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Ultimátum de los socios del Gobierno: o Sánchez cambia la reforma laboral, o la tumban

Adriana Lastra discrepa de Yolanda Díaz respecto al apoyo de Ciudadanos al decreto "No se puede excluir a nadie"

La portavoz en el Congreso de EH Bildu, Mertxe Aizpurua (i) junto con diputado del BNG, Néstor Riego (2i), el diputado de ERC, Jordi Salvador (2d) y la diputada de la CUP, Mireia Vehí (d) presentan un manifiesto conjunto sobre la reforma laboral este jueves en el Congreso de los diputados.

La portavoz en el Congreso de EH Bildu, Mertxe Aizpurua (i) junto con diputado del BNG, Néstor Riego (2i), el diputado de ERC, Jordi Salvador (2d) y la diputada de la CUP, Mireia Vehí (d) presentan un manifiesto conjunto sobre la reforma laboral este jueves en el Congreso de los diputados. EFE

O mucho cambian las cosas o parte del llamado bloque de investidura, junto a formaciones como la Cup y el BNG, dirá un sonoro «no» a la reforma laboral que pasa el jueves de la semana que viene por el Congreso de los Diputados. Esquerra Republicana (ERC) junto con EH-Bildu, la CUP y del BNG han querido hacer una demostración de fuerza escenificado este jueves en la Cámara Baja un frente común para reafirmar su rechazo a la covalidación del decreto en caso de no aceptar el Gobierno negociar cambios y mejoras en el decreto ley acordado con la patronal CEOE y los sindicatos CCOO y UGT.

Ni siquiera el viaje de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ayer y hoy a Barcelona para presionar a los republicanos independentistas ha surtido efecto. Díaz cenó la noche de este miércoles con el consejero de Empresa y Trabajo, Roger Torrent, pero no parece haber servido para modular el rechazo de ERC y convertirlo, al menos en una abstención que les permita un mayor margen e impedir una votación de infarto.

En una declaración conjunta presentada en el Congreso, representantes de las cuatro formaciones de la izquierda han expresado su «absoluta y sincera voluntad para abrir un diálogo y negociación con el Gobierno» y alcanzar un acuerdo para «una reforma laboral ambiciosa, que dé respuesta a las peticiones y expectativas de las personas trabajadoras y cumpla con la palabra dada a la mayoría trabajadora».

Pero desde el sector socialista del Ejecutivo y desde el PSOE se insiste en no cambiar «ni una coma» del texto pactado con los sindicatos y la CEOE. Lo volvió a decir este jueves la vicesecretaria general socialista, Adriana Lastra, quien, además, ha discrepado de Yolanda Díaz al defender que «no se puede excluir a nadie», en alusión a Ciudadanos, proclive a dar el plácet al decreto-ley. Lastra, que también mantiene conversaciones informales con ERC o Bildu para intentar llegar a una entente ha subrayado en «La hora de la 1» que «ha costado mucho llegar a este acuerdo. Es equilibrado, mejora las condiciones laborales de los trabajadores, da seguridad jurídica a las empresas y, por lo tanto, defendemos al literalidad y defendemos preservar el acuerdo firmado»,

Acuerdo insuficiente

Pero a juicio de ERC y las otras tres formaciones, la reforma laboral «no constituye la derogación de la reforma laboral del 2012» y, aun valorando medidas incluidas contra la temporalidad y la precariedad, consideran que estas «son totalmente insuficientes para alcanzar el objetivo de restituir los derechos laborales básicos arrebatados».

Pese a señalar que cada formación es autónoma a la hora de decidir el sentido de voto para la convalidación o derogación del decreto ley el próximo jueves, tanto el portavoz laboral de ERC, Jordi Salvador, como los portavoces de EH-Bildu, Mertxe Aizpurua; la CUP, Mireia Vehí; como el diputado de BNG, Néstor Rego, han confirmado que si el Gobierno no se compromete a realizar cambios en la reforma, su voto será negativo.

Entre las propuestas que estas formaciones han detallado está la prevalencia de los convenios autonómicos, la recuperación de la indemnización de 45 días por despido improcedente y los salarios de tramitación, la vuelta de la autorización administrativa para despidos colectivos o la prioridad total de los convenios de sector sobre los de empresa.

ERC reconoce «un intento» de Díaz por llegar a un acuerdo

Salvador ha criticado que «personas muy importantes del Gobierno», sin citarlas, hayan asegurado «que no se va a tocar una coma» del acuerdo, ejerciendo «el veto». Un grupo de personas en el que no encuadra a la vicepresidenta de Trabajo, Yolanda Díaz, con la que ha reconocido que «el tacto es diferente» y en la que detecta «un intento» por acercar posiciones.

«Ha habido intercambios, propuestas, hay cosas en las que se puede llegar a acuerdos», ha reconocido, si bien ha señalado que, para mover su posición actual del rechazo, esas propuestas de deberían «acabar de perfilar» y «blindar».

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