El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante la inauguración del Palacio de Deportes 'Olivo Arena', en Jaén el pasado 1 de julio

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante la inauguración del Palacio de Deportes 'Olivo Arena', en Jaén el pasado 1 de julio EFE

Andalucía | España 905 DÍAS EN EL PALACIO DE SAN TELMO

Las claves del éxito de Moreno Bonilla en Andalucía

De presidente inesperado, dado por "muerto políticamente" en las horas previas a la noche electoral que le catapultó, a líder regional consolidado por las encuestas. Las coordenadas que explican el "ascenso" de Juanma Moreno Bonilla

El 2 de diciembre de 2018 se obraron varios milagros al unísono. El candidato popular Juan Manuel Moreno Bonilla se había preparado para una noche electoral aciaga, con la más que probable exigencia de Génova 13 de cobrarse su cabeza. Los resultados de unos comicios con una participación que apenas superó el 56 por ciento le salvaron in extremis. Con los peores registros de los últimos 28 años, el PP cumplió el hito de llegar a la Junta de Andalucía tras pactar con Ciudadanos y recibir el apoyo de Vox.

Aquel prodigio de última hora desbarató el plan urdido en la trastienda para sucederlo la misma noche de los comicios ante el convencimiento de que su descalabro haría imposible su continuidad al frente del PP andaluz. 905 días después de su investidura, Moreno Bonilla, el presidente inesperado, se ha amoldado al traje de inquilino de San Telmo, consolidando su figura.

Las ganas de cambio de los andaluces y un Gobierno que funciona. Son los dos vectores que suman en la misma dirección

ELÍAS BENDODO, CONSEJERO DE PRESIDENCIA Y PORTAVOZ DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

«Se dan dos vectores, las ganas de cambio de los andaluces y un Gobierno que funciona, que suman en la misma dirección. Es la mezcla que ha funcionado», esboza en conversación con El Independiente Elías Bendodo, consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior de la Junta de Andalucía. Bendodo, portavoz además de la Junta, es el hombre de confianza de Moreno Bonilla, procedente, como él, del caladero del PP malagueño. Uno de los arquitectos de la ‘fórmula Moreno Bonilla’ que ha dado a los populares andaluces su primer alegría en décadas.

Su éxito se reconoce más allá de sus propias bancadas, entre las filas de la oposición. «Le está saliendo bien la jugada. Están construyendo una derecha suave y simpática», reconoce a este diario Teresa Rodríguez, portavoz de la refundada Adelante Andalucía. La últimas encuestas coinciden en dibujar un cambio de ciclo en la región, con el PP rozando una mayoría absoluta que podría conseguir con la suma de un Ciudadanos reducido a la mínima expresión y Vox en ascenso. El barómetro andaluz del pasado marzo sitúa al PP como primera fuerza, con entre 40 y 42 escaños; con Vox superando los 20 y Ciudadanos, los 7. La mayoría absoluta en el Parlamento autonómica se consigue con 55 representantes.

Otros sondeos, sin embargo, son menos benignos con la formación naranja, que podría pasar de los actuales 21 a 3. La demoscopia, no obstante, confirma un avance de los partidos de derecha frente a una izquierda atomizada y enfrascada en luchas intestinas. Una nueva realidad que el equipo de colaboradores más fieles de Moreno Bonilla ya observó e 2018, convencidos de que Susana Díaz era una líder más valorada fuera de Andalucía que dentro y que la desmovilización de parte del electorado socialista -como así se puso de manifiesto- podría llevarle a San Telmo.

Su entorno había tomado nota de las elecciones generales celebradas el 26 de junio de 2016. En esa cita, el PP obtuvo más votos que el PSOE en la comunidad, truncando la racha de cuatro triunfos electorales seguidos (Europeas 2014 y Autonómicas, Municipales y Generales 2015) que acumulaba Díaz desde que tomó las riendas del partido. Moreno Bonilla, que presidía el PP-A desde marzo de 2014, firmaba por el contrario su primer éxito.

«Esas elecciones nos abrieron las urnas, vimos que podía haber partido. Ese día nos dimos cuenta de que podía haber una mayoría de personas dispuestas a coger la papeleta del PP y de que se podía llegar más lejos sin generar rechazo», recuerda un asesor del líder de los populares andaluces. Dos años más tarde, el PP perdió 315.000 votos y se dejó siete diputados respecto a las autonómicas de 2015, pero el descalabro del PSOE -400.000 papeletas y 14 escaños menos- y la irrupción de Vox cuadraron las cuentas del bloque de centro-derecha.

