Ataviada con una camiseta en la que se podía leer NotMeToo, Carla Toscano, diputada de Vox en el Congreso, ha defendido este jueves en la Cámara Baja la enmienda a la totalidad de devolución que ha presentado su formación a la conocida como ley del ‘sólo sí es sí’ del Ministerio de Igualdad que dirige Irene Montero. Su intervención ha provocado una nueva bronca en el Congreso y se ha saldado incluso con la salida de algunos diputados del hemiciclo.

«Señor Simancas, ¿me está mirando? ¿Señor Guijarro? Es que a lo mejor no me gusta cómo me miran», manifestaba con sorna la dirigente. » Tienen suerte, soy sensata y de Vox. Si fuera otro tipo de mujer, por esa mirada les podría denunciar por acoso y por violación. Y habría que creerme, porque soy mujer y porque yo lo valgo», añadía, unas palabras que han provocado la salida de algunas señorías.

En un ambiente de tensión, Toscano ha continuado su intervención en la Cámara Baja mofándose de la ley del ‘sólo sí es sí’, con una serie de preguntas irónicas que han desatado incluso las carcajadas de algunos miembros de la bancada de Vox. «¿Será preceptivo tener testigos durante el acto sexual? ¿Habrá que decir ‘sí’ todo el tiempo que dure el acto?», añadía.

La polémica intervención de la diputada de Vox, que ha acusado incluso al Ejecutivo de coalición en general y a Irene Montero en particular de «querer dinamitar el amor» entre hombres y mujeres, ha finalizado su intervención acusando al Gobierno de Sánchez de «violador» por promulgar y defender una «injerencia del Estado en nuestra vida privada». Y, modificando el famoso himno feminista, ha zanjado: «Gobierno socialcomunista, el violador eres tú».

El Pleno del Congreso de los Diputados debatía este jueves las enmiendas a la totalidad de la ley del ‘sólo sí es sí’ que presentaron tanto PP como Vox, al considerar ambas formaciones que el marco normativo que propuso el Gobierno resulta «innecesario». El proyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual incluye, entre otros puntos, el fin de la distinción entre abuso y violación y la fijación del consentimiento expreso como la clave para juzgar los delitos sexuales. Ni el veto del PP ni el de Vox cuentan con los apoyos suficientes en la Cámara Baja, por lo que el proyecto de Irene Montero seguirá adelante en la tramitación parlamentaria.