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Sánchez culmina el acercamiento de presos de ETA y pone fin a 32 años de dispersión

Instituciones Penitenciarias aprueba el acercamiento a cárceles vascas o próximas a Euskadi de los últimos presos de la banda que cumplían sus condenas en cárceles andaluzas. Entre ellos figura Iñaki Bilbao, crítico con el fin de ETA y con Bildu.

Pedro Sánchez, en el acto de destrucción de armas de ETA.

Pedro Sánchez, en el acto de destrucción de armas de ETA. EFE

El Gobierno ha culminado hoy el desmantelamiento de la política de dispersión a presos de ETA que el PSOE, en tiempos de Felipe González, puso en marcha en 1989. Instituciones Penitenciarias ha informado hoy del traslado de siete presos más, en su mayoría desde cárceles andaluzas a centros penitenciarios vascos o próximos a Euskadi. De este modo, la totalidad de los internos pertenecientes a la banda terrorista cumple ya su condena en prisiones del País Vasco o de comunidades próximas. Con estos siete acercamientos son ya 247 los llevados a cabo por Interior desde que activó esta medida en el verano de 2018.

El goteo de traslados ha sido desde entonces incesante, semana a semana. Inicialmente se comenzó con los presos que se encontraban en circunstancias singulares, bien por razones de edad, de enfermedad o por tener muy avanzado el cumplimiento de su condena. Además, se evitó aplicar esta medida a los presos de ETA que tuvieran condena por delitos de sangre. Sin embargo, de modo progresivo Instituciones Penitenciarias ha ido flexibilizando estas limitaciones para extenderlas al conjunto de presos de la organización terrorista.

Entre los acercados hoy cinco de ellos cumplen condena por delitos de sangre. En total, los traslados han beneficiado a más de un centenar de presos de ETA con este tipo de delitos a sus espaldas. Según datos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), los 105 presos con delitos de sangre son responsables del asesinato de 295 personas.

Los internos acercados son en su mayoría los que aún cumplían su condena más lejos de Euskadi y Navarra. Así, las cárceles andaluzas han quedado ya sin presos de ETA. En la gaditana de Puerto III cumplía pena Iñaki Bilbao, uno de los presos de la organización terrorista que más crítico se ha mostrado con el final de la banda y con las posiciones defendidas por la izquierda abertzale actual liderada por Arnaldo Otegi. Según recuerda la AVT, en uno de los juicios aseguró que si le dieran la oportunidad «retomaría la lucha armada aunque fuera solo».

Andalucía, sin presos de ETA

Bilbao pasará de cumplir los 52 años de condena por el asesinato del concejal del PSE, Juan Priede en 2002, de la cárcel Puerto III de Cádiz a la de Topas, en Salamanca. También ha sido condenado por amenazar de muerte a jueces como Baltasar Garzón, Teresa Palacios y Fernando Andreu.

De la misma prisión saldrá el preso de ETA Daniel Pastor, para ser internado en la cárcel de Zuera, en Zaragoza. Pastor fue condenado a 485 años por el asesinato del militar Luis Conde de la Cruz y otros 45 años por el asesinato del inspector de la Policía Nacional, Eduardo Puelles en 2009. En 2013 la Audiencia Nacional le condenó a 3.869 años de cárcel por la colocación de una furgoneta bomba ente la casa cuartel de Burgos la noche del 29 de julio de 2009, provocando 160 heridos -41 de ellos niños-.

El tercer preso de ETA que abandonará Puerto III será Jesús María Etxebarria, quien pasará a cumplir su condena en la prisión de León. Cumple 26 años de condena por el asesinato del guardia civil, Antonio Molina, en 2002. El cuarto preso que saldrá de Puerto III es Óscar Barreras, quien pasará a la cárcel de Logroño. Fue condenado a 35 años de cárcel por el atentado del inspector de policía Luis Andrés Samperio.

De la cárcel de Burgos también saldrán dos presos de la banda. Se trata de Jon Zibuaurre, quien pasará a la cárcel de Zaballa, en Álava. Fue condenado a 93 años de cárcel por el asesinato del agente de la Ertzaintza, Iñaki Totorika en 2001. En septiembre del próximo años cumplirá tres cuartas partes de su condena.

«Antesala de la impunidad»

Hasta ahora también estaba en la cárcel burgalesa el preso Liher Aretxabaleta, quien será trasladado a la prisión alavesa de Zaballa. Fue condenado a 535 años como autor del atentado con furgoneta bomba en el distrito de San Blas en Madrid el 25 de mayo de 2005. El atentado provocó 45 heridos, de ellas 14 eran policías.

Finalmente, el séptimo acercamiento anunciado hoy es el del preso Andoni Murga, que pasará de la cárcel de Zaragoza a la de Martutene, en San Sebastián. En mayo de 2015 cumplió las tres cuartas partes de su condena. Formó parte del comando ‘Sugoi’ y fue condenado por la colocación de una bomba en una empresa. Se le acusó de haber realizado gestiones para el cobro del ‘impuesto revolucionario’. Cumple una condena de 25 años por atentado, pertenencia a banda armada, tenencia de explosivos y depósito y tráfico de armas.

En una nota la AVT ha denunciado que el Gobierno acceda así a dar cumplimiento a una de las «reivindicaciones históricas de ETA, como es el acercamiento de sus presos, «todos están ya en prisiones de Madrid hacia arriba, ya no hay ninguno en cárceles al sur de la capital«. Lamentan que la concentración llevada a cabo el pasado domingo en el exterior del Congreso, tras negarse a participar en el homenaje a las víctimas que se celebraba en la Cámara Baja, «no ha generado ningún sentimiento de empatía en el Gobierno».

La AVT apunta que tras los acercamientos se activará una segunda fase: «Son la antesala de las progresiones de grado, los permisos penitenciarios, la libertad condicional o incluso los indultos. En definitiva, son la antesala de la impunidad».

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