España ENTREVISTA | Miguel Ángel Moratinos, Alto Representante de la ONU para la Alianza de Civilizaciones

"No se ha traicionado a los saharauis. Se ha hecho para que puedan salir de una situación verdaderamente lamentable"

Miguel Ángel Moratinos en el Doha Forum. EFE

Miguel Ángel Moratinos es junto a José Luis Rodríguez Zapatero uno de los más entusiastas valedores, al menos públicamente, de las tesis marroquíes sobre el contencioso del Sáhara Occidental. Diplomáticos españoles contactados por El Independiente aseguran que la postura de Moratinos ha sido escuchada atentamente por José Manuel Albares. Una de las pocas voces que han sido consultadas en las semanas previas a un giro en la posición histórica de La Moncloa que Moratinos niega.

En realidad, Moratinos lo niega todo. Atiende a este diario en Doha, donde participó este pasado domingo en el Doha Forum, un debate que ha reunido a líderes políticos y económicos de todo el mundo. Lo hace en calidad de Alto Representante de la ONU para la Alianza de Civilizaciones, un organismo creado en tiempos de Rodríguez Zapatero para «promover el compromiso de la comunidad internacional de cerrar la brecha que divide a las sociedades islámicas y a las occidentales». Ambos, ex presidente y ex ministro, aseguran haber defendido siempre el plan de autonomía marroquí. Ambos han sido condecorados por Rabat.

Pregunta.- ¿Estaba usted al tanto de la decisión de Albares sobre el Sáhara?

R.- No. He hablado con el ministro Albares muchas veces. Le he dado mis ideas pero desconozco cuál ha sido el proceso de negociación.

P.- ¿Existe una carta de Marruecos similar a la que remitió Sánchez a Mohamed VI?

R.- No tengo interés en esto. Estoy en las Naciones Unidas, en Nueva York y ahora estoy en Doha llevando a cabo mi misión como Alto Representante de la Alianza de Civilizaciones.

¿De qué carta de Marruecos me habla? No tengo ni idea. No estoy metido en este lío

P.- En España la prensa se continúa preguntando por la existencia o no de una carta de Rabat en la que la monarquía renuncia a la reivindicación de Ceuta y Melilla y al uso de la inmigración como arma contra nuestro país…

R.- Pero ¿de qué carta de Marruecos me habla? No tengo ni idea. No estoy metido en este lío. No sé de la carta de que la están ustedes hablando. Yo no tengo garantías ni estoy en esta situación. He tenido la cortesía y la gentileza de contestar a esta pregunta que tampoco debía de hacerlo. Lo hago porque me interesa y tiene interés y porque siempre trato bien a los periodistas y tengo la labor de transparencia y de tener una buena relación con ellos, pero ahora no estoy yo negociando con Marruecos y no estoy, lógicamente, en lo que ha sido la negociación entre España y Marruecos.

P.- En España, salvo el PSOE, todos los partidos han sido muy tajantes en su reacción. Se habla de traición…

R.- Pue no es así. Lo que tenemos que hacer es trabajar para ayudar a los saharauis. El pueblo saharaui es el que nos tiene que ocupar al mismo tiempo que se busca una solución de paz y estabilidad en la región. Y aquí no se está traicionando al pueblo saharaui. Aquí se está buscando una solución definitiva para que cada saharaui pueda gozar de una buena vida; para que, en lugar de estar 50 años en unos campamentos y en una situación verdaderamente lamentable y extremadamente severa, salgan de esta situación que lleva ya muchos años sin resolverse. Por lo tanto, no es una traición, es la búsqueda de una solución.

Lo que me preocupa es que en las cuestiones de Estado no haya unanimidad

P.- El 1 de abril Albares irá a Marruecos con el único apoyo parlamentario del PSOE. ¿Le preocupa?

R.- Lo que me preocupa es que en las cuestiones de Estado no haya una unanimidad. Resulta obvio que a todos nos gustaría que hubiese una posición común entre todos los partidos de Estado y que tienen o han tenido responsabilidad de Estado, pero no me haga hablar porque luego encima me va a criticar de me estoy saliendo del marco de mi mandato.

