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Jordi Sánchez se reivindica al frente de JxCat tras las críticas por su visión del 1-O

El secretario general de JxCat reclama al nuevo consejero de Interior que garantice la protección policial de Puigdemont tras la imputación a Buch

Jordi Sánchez comparece tras la ejecutiva de JxCat

El secretario general de JxCat, Jordi Sánchez, ha sustituido hoy a la portavoz del partido, Elsa Artadi, y ha comparecido ante los medios de comunicación tras la reunión de la ejecutiva del partido para negar la crisis interna abierta a raíz de su último artículo. «Tenemos un gran ruido comunicativo y una inexistente crisis en la estructura del partido» ha asegurado Sánchez, explicando para demostrarlo que desde el pasado jueves Junts ha sufrido «tres bajas y nueve altas».

«Comparezco hoy para que quede claro que JxCat cierra filas, está unido y compacto, cierra filas con el proyecto de la independencia y con el capital político que representa el otoño de 2017» ha destacado el número dos de Junts.

El propio Jordi Sánchez está en el origen de la crisis interna provocada por un artículo en el que, para responder a Oriol Junqueras y su aceptación de los indultos, afirmaba que el 1-O fue una demostración de fuerza para forzar al Estado a negociar un referéndum de independencia pactado. Una afirmación que ha llevado a señalados dirigentes de su partido, entre ellos la propia Artadi, Quim Torra o Josep Rius, a cuestionar su critero.

El jueves, tras el reguero de críticas a su secretario general, trascendió un «manifiesto anónimo» que estaría sirviendo a los críticos con Sánchez para recoger firmas exigiendo su dimisión. Una maniobra que el secretario general consiguió frenar tras reunirse -telemáticamente- con el presidente del partido, Carles Puigdemont, quien a su vez filtró a los medios su apoyo a Sánchez.

Unanimidad en Junts

«Es muy difícil sentirse interpelado por manifiestos anónimos» ha argumentado Sánchez tras la ejecutiva, para rechazar cualquier atisbo de crisis. «Ninguna persona de la Ejecutiva ni de ninguna estructura territorial ha pedido ninguna dimisión» ha añadido. «Todo el ruido mediático, que no ha sido, poco desde el jueves a hoy ha tenido como consecuencia que se han recibido cinco cartas criticas con mi articulo. Y dos o tres favorables».

Sánchez ha asegurado que en su partido hay «unanimidad absoluta» en tres objetivos: «Ser la fuerza hegemónica para llevar a Cataluña a la independencia», y por ello asegura que se han «conjurado» para que «determinadas polémicas no impidan que hagamos lo que tenemos que hacer».

Unas obligaciones que ha centrado en garantizar la estabilidad del acuerdo legislatura, que ha permitido la formación de gobierno en la Generalitat. Y preparar «nuestro reto inmediato, que son las elecciones municipales» de 2023, en las que Junts quiere recuperar el papel de CiU como principal fuerza municipalista de Cataluña.

Escolta de Puigdemont

Al margen de la crisis en el seno de su partido, Jordi Sánchez se ha referido también a la petición de la Fiscalía, que solicita penas de cárcel para el ex consejero de Interior, Miquel Buch, y el sargento de los mossos Lluís Escolà por haber actuado como escolta de Puigdemont. El secretario general ha defendido la actuación de Buch, defenestrado por Quim Torra antes de dejar la Generalitat, y ha enmarcado la petición de cárcel en la «represión» contra el independentismo.

En este contexto, ha reclamado al nuevo ejecutivo catalán que garantice la seguridad de Puigdemont en tanto que ex presidente catalán. Nosotros «hemos estado al frente de Interior últimos años, somos conscientes de dificultades», ha asegurado, afirmando que «mi propuesta no es para ponerle presión, somos leales». Pero ha reclamado una «fórmula» para proporcionar seguridad a Puigdemont porque «es de justicia».

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