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Euskadi triplica el alquiler de módulos prefabricados para instalar aulas en colegios

Para este año el presupuesto es de 161.000 euros pero lo elevará a 385.000 el próximo curso y a 626.000 en 2023. Esta vía para "recolocar" alumnos por falta de espacio por abordar obras o ampliaciones contrasta con proyectos ecológicamente innovadores como el Instituto de Muskiz

Uno de los proyectos de instalación de módulos llevados a cabo por NSM en un centro escolar de Alava.

En Euskadi no sólo conviven tres modelos educativos, en euskera –con lengua castellana como asignatura-, bilingüe y castellano –con euskera como asignatura-. También diversas realidades de situaciones escolares. Mientras el departamento de Educación presentaba una de sus apuestas más novedosas para la construcción de un centro en Muskiz (Bizkaia), basado en el modelo Passivhauss de máxima eficiencia energética, el Ejecutivo adjudicaba un contrato para instalar los próximos cuatro años aulas provisionales en módulos prefabricados.

El sistema educativo vasco está dividido casi a partes iguales entre la red pública y la concertada. Sin embargo, el contrato de suministro adjudicado a tres empresas sólo contempla la colocación de este tipo de módulos en los colegios públicos. Se trata de un contrato de suministro por un importe total de 1,6 millones de euros hasta 2024. En el, no se detalla en qué ni cuántos centros está previsto instalar estos sistemas provisionales, pero sí que su objetivo principal será la “recolocación de los alumnos”. Los motivos pueden ser desde la falta de espacio hasta la necesidad de liberar espacios para su ampliación o actuaciones orientadas a la eliminación de barreras arquitectónicas en los colegios y que obligarán en los próximos años a reordenar los espacios.

Para ello se valdrá del alquiler, con derecho de compra, de este tipo de módulos con un uso principal, que no único, como aulas. Además, también está previsto que se recurra a estos sistemas para instalar otro tipo de espacios como comedores, aseos, despachos, gimnasios u oficinas. Los contratos, además del montaje y desmontaje, incluyen el mantenimiento de este tipo de módulos.       

No es la primera ocasión en la que el departamento de Educación recurre a este tipo de soluciones provisionales para habilitar aulas. En cursos escolares anteriores ha recurrido a ellas en función de las necesidades, incluso para habilitar guarderías, en una veintena o treintena de centros por curso. La previsión de necesidad de los módulos prefabricados para un destino educativo se prevé que se duplique en 2022 respecto a este año y que llegue a triplicarse en 2023, cuando se estima en 636.000 euros el gasto por alquiler de estas instalaciones temporales.

Hasta 430 m2 en módulos

Entre las tres empresas que han resultado adjudicatarias de este contrato figuran algunas que ya han prestado este tipo de servició al Ejecutivo vasco. Es el caso de la compañía NSM, que ya fue la responsable de instalar proyectos como dos escuelas infantiles en las localidades alavesas de Legutio y Nanclares de la Oca, con módulos que abarcaron áreas de 320 y 420 metros cuadrados.  

Otra de las adjudicatarias es Algeco, una compañía especializada en la instalación de módulos prefabricados y que también cuenta con un área dedicado a proyectos educativos. La compañía subraya que los módulos que instala reúnen las mejores condiciones de seguridad y confort, además de una cuidada estética. Se trata de instalaciones en las que no sólo se asegura el aislamiento térmico y acústico sino también los sistemas de conectividad. Se trata de módulos que pueden adaptarse a la necesidad de cada colegio y que pueden alcanzar superficies de hasta 30 metros cuadrados y en los que se incluyen varias ventanas. En la convocatoria del contrato el Gobierno vasco solicitaba a los concurrentes un sistema de módulos de alta calidad y fijaba las condiciones de fabricación de los mismos.

Recreación del instituto ecológico que se construirá en Muskiz.

La falta de espacio en algunos centros educativos ha supuesto un problema durante la pandemia. La reorganización de los colegios, para cumplir los aforos permitidos y las condiciones de distancia de seguridad, está previsto que, al menos de algún modo, se mantengan al inicio del próximo curso. Si a ello se suma el abordaje de reformas, ampliaciones o construcción de nuevas instalaciones previstas en los planes de la red pública en algunos de sus colegios, la planificación debe apoyarse en este tipo de soluciones provisionales.

‘Biocolegio’ eficiente

Estos problemas contrastan sin embargo con la apuesta innovadora que recientemente ha presentado la consejería de Educación y que pasa por construir en la localidad vizcaína de Muskiz uno de los centros más ecológicos de España. Con un presupuesto de casi 10 millones de euros, el Instituto de Enseñanza Superior de la localidad se levantará siguiendo un modelo de bioconstrucción que permite elevar la eficiencia del complejo.

Así, empleará como material principal la madera procedente de explotaciones forestales ecológicas. La madera facilita regular la humedad de las aulas, absorberá posibles sustancias nocivas del aire, reducirá las emisiones de CO2, así como la energía estática de los espacios. El reto del proyecto es que los alumnos puedan disponer de espacios más limpios y amables. A ello contribuirá también la instalación de sistemas de ventilación mecánica con recuperación de calor mediante dos circuitos, uno de entrada y otro de salida del aire viciado.   

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