó que a lo largo de 25 años se pudo concluir que quienes acudían a trabajar en bicicleta padecían una tasa de mortalidad temprana un 20% inferior. También que los casos de dolencias cardiovasculares era un 24% menos habitual y a aprición de cánceres caía un 16%.

Martín confía en que en España pueda ir asentándose una cultura mayor de utilización de la bicicleta para acudir al trabajo, como existe en otros países de Europa. Señala que uno de los factores determinantes es la disponibilidad de las infraestructuras adecuadas para una conducción segura: “Los expertos siempre dicen, ‘construye infraestructura y los ciclistas vendrán’. Es así. Son necesarias infraestructuras cómodas y agradables, aparcabicicletas seguros y carriles bici. Son determinantes para el empleo de un medio de transporte que en muchos casos, además de saludable, es más rápido”.

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