Economía | Empresas | España

El miedo a ómicron y el retraso del Imserso hunde la navidad en Benidorm

Los hoteleros detectan "cancelaciones" constantes y aseguran que pese a las buenas expectativas, el mercado británico ha caído un 80%

Imagen de la costa de Benidorm.

Imagen de la costa de Benidorm. ep

«Cada vez hay más cancelaciones y la situación será más difícil. En el mejor de los casos, estará abierta el 50% de la planta hotelera y seguramente trabajará con datos de ocupación peores de los que habíamos previsto». Es el lamento de los hoteleros de Benidorm, que ven un año más cómo las nubes negras se ciernen sobre el período navideño por la falta de turistas internacionales y la ausencia de viajeros del Imserso, cuyos viajes empiezan a venderse esta semana tres meses después de lo previsto.

Los establecimientos han tratado de aguantar hasta el puente de diciembre. Pero las reservas siguen una tendencia a la baja que no invitan al optimismo. «Hay ejemplos de hoteles que tenían overbooking hace cuatro semanas y ahora no tienen ni el 50% garantizado», explica a El Independiente Nuria Montes, secretaria general de la patronal Hosbec.

Los hoteleros valencianos avisan de que «todavía quedan meses muy complicados» y lamentan el «alarmismo» que ha levantado el avance de la variante ómicron. «La gente piensa que estar fuera puede complicarle, pero no hay ninguna razón», alega.

En circunstancias normales, la ocupación media de los hoteles de la ciudad sería de entre un 65% y un 70%. Pero ahora mismo, «los hoteles que están abiertos se encuentran en el entorno del 40% y bajando, porque las cancelaciones son constantes», añade Montes. Según los datos de la patronal hotelera, en un diciembre sin pandemia estaría abierto el 80% de los establecimientos, pero aunque esta es una de las épocas con menor actividad del año, en esta ocasión la situación es peor. Los hoteleros valencianos creen que la nueva ola de contagios ha llegado con altas tasas de vacunación, pero está suponiendo los mismos efectos que anteriores picos de la pandemia en términos de actividad.

«El mercado internacional está completamente parado. Y el británico ha caído un 80%. No hay demanda, no tira. Pensábamos que iba a cambiar, pero esta está arrasado», se lamenta Montes. Por un lado, el grifo de los turistas internacionales vuelve a estar cerrado tras una cierta recuperación de los visitantes extranjeros, especialmente del Reino Unido. Los viajeros británicos vuelven a tener que cumplir requisitos para viajar que complican y encarecen sus desplazamientos. Desde los certificados de vacunación que exige España hasta las pruebas PCR que requiere el Gobierno británico a su regreso.

Precios del Imserso

Al margen de eso, los hoteleros tampoco contarán siquiera con el asidero de los visitantes del Imserso, que mueven unas 7.000 plazas de las 41.000 camas hoteleras con las que cuenta Benidorm. El programa público para el envejecimiento activo de los mayores comenzará a vender los paquetes vacacionales esta semana, tres meses después de lo habitual.

«Sacarlo a la venta a las puertas de la Navidad con los indicadores de contagio disparados por los aires y con la alarma que se ha instalado de nuevo en nuestro tejido social, es el peor momento que se puede haber escogido», añade.

Pero la principal queja sigue residiendo en que el precio por día que se fijaba en la licitación pública no se está cumpliendo por parte de los turoperadores adjudicatarios. Asimismo, la subida de los costes de energía, alimentos y materiales ha hecho que crezcan los costes que en 2020 situaban entre 27 y 32 euros por persona y día. «Nosotros calculamos que al precio de producción por habitación hay que sumarle como mínimo un 10% más«, remarca.

En este sentido, los hoteleros creen que el Ejecutivo debería haber aprovechado la actual crisis sanitaria para someter al programa a una profunda revisión para que sirviera de instrumento para reflotar al sector turístico. Ahora, la perspectiva que manejan es que el pico de esta ola de contagios se alcance después de las celebraciones navideñas. Calculan que su operativa no se normalizará, con suerte, hasta finales del mes de febrero. «Tenemos tres meses por delante muy complicados», sentencia Montes.

Te puede interesar

Comentar ()