He aquí, en estas líneas, las claves que explican la «buena estrella» de Moreno Bonilla tras 37 años de hegemonía socialista que ni siquiera pudo romper Javier Arenas en 2012, la única ocasión en la que el PP fue la opción ganadora de unas elecciones autonómicas. Entonces, el pacto del PSOE de José Antonio Griñán con IU le cerró el paso.

El plus de gobernar

Se está infinitamente mejor al frente de la instituciones, que ofrecen una ventaja inmediata a quien llega a ellas. «Quien está en el Gobierno tiene siempre un plus. Eso da siempre una ventaja adicional. Se dispone del presupuesto y, en el caso de la Junta de Andalucía, del BOJA. Y eso tiene su repercusión», detalla a este diario José Calvo Poyato, historiador y vocal del gubernamental Centro de Estudios Andaluces. Entre los otros poderosos resortes que otorga el control de la Junta figura Canal Sur, la corporación de medios de comunicación públicos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda con el puño al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, a su llegada al Palacio de la Moncloa, el 17 de junio de 2021
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda con el puño al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, a su llegada al Palacio de la Moncloa, el 17 de junio de 2021 EP

Se ha disipado “el miedo a la derecha”

Durante décadas, los socialistas usaron como un mantra en sus mítines el temor de que la derecha sobrevolara por debajo de Despeñaperros. El PSOE-A repitió hasta la saciedad el relato de unos «señoritos» que habían empujado a la población más pobre hacia la emigración. «El PSOE amenazó tradicionalmente en las campañas electorales con que la llegada de la derecha al poder supondría un verdadero desastre para Andalucía. Se ha llegado a decir que las pensiones podrían dejarse de pagar», rememora Calvo Poyato.

El PSOE amenazó con que la llegada de la derecha al poder sería un desastre para Andalucía.

josé calvo poyato, historiador

«Las cosas siguen funcionando, en peores o mejores circunstancias», admite. Una constatación, la de la gestión diaria, que ha disipado las dudas en algunos sectores de la sociedad andaluza .

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, durante el acto institucional por el Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados, en diciembre de 2020

Un perfil moderado y sereno

Es una de las claves que menciona Bendodo y que confirma Calvo Poyato. «Moreno ha dado una imagen de hombre serio y responsable, de hombre que ha asumido su papel de gobernante en unas circunstancias, las de pandemia, que para el conjunto de España han sido muy complicadas», explica el historiador y ex dirigente andalucista. «Ha pedido constantemente la colaboración con el Gobierno central y yo creo que no la ha tenido. Ha necesitado dos años para que Pedro Sánchez lo recibiera en La Moncloa», apostilla.

La gente ha descubierto en Juanma Moreno una persona que le representa. Una persona educada, moderada, serena, que rehúye la confrontación…

ALTO CARGO DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

Un modelo, en cualquier caso, alejado en el fondo y la forma al de su compañera de partido, la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso, y más próximo a la otra sensibilidad del PP que representa el gallego Alberto Núñez Feijóo. La moderación le permite sobre el papel ampliar el caladero de votos. «La gente ha descubierto a Juanma Moreno como una persona que le representa. Una persona educada, moderada, serena, que rehúye la confrontación…», resume un alto cargo del Ejecutivo autonómico.

En su entorno aseguran que Moreno Bonilla no tiene aspiraciones en la política nacional y que su única ambición es completar su proyecto político en Andalucía con decisiones que beneficien a sus ciudadanos y dejen su sello en el futuro.

Moreno Bonilla el pasado lunes en el Parlamento andaluz frente a la escultura de Blas Infante
Moreno Bonilla el pasado lunes en el Parlamento andaluz frente a la escultura de Blas Infante E.I.

Apropiación de lo andaluz

Fue uno de los componentes que durante años usó el PSOE andaluz, fagocitando el espacio del Partido Andalucista, disuelto en 2015. Moreno Bonilla ha copiado esa fórmula empleada por sus predecesores, envolviéndose en la blanca y verde. Un extremo que escenificó sin corsés el pasado lunes en el Parlamento andaluz, durante la celebración del 136 aniversario del nacimiento de Blas Infante, el considerado ‘Padre de la patria andaluza’.