P.- Usted mantiene que el cambio de posición no es tal…

R.- Es que no hay ningún giro copernicano en la posición de España sobre Sáhara. Esta posición ya quedó manifestada tanto por el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero como por mí mismo en múltiples declaraciones e intervenciones en donde acogíamos lógicamente los esfuerzos creíbles, serios y realistas de la intervención de Marruecos a través de su propuesta de plan de autonomía para el Sáhara Occidental y que también se recogía en los párrafos del preámbulo de 2007. El Gobierno de Marruecos presentó su iniciativa en la ONU y entonces se dio la bienvenida a sus esfuerzos contenidos en ese plan de paz que incluía el proyecto de autonomía, mientras que en esa misma declaración preliminar sólo se tomaba nota de la propuesta del Frente Polisario.

La realidad es que no hay cambio y no se niega el marco de la ONU

P.- Pues es de los pocos que consideran que no hay cambio de postura tras 47 años de conflicto. No lo ven así el resto de partidos españoles…

R.- Respeto la posición de los partidos políticos. Yo le digo lo que es mi análisis desde mi época como ministro y ahora como analista internacional. Es mi análisis y es la realidad. Lo que ha expresado el Gobierno de España es que reconoce el plan de autonomía de Marruecos como la base más sólida, realista y seria dentro del marco de Naciones Unidas y siempre que haya una solución mutuamente aceptable. Por lo tanto, no se niega el marco de Naciones Unidas.

Primero, la posición fundamental española es apostar por una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable. Son las cuatro adjetivos que tenemos que mantener siempre . Y segundo, esto deja a las partes que negocien, porque si una parte no la acepta, como dice la carta del presidente Sánchez, no habrá lógicamente acuerdo. Y por lo tanto, es la posición que hemos ido manteniendo desde 2008, durante hasta el final del mandato del Gobierno en el que estuve. Y que luego recogió y mantuvo el Gobierno del presidente Rajoy. Va en la misma línea. A partir de ahí, que cada partido exprese lo que opine. Estamos en un país democrático y cada partido es libre, soberano de decirla. A mi me preguntan y también la doy.

Diputados de Unidas Podemos muestran banderas del Sáhara en el Congreso de los Diputados.

La gente tiene que leer, entender y sopesar lo que es cada palabra y el contexto y el por qué se realizan

P.- Tampoco es, sin embargo, la interpretación que hacen desde Rabat, cuando filtran una misiva en la que Sánchez escribe: «Todas estas acciones se llevarán a cabo con el fin de garantizar la estabilidad e integridad territorial de nuestros dos países»…

R.- No lo sé. Yo no he visto ningún comunicado oficial de Marruecos en este sentido.

P.- En aras de clarificarlo, entiendo que, según usted, España no renuncia a defender el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui…

R.- Está en el marco de la ONU y, por lo tanto, no renuncia. Insisto en que no hay cambio de posición. La gente tiene que leer, entender y sopesar lo que es cada palabra y el contexto en el que se realizan y por qué se realizan. Y, señor Carrión, no sigamos. No le voy a dar una conferencia sobre el Sáhara.

Lo que no ha hecho el Gobierno del presidente Sánchez es declarar, como Trump, la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara

P.- Su conferencia en Doha ha insistido en el «multilateralismo». Esta decisión del Gobierno español que dice compartir es totalmente unilateral, en muchos sentidos…

R.- No lo es. Está dentro del marco de la ONU. No hay nada más multilateral que ese marco. Lo que no ha hecho el Gobierno del presidente Sánchez es declarar, como la administración Trump, la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Se dice simplemente que el plan de autonomía es la base más propia. No entiendo por qué se hacen estos juicios de valor.

P.- ¿Es compatible ser funcionario de la ONU y defender un plan de autonomía que está fuera de la legalidad internacional?

R.- No es incompatible porque vuelvo a decir lo mismo. El plan de autonomía está dentro de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en la parte preámbular donde están las resoluciones de todos los años del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Por lo tanto, no es incompatible. Yo estoy diciendo cuál es la posición de Naciones Unidas y, si me pregunta usted, yo digo mi opinión. Ya está.

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