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Susana Díaz dejará la secretaría general del PSOE andaluz el 12 de julio pero seguirá en el Parlamento

Espadas podría ser proclamado secretario general el 23 de julio si no hay más candidatos. Díaz no desvela su futuro: "Haré lo que me demande mi partido"

Díaz y Espadas durante la comparecencia de prensa de este lunes en Sevilla

Díaz y Espadas durante la comparecencia de prensa de este lunes en Sevilla EFE

Susana Díaz, la que fuera todopoderosa presidenta de la Junta de Andalucía y rival de Pedro Sánchez en la contienda interna de 2017, da finalmente un paso al lado tras semanas en las que sus críticos habían denunciado su atrincheramiento. Lo hace quince días después de caer derrotada en las primarias que eligieron al aspirante a las próximas elecciones autonómicas frente al candidato apoyado por Ferraz, el alcalde de Sevilla Juan Espadas.

Díaz dejará de ser secretaria general del PSOE-A el próximo 12 de julio. La fórmula pactada por ambos es la celebración ese día de un comité director, máximo órgano entre congresos. Será entonces cuando se decida la convocatoria de unas primarias. Espadas se presentará a la Secretaría General del PSOE andaluz y podría ser proclamado el 23 de julio, si no hay más candidaturas. Si las hay, la jornada de votación se celebraría el 5 de septiembre.

Estaré en el próximo pleno del Parlamento autonómico. No hay nada que me guste más que currar. Seguiremos en el tajo. Haré lo que mi partido me demande

SUSANA DÍAZ

El resultado del pacto alcanzado entre Díaz y Espadas, que allana el camino hacia unas primarias a la secretaría general del PSOE andaluz, se ha conocido este lunes en una rueda de prensa celebrada en la sede regional de la formación en la que han comparecido la aún secretaria general Susana Díaz y el que aspira a sucederle, Juan Espadas, una vez investido candidato a la Junta de Andalucía con más del 55 por ciento de los voto en las primarias celebradas el pasado 13 de junio. Díaz cosechó el 38,43 por ciento de los sufragios.

«Desde la noche de las primarias sabéis que me puse a disposición de mi compañero Juan Espadas para lo que entendiera él que era necesario, oportuno y conveniente desde ese momento», ha indicado Díaz durante la comparecencia. «En estos días hemos hecho un trabajo importante desde la discreción», ha señalado la ex presidenta andaluz antes de mostrar todo su apoyo a Espadas. Su destino, no obstante, no ha sido despejado entre rumores de que podría recalar en el Senado. «Estaré en el próximo pleno del Parlamento autonómico. No hay nada que me guste más que currar. Seguiremos en el tajo. Haré lo que mi partido me demande», ha deslizado.

«Estoy a disposición de lo que Juan crea lo mejor para el partido. Y lo haremos como él quiera que lo hagamos. Es mi manera de ser leal al PSOE. La hoja de ruta que él cree mejor para el PSOE-A es la que apoyaré», ha agregado Díaz. «Voy a arrimar el hombro y a ayudar a Juan en lo que esté en mi mano, que es la manera de ayudar a mi partido. Soy leal al PSOE y a Andalucía por encima de todo», ha insistido Díaz, enterrando cualquier reivindicación al PSOE autónomo y no como sucursal de Ferraz que esbozó durante la campaña. «No, no. La dirección de la política autonómica le corresponde a Juan», ha zanjado la ex presidenta cuando Espadas ha sugerido que hasta el 12 de julio Díaz podría hacer cambios en su ejecutiva. Ambos han tratado de mostrar total sintonía durante la media hora que ha durado la comparecencia.

En las últimas semanas, tras su contundente derrota, distintas voces del PSOE andaluz le habían pedido públicamente a Díaz una salida digna. «Debería decidir personalmente que ya no a va participar en el próximo congreso retirarse dignamente. Eso es lo que creo que debería hacer», señaló a El Independiente Luis Ángel Hierro, el tercer candidato en liza de las primarias. Díaz, tras un varapalo que su equipo no esperaba, ya había anunciado que no optaría a revalidar su cargo de secretaria general en un congreso regional que debe celebrarse en los próximos meses.

Desde entonces, Espada ha insistido en que no existía «bicefalia» al frente del PSOE andaluz, que perdió el gobierno en 2019 tras 37 años de poder. El pasado jueves, tras reunirse con el presidente andaluz, el popular Juanma Moreno Bonilla, Espadas reconoció que él mismo le reclamó a Díaz «que ni renunciara ni dimitiera» porque consideraba que existía la posibilidad de alcanzar un acuerdo de transición y evitar la constitución de una gestora. «Fui yo el que se lo pedí y ella aceptó», recalcó tras negar «bloqueo o empecinamiento personal» de Susana Díaz para no dejar el cargo.

Este lunes Espadas ha defendido que el pacto rubricado entre ambos permitirá «un proceso de transición tranquilo y negociado”. “Ambos creíamos que había que acortar los plazos y garantizar la estabilidad del partido», ha declarado. «Siempre hemos actuado desde la firme voluntad de que las decisiones fueran consensuadas y que le vinieran bien a la organización”, ha precisado. «Después de las primarias había que volver a unir al partido y trabajar para volver al Gobierno andaluz”, ha añadido.

Espadas y Díaz en la sede regional del PSOE-A
Espadas y Díaz en la sede regional del PSOE-A E.I.

Espadas continuará de alcalde de Sevilla

«Las primeras acabaron y todos saben lo que opino de cada cosa», ha puntualizado Díaz, subrayando la necesidad de regresar a San Telmo. Espadas afronta ahora el reto de preparar su carrera hacia unas elecciones autonómicas que deberían celebrarse en el invierno de 2023 pero cuyo adelanto suena desde hace meses, empujado por las buenas expectativas electorales del PP; la consolidación de la figura de Moreno Bonilla; y el hundimiento de Ciudadanos, su socio de coalición. El presidente andaluz ha negado tal escenario en repetidas ocasiones, alegando que está centrado en la recuperación económica tras los estragos causados por la pandemia.

Superada la guerra interna que visualizaron las primarias, Espadas debe ahora recomponer los lazos en el seno del partido, con un sector susanista que logró el 38 por ciento de los apoyos hace tan sólo dos semanas. Otro de sus desafíos será darse a conocer fuera de Sevilla. Durante la comparecencia de este lunes, Espadas no ha precisado cuándo dejará la alcaldía, otra de las incógnitas -junto al destino personal de Díaz- que permanece sin respuesta. «En el momento en el que considere que mi responsabilidad no la puedo ejercer con plenitud, la tomaré de manera inmediata. Los sevillanos saben perfectamente que soy una persona de fiar. Tengo cosas que resolver todavía. Como alcalde de Sevilla tengo la obligación y el interés de que los ayuntamientos tengamos un papel en la recuperación económica», ha zanjado.

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