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El periplo español de 'Pollo Carvajal', el general chavista más buscado por EEUU

Hugo Armando Carvajal, exdirector de la Contrainteligencia de Venezuela con Chávez y Maduro, permanecía escondido en un piso del centro de Madrid después de que la Audiencia Nacional acordara su entrega a las autoridades estadounidenses

Hugo Carvajal, ex jefe de la Inteligencia militar con Hugo Chávez. EL NACIONAL

La detención de película de Hugo Armando Carvajal Barrios, ‘Pollo Carvajal’, en el centro de Madrid la noche de este jueves por agentes de la Policía Nacional en colaboración con la agencia antidrogas estadounidense (DEA) pone fin a uno de los capítulos más polémicos sobre extradiciones en la Audiencia Nacional.

El general chavista, exdirector de la Contrainteligencia de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro llevaba casi dos años, desde noviembre de 2019, oculto en un piso de Madrid mientras Estados Unidos le reclamaba por coordinarse supuestamente con las FARC para introducir droga en el país y debilitarlo, a la par que enriquecerse personalmente. En marzo de 2020, el Departamento de Estado ofreció 10 millones de dólares a quien diera con su paradero.

Entró en España con el nombre de José Mourinho

Pero su paradero no estaba en Norteamérica, sino muy cerca de su esposa Angélica Flores y sus ocho hijos, con quienes se instaló en la capital española la primavera de 2019 después de huir de Venezuela, donde dio su apoyo públicamente a Juan Gaidó frente a Maduro. Le reconoció como ‘presidente encargado’ y pidió a los militares chavistas que también lo hicieran. Fue el primer cargo chavista en pronunciarse. Un mes más tarde, entró en España con el nombre de José Mourinho.

Su entrada en nuestro país con nombre ficticio es el primer dato llamativo del periplo del espía venezolano más buscado por Estados Unidos. Cuando llegó a Madrid, los americanos ya le acusaban de conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración con otros para poseerlos, reclamando su entrega. En base a dicha acusación, fue detenido por primera vez en nuestro país el 12 de abril de 2019 y pasó a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional. Estuvo preso de manera preventiva en la cárcel madrileña de Estremera.

Estados Unidos quiere información

Tras aquella primera detención, y antes de celebrarse su vista de extradición a Estados Unidos, Reuters publicó que altos cargos estadounidenses, citando a fuentes del país, esperaban la colaboración de Carvajal. Consideraban que podía aportar «un tesoro» de información sobre los nexos del Gobierno de Nicolás Maduro con la organización terrorista islámica Hezbolá, las FARC o el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

En septiembre de 2019, meses después de la vista de extradición en la que Carvajal negó los graves cargos que presenta contra él EEUU y que le podrían mantener en prisión por décadas, la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional denegó su entrega a las autoridades norteamericanas.

En un auto ponencia del magistrado Alfonso Guevara, la Sala consideró que la petición no concretaba los hechos relacionados con el narcotráfico y el tráfico de armas por los que se le reclama, sino que se fundamentaba en «una motivación política» dentro de la «estrategia estadounidense respecto de Venezuela».

Cuatro magistrados se opusieron a su entrega

La Fiscalía presentó un recurso de súplica contra la decisión, pidiendo que se autorizara su extradición que finalmente aprobó el Pleno de la Sala. Dieciocho magistrados deliberaron para acordar finalmente entregarle a Estados Unidos, aunque cuatro de ellos, incluido Alfonso Guevara, presentaron votos particulares en contra.

Los otros tres magistrados que se opusieron al considerar también que la petición no estaba bien fundamentada porque no se concretaban los hechos delictivos cometidos por Carvajal fueron Clara Bayarri, María Ángeles Barreiro y José Ricardo De Prada. Para éste último, «el relato que se contiene en los cargos que se imputan al Sr. Carvajal Barrios carecen de la mínima concreción jurídica en cuanto a su participación delictiva, respondiendo mucho más a lo que sería una especie de narrativa o relato novelado de un ataque conspirativo contra los Estados Unidos de América por parte de un enemigo de dicho Estado», se pudo leer en su voto particular.

La mayoría de magistrados consideraron sin embargo en el auto con el que autorizaron la entrega que «el acusado se integró en la organización venezolana de narcotraficantes denominada ‘el Cártel de los Soles’ (desde 1999 hasta 2019), la composición de sus miembros, algunos de ellos altos funcionarios venezolanos, como el reclamado, sus objetivos criminales: el enriquecimiento personal de sus miembros y usar la cocaína como «arma» contra los EEUU, su fuente de aprovisionamiento de la droga: las FARC, el modo en que colaboraban con esta organización internacionalmente reconocida como narcoterrorista: prestándole apoyo logístico (a cambio de armas) y protección en sus rutas de transporte de cocaína dentro de Venezuela y Colombia y entre ambos países, y también proveyendo de seguridad fuertemente armada en protección de algunos cargamentos de cocaína con destino a la importación a EEUU», expusieron en el auto de extradición de noviembre de 2019.

«El reclamado se involucró en estos delitos mientras ejercía en los niveles más altos del Gobierno de Venezuela, al haber ostentado entre 2004 y 2011 y entre 2013 y 2014 el cargo de Director de la Agencia de Inteligencia Militar de Venezuela (División de Inteligencia Militar ‘DIM’) entre enero y abril de 2014 actuó como Cónsul General de Venezuela en Aruba y en 2016 fue elegido miembro de la Asamblea Nacional de Venezuela como representante del Estado de Monagas», abundaron.

Su mujer desmintió que se fuera a entregar

Una vez autorizada la extradición, no se ordenó la detención de Carvajal y éste se esfumó, permaneciendo en paradero desconocido y en busca y captura por parte de Estados Unidos hasta este jueves.

Durante el confinamiento más duro en España, su mujer desmintió a El Independiente que se encontrara en Estados Unidos y que estuviera negociando su entrega con las autoridades estadounidenses, según publicó la periodista venezolana Ibéyise Pacheco el 23 de marzo de 2020. Este jueves, la Policía Nacional en colaboración con la DEA le detenía finalmente en un piso de la calle Torreblanca de Madrid, próximo a la estación de autobuses de Avenida de América. Según informaron los agentes, «vivía totalmente enclaustrado, sin salir al exterior ni asomarse a la ventana, y siempre protegido por personas de confianza».

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