La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha conocido el envío de una carta con dos balas dirigida a ella cuando se preparaba para entrar en una entrevista en el programa El Cascabel de Trece TV. La dirigente popular ha pedido en directo «darle la importancia que tiene, que es ninguna» y ha incidido en que «la gente que hace estos envíos busca su minuto de gloria y que estemos hablando de ellos, y no les voy a dar el gusto».

Díaz Ayuso ha seguido adelante con la entrevista que tenía planificada, tras hablar con el presidente del Partido Popular, Pablo Casado. Ha avanzado que tras la entrevista hablaría con el equipo del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que había tratado de localizarla.

«Serenidad y desprecio, y así se acaba», ha pedido Díaz Ayuso, que ha reclamado «no estar todo el día hablando de esto» para no generar «un efecto contagio».

Con la de Díaz Ayuso son ya cinco las cartas semejantes de las que se ha tenido noticia en la última semana, dos de ellas dirigidas a la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, y otras al ministro Grande-Marlaska y al candidato de Podemos Pablo Iglesias, que ha insistido desde entonces, a la par que el PSOE, en poner fin a la «violencia fascista» fruto del «caldo de cultivo» del discurso del odio, como ha defendido este mismo martes tras el consejo de ministros la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero.

Ayuso ha reivindicado la actuación en su día tanto de Mariano Rajoy como de José María Aznar, que pidieron «serenidad» el uno tras ser agredido en plena calle en una campaña electoral y el otro tras sobrevivir a un atentado de ETA contra el coche en el que se desplazaba.

La nueva amenaza dirigida contra Díaz Ayuso ha recibido la condena del resto de candidatos en campaña y también del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha pedido no ser «tolerantes ni cómplices con la violencia y la propagación del odio».