JxCat no apoyará la investidura del republicano Pere Aragonés. Se cumplen los pronósticos y los de Carles Puigdemont forzarán una segunda vuelta, prevista inicialmente para el martes. El secretario general de JxCat, Jordi Sánchez, ya avanzó en una conferencia pronunciada este martes que era muy difícil que los dos grandes partidos independentistas cerraran un acuerdo de legislatura, como reclama Junts, antes del viernes.

En un comunicado, la Ejecutiva de Junts reunida este jueves para decidir el sentido de su voto en el pleno de investidura que tendrá lugar mañana argumenta que «no se ha podido llegar a ningún acuerdo de investidura que garantice un gobierno estable que permita salir de la crisis». Tampoco hay acuerdo sobre cómo implementar «el mandato de las elecciones del 14F, en las que el independentismo superó por primera vez en la historia el 52% de los votos».

Acuerdo de investidura

Los de Puigdemont aseguran que «el objetivo es la configuración de un acuerdo de investidura que garantice un gobierno independentista». Pero concluyen que lo ofrecido hasta ahora por ERC en las reuniones con Jordi Sánchez, Elsa Artadi, Josep Rius, Miriam Nogeras y Francesc de Dalmases no es suficiente.

Oficialmente, uno de los escollos de la negociación ha sido el papel del Consejo por la República (CxR) presidido por Puigdemont. JxCat quiere que sea el responsable de definir la estrategia independentista en todos los ámbitos de actuación institucional, desde el Parlament a los ayuntamientos, pasando por el Congreso.

CxR y fondos europeos

Una propuesta que rechaza ERC, con escaso papel en el CxR, pero que secunda una parte de la CUP, pese a haber llegado, ellos sí, a un acuerdo con los republicanos. Esquerra remitió este miércoles una propuesta a JxCat para «reformular» el CxR antes de concederle ese protagonismo, pero no ha habido acuerdo.

Más allá de la estrategia independentista, la gestión del poder económico en el futuro gobierno separa a los dos grandes partidos independentistas. JxCat quiere reproducir el reparto de papeles de la legislatura anterior, lo que les otorgaría la vicepresidencia y conselleria de Economía, que previsiblemente iría a manos de Artadi. Pero Aragonés quiere conservar la gestión de los fondos de recuperación europeos.

La CUP sí votará a favor de la investidura, después de que sus bases hayan avalado este jueves en votación el preacuerdo alcanzado con los republicanos. Una decisión que ha utilizado hoy Esquerra para presionar a JxCat a favor del acuerdo.

Presión de ERC

«Este acuerdo nos da la oportunidad de hacer posible la investidura» de Aragonés, ha asegurado la portavoz del partido, Marta Rovira. La republicana ha abogado por configurar un nuevo Govern independentista y de izquierdas «y que empiece la nueva legislatura».

«Estamos a tiempo» ha añadido, «hemos podido construir una mayoría de momento de 42 diputados, podemos ser 74 y queremos seguir intentándolo». Una presión que no ha surtido efecto de momento.