España

Decenas de concejales de Cs en Cataluña buscan cobijo en el PP tras la debacle del 14F

Arrimadas y Casado se saludan en Gernika. EP

Desde las elecciones municipales de 2019, más de una veintena de concejales de Ciudadanos en Cataluña han dejado el partido por discrepancias con la dirección y en los últimos meses se ha multiplicado el número de cargos naranjas que contactan con el PP para dar el salto de cara a 2023.

Fuentes populares han explicado a Efe que las llamadas son constantes: algunos solo para tantear el terreno, otros decididos a apuntarse al «reagrupamiento del centroderecha» que propugna el PP y que dio sus primeros frutos en la Comunidad de Madrid con la holgada victoria de Isabel Díaz Ayuso y la desaparición de Cs de la asamblea madrileña.

El teléfono de Hervías

La puerta de entrada de muchos de los descontentos con el partido que pilota Carlos Carrizosa en Cataluña es el exdirigente naranja Fran Hervías, que en su día fue el artífice de la implantación territorial de Ciudadanos y desde el pasado mes de marzo tiene despacho en la sede de la calle Génova de Madrid.

Fuentes populares aseguran que el ex número tres de Cs no necesita hacer una tarea proactiva para captar a los representantes municipales que públicamente aún guardan fidelidad a Carrizosa, sino que son ellos mismos quienes le llaman para tantear el terreno.

Tras el primer contacto, Hervías combina el papel de transmisor y de prescriptor: hace de enlace con el entorno del secretario general del PPC, Santi Rodríguez, y el presidente de los populares en Barcelona, Manu Reyes, y les explica quién es la persona que llama.

Transición no traumática

Hervías los conoce porque, en su día, fue el encargado de avalar su fichaje para Cs, pero ahora son Rodríguez y Reyes quienes deciden si el candidato encaja con la línea ideológica del partido y marcan los tempos para la incorporación.

Según subrayan desde la dirección del PPC, se quiere evitar la imagen de un trasvase agresivo de militantes, porque consideran que, por una parte, no sería elegante de cara a los naranjas y, por otra, podría despertar recelos entre militantes del Partido Popular que vean a los recién llegados como una competencia desleal.

Algunos ya han abierto camino

Lorena Roldán, que dejó Cs en la antesala del 14F para ser la número dos de Alejandro Fernández, es el referente mediático de las deserciones naranjas en Cataluña, pero no fue la primera.

Los motivos y casuísticas son diversos; algunos rompieron el carné por el «viraje a la derecha» del partido: por ejemplo, Olga Puertas (Sant Boi de Llobregat), Francisco Aguirre (Esparreguera), Javier Alegre (senador y concejal de Sant Feliu de Llobregat) y Carlos Méndez (Viladecavalls), entre otros.

Casos singulares son el de Francisco Ferrer, de Sant Just Desvern, a quien Cs expedientó tras criticar que los naranjas gritaran «delincuente» a Quim Torra durante un pleno, y el de los cinco concejales de Vila-seca (Tarragona), que abandonaron el partido en bloque por discrepancias con la política municipalista de Carrizosa.

Entre los abandonos más recientes de quienes han mostrado su afinidad con el PP destacan Alfonso Sánchez, de Tossa de Mar (Girona) -ciudad natal de Hervías- y, en la provincia de Tarragona, Patricia de Miguel (Cambrils) y Toni Cruz (Torredembarra).

En 2019, Cs obtuvo 260 concejales en Cataluña y el PPC, 66. Fuentes de la dirección de los populares catalanes admiten que la crisis de los naranjas puede ayudarles a mejorar su implantación territorial, que en los últimos años se había debilitado.

El área electoral -Marcos Sánchez- y la territorial -Maritxú Hervás- del PPC, bajo la batuta de Santi Rodríguez, están ultimando un documento con la estrategia municipal del partido de cara a 2023, que presentarán ante la ejecutiva en unos 15 días.

Ahí se concretarán cuestiones como los municipios con más potencial de acuerdo al recuerdo de voto, que previsiblemente estarán en el área metropolitana de Barcelona y la costa catalana.

También está el PSC

No todos los que se alejan de Cs miran a la derecha, algunos también se fijan en el PSC.

Fuentes socialistas descartan un desembarco de cargos procedentes de Cs en sus listas para 2023, porque destacan que ya tienen mucha cantera propia en todo el territorio.

Aun así, no descartan algún fichaje puntual como ya pasó en las pasadas autonómicas, cuando situaron a Rubén Viñuales, exportavoz naranja en el Ayuntamiento de Tarragona, como número dos por esa circunscripción.

De hecho, las mismas fuentes apuntan que Viñuales, diputado socialista en el Parlament, se perfila como candidato a la alcaldía tarraconense.

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