Se presenta como líder de un «nuevo andalucismo constitucional»

“Honramos la memoria de una figura esencial que promovió el espíritu andaluz como nadie. Reivindico con orgullo el andalucismo moderno para seguir avanzando juntos por Andalucía», tuiteó el presidente andaluz. Bendodo lo califica de «nuevo andalucismo constitucional». «Nos consideramos un partido andalucista pero un andalucismo distinto, no manoseado como el que había antes. Es un andalucismo moderno, moderado y constitucional, compatible con el orgullo de sentirse andaluz y español. Ser andaluz es anteponer los intereses de nuestra tierra por encima de cualquier otro, incluido el de partido», arguye el portavoz.

Diálogo amplio

El Gobierno de coalición andaluz llegó a acuerdos con Vox para aprobar tres presupuesto, con enmiendas parciales de otros grupos como el PSOE y Adelante Andalucía. Ahora, ha entablado conversaciones con el candidato socialista a la Presidencia de la Junta, Juan Espadas, con el horizonte del anteproyecto de la Ley de Suelo. El PSOE andaluz ha mostrado ya su disposición a pactar el texto. «De momento, estamos expectantes. Son buenas palabras de Espadas pero, hasta la fecha, ninguna buena acción», indica Bendodo. Moreno Bonilla ha cerrado pactos con sindicatos y patronal para el plan de recuperación y acuerdos sectoriales en educación, sanidad o administración general.

Agenda reformista

Superado el ecuador de legislatura y con el runrún constante del adelanto electoral, el PP andaluz presume de haber bajado impuestos. La primera en abril de 2019, con la bonificación al 99 por ciento del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, así como reducción del tramo autonómico del IRPF, y dos años más tarde con la rebaja de impuestos, entre ellos, el tipo general del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. «Queremos hacer una tercera bajada próximamente y queda seguir mejorando la sanidad y la educación que nos dejó muy damnificados el socialismo», avanza Bendodo. La apuesta ya ha permitido convertir a Andalucía en una de las cuatro comunidades españolas con menos fiscalidad.

Bajada de impuestos, eliminación de trabas administrativas y desbloqueo de proyectos pendientes

En el relato de cambio que difunde el círculo cercano a Moreno Bonilla también se incluye el esfuerzo por eliminar trabas administrativas, el desbloqueo de proyectos y la recuperación de infraestructuras sin uso como el Hospital Militar de Sevilla, reabierto a principios de este año tras 16 años de abandono. «Y junto a eso, aumento de la inversión extranjera y cero casos de corrupción», subraya Bendodo. «Todo parte de una estrategia de cambio muy transparente. Creemos que Andalucía puede ser la mejor tierra de España. Y para ello hay que creer en sus oportunidades», añade.

La realidad social andaluza resulta menos alegre. El pasado febrero el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, alertó de que la crisis sanitaria provocada por la propagación del coronavirus ha agravado la desigualdad. Un diagnóstico que comparten las organizaciones integradas en la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social, con un porcentaje de personas en riesgo de pobreza y exclusión social mayor que el de la media nacional.

Reunión entre el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (d), y el candidato del PSOE-A a la presidencia de la Junta, Juan Espadas en junio EP

Una oposición en descomposición y desaparecida

El reconocimiento público a la figura de Moreno Bonilla coincide con las horas bajas de la oposición que podría hacerle sombra. «El PSOE no atraviesa su mejor momento», asevera Calvo Poyato. «Las propias decisiones del presidente del Gobierno concediendo los indultos, después de haber dicho que no los daría, o el enfrentamiento entre Sánchez y la hasta ahora secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, no ayudan», admite el historiador.

Votantes del PSOE que se encuentran ubicados en el centro sociológico sí pueden escorarse al PP

JOSÉ CALVO POYATO, HISTORIADOR

A la «travesía por el desierto» del que fuera partido de referencia en la región, cuya división quedó manifiesta en las primarias del pasado junio, se suma la extrema fragmentación del espacio situado a su izquierda. Desde finales de 2020, Unidas Podemos ha escenificado un agrio enfrentamiento con quienes fueran parte integrante de la coalición, los Anticapitalistas de Teresa Rodríguez y unas formaciones residuales del andalucismo que acaban de refundar Adelante Andalucía, una marca disputada legalmente. «El electorado suele pasar factura a esos enfrentamientos», agrega el académico. Uno de los escenarios probables es la fuga de un porcentaje del voto socialista hacia las siglas del PP. «Gente que se encuentra ubicada en el centro sociológico sí se puede escorar a votar al PP. Ahí sí creo que puede haber un trasvase de votos», concluye.

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