Pere Aragonès ha exigido hoy valor a Pedro Sánchez y al PSOE para afrontar la negociación con el independentismo catalán y ha rechazado los intentos de culpar a ERC de un eventual crecimiento de la derecha. En una conferencia pronunciada para conmemorar el primer aniversario de las elecciones Aragonès ha reclamado al independentismo unidad y ha reconocido el bloqueo en la mesa de diálogo con el Gobierno, pero ha insistido en que esa es su principal apuesta.

«Si alguien cree que la negociación es un peaje por gobernar el Estado durante una legislatura no ha entendido nada» ha advertido a socialistas y morados, a los que ha recriminado su falta de valor para afrontar los «retos pendientes» desde la Transición. «Si la próxima legislatura tenemos un Gobierno de PP y Vox no será por culpa del independentismo sino por la falta de valentía para afrontar los retos pendientes, entre ellos la resolución del conflicto político con Cataluña».

Aragonès ha hecho esta advertencia tras la victoria de PP y Vox en Castilla y León, comunidad en la que el PSOE ha perdido siete escaños y Podemos se ha confirmado como una fuerza residual con un procurador.

La izquierda español «debe escoger si se conforma con ser una democracia en retroceso, débil y defectuosa, que necesita la Ley mordaza para controlar a la ciudadanía» y un Consejo General del Poder Judicial «copado por la derecha nacionalista para condicionar la Justicia», o es capaz de abordar «todas las renuncias de la Transición».

El futuro de Puigdemont

En este contexto, el presidente catalán ha reconocido el bloqueo de la mesa de diálogo y ha exigido al Gobierno que avance con una propuesta para Cataluña. «Cumplir con las obligaciones no es una propuesta política» ha advertido en referencia a la convocatoria de la Comisión Bilateral.

Tampoco la concesión de los indultos a los condenados por el 1-O, que el independentismo da por amortizados. Por ello, ha exigido al Gobierno un nuevo paso: despejar el horizonte judicial de Carles Puigdemont y el resto de los líderes políticos que huyeron de España tras la declaración de independencia.

«Hay que afrontar el conflicto como exige el Consejo de Europa, empezando por retirar las causas contra Puigdemont y el resto de los exiliados, y acabando por encontrar solución política al conflicto» ha reclamado Aragonès.

Referéndum de autodeterminación

Una solución que ha dejado claro que sólo puede pasar por un referéndum de autodeterminación. «No podemos aceptar como respuesta que nunca jamás habrá una vía democrática» para resolver el conflicto, ha advertido.

Aragonès se ha dirigido también a los suyos, para pedirles «unidad» y «paciencia» con el proceso de negociación, porque «para conseguir la independencia tendremos que pasar por un proceso de negociación». Eso sí, ha evitado dar la imagen de que no hay «plan B» a la negociación con el Gobierno, como le acusan desde JxCat y la CUP.

Si la negociación no avanza no nos quedaremos de brazos cruzados»

«Si la negociación no avanza no nos quedaremos de brazos cruzados, por eso hay que activar todos los mecanismos para forzar al Estado a moverse y que haga una propuesta sobre cómo quiere resolver el conflicto político». En este sentido se ha mostrado convencido de que sin la victoria del bloque independentista en las elecciones del 14F -en las que el PSC fue el primer partido- «no habría habido indultos».

El Gobierno, ha aseverado, «no se mueve por voluntad propia, se mueve por nuestra fortaleza» ha advertido tras reconocer que «el proceso de negociación vive momento de dificultad» por la «falta de valentía del Gobierno, que no hace una propuesta a Cataluña».

Nuevo plantón de la CUP

Aragonès ha pronunciado su conferencia en la Sala Oval del Museo Nacional de Cataluña (MNAC), un escenario grandilocuente para dar empaque a una intervención que quería presentar como trascendental, pero que ha vuelto a cosechar el plantón de la CUP. Los antisistema, fueron el primer partido que se avino a votar su investidura, y han sido los primeros en darle la espalda.

En un comunicado emitido minutos antes de la conferencia la CUP a anunciado que no asistirían porque «no comparten la dinámica que está adoptando el Govern y que se aleja del acuerdo de investidura». Reclaman los antisistema que el Govern «pase de las palabras a los hechos y trabaje para poner un horizonte claro para el referéndum de autodeterminación»

Sí estaban ahí los pesos pesados del Govern, Jordi Puigneró y Jaume Giró por JxCat y los republicanos Laura Vilagrà, Joan Ignasi Elena y Roger Torrent. También la presidenta del Parlament, Laura Borràs, que este fin de semana ha vuelto a evidenciar su distancia del Govern apoyando la manifestación de la Meridiana que había prohibido la consejería de Interior.

En primera fila el líder de la oposición, el socialista Salvador Illa, y la de los comunes, Jessica Albiach, además de representantes del mundo económico como el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, el de Pimec, Antoni Cañete, o el líder de CC.OO en Cataluña, Antoni Pacheco.