En plena negociación presupuestaria el Gobierno niega de lleno que tras el apoyo ya declarado de Bildu haya ninguna estrategia para liberar a los 200 presos etarras que siguen en las cárceles. Aunque es evidente que, en ningún caso, iban a reconocer este tipo de acuerdos paralelos, fuentes de Hacienda aseguran tajantes que «no vamos a ligar una cosa con otra y si no, que no voten los Presupuestos».

La propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, había dicho poco antes en los pasillos del Congreso que «yo con Bildu sólo hablo de números», aunque en su departamento admiten que forma parte de la negociación hablar de asuntos como la reforma laboral o el ingreso mínimo vital, «en ningún caso nada que tenga que ver con política penitenciaria». En la misma medida niegan la existencia de una vía paralela de negociación bajo el argumento de que «nosotros lo sabríamos».

En el Ejecutivo interpretan que las palabras del líder de Bildu, Arnaldo Otegi, ante su militancia afirmando que «si para sacar a los 200 presos hay que votar los presupuestos, pues votamos», tienen mucho de clave interna, de mensaje ante los suyos en reacción al comunicado leído por la mañana reconociendo el dolor de las víctimas del terrorismo.

El Gobierno cree que Otegi ha tenido que tranquilizar a los suyos

En puridad, Pedro Sánchez no necesita los votos de los cinco diputados de EH Bildu para sacar adelante los Presupuestos de 2022. Siendo la votación más importante que pasa por la Cámara, solo requiere más votos a favor que en contra y las cuentas de este año superaron de largo el respaldo de 185 votos. Entonces hubo un gran empeño del ex vicepresidente segundo Pablo Iglesias por incluirlos en ese bloque y el propio interés de Bildu por aparecer en Euskadi como una fuerza política que también capaz de arrancar concesiones a Madrid.

Las declaraciones de Otegi ante su militancia se produjeron después de la lectura de un comunicado, con motivo de los diez años del fin de la trayectoria asesina de ETA, que fue muy valorado por el PSOE y por el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

En cambio, el Ejecutivo, desde la mesa del Consejo de Ministros, no se dio por satisfecho. «El paso de Otegi es insuficiente. -dijo la portavoz gubernamental, Isabel Rodríguez- Debería pedir perdón y pasar de la palabra a los hechos y condenar homenajes y manifestaciones a favor de los presos que salen de las cárceles. Los gestos están bien, pero hay que ir más allá y no participar en estos actos de revictimizan».