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García Egea vetó a Miguel Ángel Rodríguez de la reunión clave para decidir la lista electoral de Ayuso

La definición de la lista electoral en Madrid y el encaje de Toni Cantó se llevó a cabo en una reunión en la sede de Génova a la que asistieron, además del secretario general del PP, Casado, Ayuso, Camins y Escudero

El secretario general del PP, Teodoro García Egea

El secretario general del PP, Teodoro García Egea EUROPA PRESS

El precipitado anuncio del fichaje de Toni Cantó por parte de la dirección nacional del PP para las elecciones del próximo 4 de mayo abrió un nuevo pulso entre Génova y Sol no porque Ayuso no estuviese de acuerdo con la incorporación del ex dirigente de Ciudadanos, sino por las prisas con las que actuó la cúpula nacional sin esperar a que la presidenta madrileña resolviese primero el «sudoku» de sus propias listas electorales. «Era ella quien quería marcar el ritmo», comentan fuentes autorizadas del partido. El pasado jueves, sólo un día después de que se hiciese público el ‘salto’ del político valenciano al PP, Díaz Ayuso acudió a la sede de la calle Génova para reunirse con Pablo Casado, limar asperezas y definir el orden final de los candidatos que conformarían su lista para el próximo 4 de mayo, con la incógnita de cuál sería finalmente el puesto en que iría Toni Cantó.

Además de Casado y Ayuso, en la cita estuvieron presentes los máximos representantes del PP de Madrid -Pío García Escudero y Ana Camins- y el secretario general del PP, Teodoro García Egea. Quien no estuvo en la cita fue la mano derecha de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez, cuya presencia fue vetada expresamente por el número dos de Pablo Casado, según afirman a El Independiente fuentes presentes en la cita. La tensión entre la dirección nacional y la regional del PP fue in crescendo en las horas posteriores a que trascendiese la decisión de incorporar a Toni Cantó, aunque la relación entre el presidente de los populares y la candidata a las elecciones del 4-M se mantuvo intacta y la interlocución fue «constante».

Quien sí recela no tanto del poder de Isabel Díaz Ayuso, sino más bien de las intenciones de su jefe de gabinete es Teodoro García Egea, artífice de la ofensiva de Génova para dominar la organización territorial del partido en toda España y lograr una estructura orgánica adscrita al liderazgo de Pablo Casado. En el entorno del secretario general del PP admiten las dudas existentes en torno a las pretensiones de Miguel Ángel Rodríguez de convertir a Díaz Ayuso en una alternativa fuerte a Moncloa que termine eclipsando a Pablo Casado, y transmiten la oposición del número dos de los populares a la presencia de MÁR -así se conoce al jefe de gabinete de la baronesa del PP en el ambiente mediático- en reuniones clave como la del pasado jueves. Por contra, en Sol defienden que el ‘gurú’ de Ayuso no quiso acudir a la cita por tratarse de una «reunión de partido».

De este encuentro salió el orden de los primeros veinte nombres de la lista de Isabel Díaz Ayuso que ratificaría el Comité Electoral del PP al día siguiente. El ex portavoz de Ciudadanos en las Cortes Valencianas, Toni Cantó, se colocaba como ‘número 5’ del PP en las listas para el 4-M. De este modo, la presidenta madrileña aceptaba al criterio de Génova de incorporar al ex dirigente naranja en los puestos de salida de su candidatura, después de que ésta expresase en público que los diez primeros nombres de la lista estarían ocupados por sus consejeros y personal de confianza. «Soy amiga de pocos cambios cuando las cosas funcionan y, por eso, el equipo con el que hemos trabajado es el que tiene que seguir», afirmaba horas antes de que estallase la ‘bomba’ del actor.

El sorpresivo anuncio de Génova del pasado miércoles respondía a una estrategia en la que la dirección nacional ha pisado el acelerador a raíz de la «traición» de Inés Arrimadas en Murcia y del adelanto electoral en Madrid: absorber todo el capital político y electoral de Ciudadanos y convertir el 4-M en la «primera etapa» de la reunificación del centroderecha en torno a las siglas populares. Pero la decisión de la dirección de anunciar el fichaje de Cantó antes de lo esperado pilló con el pie cambiado al equipo de Díaz Ayuso. En el entorno de la dirigente madrileña no se confirmaba siquiera si el político valenciano iría en las listas como había anunciado Génova. «Estamos negociando», respondía la propia Ayuso en declaraciones a los medios, antes de la cita clave del jueves por la tarde en la que se pondría punto y final al asunto.

El viernes, y esta vez al mismo tiempo, los equipos de comunicación de Ayuso y de Casado hicieron público el listado definitivo con la apuesta del PP para las elecciones del 4 de mayo. El número dos de la candidata madrileña será Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, al que sigue la presidenta del PP de Madrid, Ana Camins; el responsable de Justicia, Enrique López; y el ex dirigente de Ciudadanos, Toni Cantó. Los siguientes puestos en la lista los ocupan la totalidad de los consejeros de Ayuso y su jefe de campaña y portavoz en la Asamblea regional, Alfonso Serrano.

Ayuso, verso suelto del PP

La figura política de Isabel Díaz Ayuso ha experimentado una enorme metamorfosis desde su llegada a la Puerta del Sol. De ser práticamente una desconocida pasó en poco tiempo a convertirse en la auténtica dama de hierro del PP. Su discurso se ha alejado en no pocas ocasiones de la línea estratégica de la dirección nacional. La gestión de Ayuso y de su equipo durante la pandemia del coronavirus ha acentuado ese perfil propio y ha llegado a poner de relieve las diferencias entre las dos almas políticas que aún conviven en el partido pese a la intención de Casado de construir un «nuevo» PP desde el centro político.

El viento de cola sopla ahora a favor de la presidenta de la Comunidad de Madrid para arrasar en las urnas el próximo 4 de mayo con un discurso con el que ha llegado a diluir el protagonismo de Vox en estas elecciones y que choca con la estrategia rupturista con los de Santiago Abascal a la que se aferran en la dirección nacional. En Génova se trabaja con el objetivo de lograr una mayoría absoluta en Madrid que evite tutelas de terceros, y cuya victoria sea extrapolable a lo que quiere construir Casado en el ámbito nacional. Pero también existe el recelo de que el éxito de Ayuso el próximo 4-M no sea entendida como una victoria del PP… sino exclusivamente de Ayuso y, por ende, de su ‘gurú’, Miguel Ángel Rodríguez, el hombre en la sombra que llevó a José María Aznar a la cúspide de la política española.

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