Playa de Benidorm en el primer fin de semana tras el final de los aparcelamientos en la arena para mantener la distancia social por los protocolos del covid. EFE / Manuel Lorenzo

Economía Turismo

El verano 'a tope' de Benidorm sin los británicos: "Está hasta la bandera"

La pasada semana se superaron las previsiones y había un 85,5% de las habitaciones ocupadas. El fin de semana muchos hoteles colgaron el cartel de completo y los franceses superan a los británicos

Benidorm vuelve a parecerse a Benidorm pese a la caída en picado del turismo inglés. El icónico destino turístico del levante español ha visto cómo las perspectivas para este verano han ido mejorando hasta alcanzar la semana pasada un 85,5% de las habitaciones de hotel ocupadas.

Según la patronal hotelera de la Comunidad Valenciana (Hosbec), esas cifras suponen acercarse ya a los resultados de un año «normal» como el 2019, cuando la ocupación se situaba alrededor del 92%. Ahora mismo, aún queda por abrir algo más del 15% de planta hotelera.

«Había mucha gente y muchísima juventud, como hacía años que no lo veía», relata Charo, una turista del centro peninsular que ha pasado sus vacaciones en este enclave alicantino la semana pasada. De hecho, este fin de semana muchos hoteles tuvieron que colgar el cartel de completo, elevando la ocupación media en Benidorm hasta el 89,5%.

La gran diferencia respecto a la etapa previa a la pandemia, eso sí, es la procedencia de los turistas que están llenando los establecimientos. Si por aquel entonces los británicos representaban entre un 35% y un 40% de los visitantes, la semana pasada apenas representaban un 4,3% del total, según las cifras que aporta la patronal. Así que la popular zona inglesa de la ciudad, con los tradicionales carteles luminosos de los pubs permanece casi vacía.

De momento, España sigue en la lista ámbar del Gobierno británico y aunque los vacunados con la pauta completa no deben hacer cuarentena al regresar, sí han de someterse a tres pruebas de coronavirus (antes y después de su estancia). Esto parece haber hecho que sólo esté repuntando el turismo residencial de aquellos que cuentan con una segunda vivienda en la ciudad alicantina. La esperanza, en cambio, está puesta en poder recuperar el volumen de viajeros a finales de mes, siempre que el Ejecutivo que dirige Boris Jonhson revise las condiciones y decida relajarlas.

En efecto, «lo que más hay son españoles, pero también se ven muchos franceses», agrega Charo. De hecho, el mercado galo ha repuntado hasta consolidarse como el primero entre los emisores de turistas, con un 5,3% de la cuota, según la patronal. Asimismo, los portugueses representan un 2,7%; los belgas un 1%; y los holandeses se quedan en el 0,8%.

En cualquier caso, el mercando interno es el que está permitiendo acercar el nivel de ocupación a las cuotas anteriores a la pandemia. En ello habían depositado sus esperanzas los hoteleros al inicio del verano y las perspectivas parecen estar cumpliéndose con creces.

La semana pasada, los españoles llegaron a representar el 81,8% de los visitantes. «A las diez de la mañana ya no quedaban hamacas en la playa y para tomar una copa por la noche en las terrazas del paseo marítimo siempre teníamos que hacer un buen rato de cola», abunda Charo.

Además, los empresarios del sector dicen ser optimistas de cara a la segunda quincena de agosto. Según una encuesta realizada entre los miembros de la asociación hotelera valenciana, la previsión es que un 83,8% de las habitaciones de hotel de Benidorm estén ocupadas durante esta semana (del 16 al 22 de agosto).

Costa Blanca, Valencia y Castellón

Dejando a un lado la mítica ciudad vacacional, los datos de ocupación son aún mejores en el conjunto de la Costa Blanca. Entre el 9 y el 15 de agosto, la ocupación hotelera ha sido del 90,6% con un 94% de la planta abierta. Los empresarios hablan de un «récord absoluto en un año de tanta incertidumbre en el que no se esperaba alcanzar registros tan similares a los de 2019». Allí han tenido que colgar también el cartel de completo varios hoteles durante el fin de semana, en el que la ocupación hotelera media ha sido de un 93,3%.

En este sentido, desde la patronal destacan que el número de incidencias durante estas semanas de temporada turística han sido «casi anecdóticas». «El turista busca la normalidad, tiene muchas ganas de viajar y lo hace sin miedo. Hemos demostrado que somos capaces de trabajar muy bien, de forma segura, con control y generando una importante confianza en el consumidor», dice el presidente de Hosbec, Toni Mayor.

El número de incidencias durante estas semanas de temporada turística han sido casi anecdóticas»

Por su parte, en Valencia también han alcanzado un 91,6% de ocupación hotelera el viernes y sábado. Allí, el cliente nacional sigue dominando por encima del resto (63,8%), aunque se ha notado un incremento de viajeros de los Países Bajos (7,5%), Francia (6,9%), Reino Unido (2,8%) y Bélgica (2,2%).

Mientras tanto, en Castellón el mercado nacional es el predominante y acapara el 92% de la demanda. En estas provincia despunta también el mercado francés, que supone un 3% del total. Los establecimientos han cerrado la semana número 32 del año con un 93,6% de ocupación y las previsiones para la actual se sitúan en el 83,9%. Sin embargo, los empresarios confían en poder superarlas gracias a las reservas de última hora.

Tras las buenas cifras del mes de agosto, los hoteleros de la Comunidad Valenciana fijan la vista ya en el septiembre y la temporada de otoño-invierno, donde confían en que el turismo ‘senior’ mantenga la confianza en el destino. Eso, unido al avance de la campaña de vacunación y la recuperación de la movilidad internacional les permitiría cerrar 2021 con buenos datos frente a otros destinos más castigados.

Pendientes están aún de la resolución del  Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, acerca del recurso que interpusieron hace unos días contra los pliegos del concurso de los viajes del Imserso por las condiciones que contenía para los hoteles. El órgano dependiente del Ministerio de Hacienda dictó su suspensión cautelar a la espera de entrar al fondo del asunto. Esto ha provocado un choque con las agencias, que ven en la venta de los viajes para la tercera edad un salvavidas para salvar la recta final del año.

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