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El 'ochomil' de Juan Espadas: consolidar su liderazgo y reconquistar San Telmo

Sin fecha aún para las próximas elecciones andaluzas, el candidato del PSOE tendrá que medirse a un rival consolidado y aventajado en las encuestas -Moreno Bonilla, líder del PP-A- y conseguir que el electorado le conozca fuera de Sevilla

Juan Espadas y Susana Díaz se saludan tras conocerse el resultado de las primarias del PSOE-A.

Juan Espadas y Susana Díaz se saludan tras conocerse el resultado de las primarias del PSOE-A. EP

«Cambiar para gobernar». Juan Espadas ha visto cumplida la primera parte de la frase que ha repetido durante la campaña de las primarias al derrotar con claridad a la compañera Susana Díaz en el proceso de primarias con el que el PSOE-A ha designado al candidato en las próximas elecciones andaluzas. La gran incógnita es si Espadas -con todo el respaldo de Ferraz- logrará esquivar las dificultades que tiene por delante y será capaz de alcanzar la cima que se ha propuesto: reconquistar San Telmo, sede del Gobierno autonómico.

A la espera de que empiece a forjar su liderazgo en el partido, Espadas tendrá que medirse con un rival plenamente consolidado y aventajado en las encuestas -Moreno Bonilla, líder del PP-A- en un escenario que estará marcado previsiblemente por el desmoronamiento de Ciudadanos, lo que beneficia sobre el papel a su principal adversario político. También tendrá que vencer otro obstáculo no menor: ser escasamente conocido fuera de Sevilla, donde gobierna la Alcaldía de la capital desde hace seis años. Éstas son algunas de las piedras que tendrá que sortear en el camino.

  • Bicefalia hasta el congreso regional. «Ya no hay bicefalia: la militancia ha hablado y sólo hay un liderazgo». En la noche del domingo, después de conocerse su holgada victoria sobre Susana Díaz, Juan Espadas se presentó como líder in pectore del partido. En puridad, lo será cuando presente su candidatura a la secretaría general en el congreso que la federación andaluza celebrará a final de año. Mientras tanto, al mando de la formación continuará la política trianera, que ya ha anunciado -tras su clamorosa derrota en las primeras para elegir al cabeza de cartel en las próximas elecciones autonómicas- que no presentará lista en dicho cónclave. La incógnita es si Díaz permanecerá en la dirección hasta entonces o, como desean Ferraz y La Moncloa, presenta ya su dimisión.
  • Cambios en el grupo parlamentario. Una de las primeras medidas que ya ha anunciado Espadas que ejecutará será la remodelación del grupo socialista en el Parlamento de Andalucía para que la estrategia de oposición a Moreno Bonilla la lideren los diputados que le han apoyado en las primarias. Ello supondrá la salida de la presidencia del grupo de Susana Díaz y con seguridad el cambio en la portavocía, confiada por la ex presidenta andaluza a uno de sus fieles: José Fiscal. El periodista onubense, que estuvo al frente de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio entre 2015 y 2019, fue el elegido por Díaz tras sacrificar a Mario Jiménez en julio de 2019 en un intento de complacer al sanchismo. Jiménez fue el portavoz de la comisión gestora que rigió los destinos del PSOE después de que la baronesa andaluza y otros líderes territoriales forzaran la dimisión de Pedro Sánchez en el comité ejecutivo federal celebrado el 1 de octubre de 2016. La elegida por Espadas ha sido la parlamentaria jiennense Ángeles Férriz.
  • ‘Desconocido’ fuera de Sevilla. Juan Espadas tendrá que echarle varias suelas a los zapatos para ser conocido de forma mayoritaria por el electorado andaluz. El flamante candidato del PSOE en los próximos comicios autonómicos tiene tirón en Sevilla -es alcalde de la capital desde 2015- pero es bastante desconocido fuera de esta provincia, a pesar de haber sido consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio entre 2008 y 2010. Con el pretexto inicial de afianzar relaciones con otros ayuntamientos -primero- y, después, con su candidatura a las primarias, Espadas se ha recorrido en los últimos tres meses gran parte de Andalucía, lo que sin duda le ha ayudado a elevar el conocimiento de su persona por parte de la ciudadanía. Tiene trabajo por delante si realmente quiere tener opciones de arrebatarle el poder al PP cuando Moreno Bonilla dé por agotada la legislatura y cite a los andaluces nuevamente a las urnas. Algunas fuentes especulan con la posibilidad de que pueda forzar su nombramiento como senador por designación autonómica -desplazando a alguno de los actuales, entre los que se encuentra algún afín- para disponer de un cargo que le permita ejercer un papel institucional más allá de los límites territoriales de Sevilla.
  • ¿Candidato a tiempo parcial? Durante la campaña, el nuevo líder del PSOE-A se mostró decidido a compaginar su puesto de alcalde con el de candidato a los próximos comicios regionales -si lograba el respaldo de la militancia- al entender que el desempeño de las dos responsabilidades era «perfectamente» compatible. En declaraciones a Europa Press, Espadas recordó que ha habido «muchos casos» de candidatos a elecciones autonómicas en el PP que «eran alcaldes» y que su antecesor al frente de la Alcaldía hispalense -el popular Juan Ignacio Zoido- ejerció a la vez como regidor y presidente del PP-A. Hay precedentes que demuestran que ejercer de alcalde por la mañana y de candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía por la tarde termina pasando factura. Le sucedió a Teófila Martínez, cuando se presentó en 2000 y 2004 a las elecciones autonómicas como cabeza de cartel del PP siendo alcaldesa de Cádiz. En la primera cita se quedó a seis diputados de Manuel Chaves, que pudo mantener el gobierno tras alcanzar un pacto con el Partido Andalucista (PA). En la segunda se dejó nueve escaños en el camino, lo que precipitó su dimisión como presidenta de los populares andaluces y que Javier Arenas volviera a hacerse cargo otra vez del partido.
  • Consolidación de Moreno Bonilla. Dos años y medio después de llegar a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla ha consolidado su liderazgo tanto en el partido -es junto con el gallego Núñez Feijóo el barón más influyente en las filas populares– como en el Ejecutivo autonómico, donde gobierna con sus socios de Ciudadanos y el apoyo parlamentario de Vox. No hay ninguna encuesta que cuestione su victoria en la próxima cita electoral, aún sin fecha. Vox presiona para que adelante los comicios, a lo que se resiste el presidente andaluz con el argumento de que sigue siendo plenamente estable el Gobierno de coalición. Con la posibilidad de prorrogar el presupuesto en 2022 si no logra el respaldo necesario en la Cámara, Moreno Bonilla quiere completar el proceso de vacunación contra la covid-19, que se inicie a final de año la recuperación económica tras la debacle provocada por la pandemia y terminar algunos proyectos emblemáticos -como la autovía del Almanzora, el metro de Málaga y la remodelación integral del Hospital Militar de Sevilla, entre otros- antes de pedirle nuevamente el voto a los andaluces. Del trabajo que Juan Espadas y el ‘nuevo’ grupo parlamentario hagan a partir de ahora dependerá en parte que pueda llegar a la próxima cita electoral con posibilidades reales de gobernar.

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