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Sectores del PP creen que Tellado designó como 'dos' a un díscolo de Bendodo para controlarlo

Consideran que la dirección ha optado por situar a Ángel González como secretario de Organización por ser uno de los versos sueltos del PP de Málaga | Feijóo y Tellado no quieren ceder ni un milímetro el dominio gallego que predomina en Génova

El vicesecretario de Organización Territorial, Miguel Tellado, durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, en la sede del partido.

El vicesecretario de Organización Territorial, Miguel Tellado, durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, en la sede del partido. EP

Desde que Alberto Núñez Feijóo inició su mandato como presidente del PP nacional, en Génova quedó inaugurado un nuevo eje de dominio territorial entre Santiago de Compostela y Sevilla. La alianza de poder entre el exdirigente del partido en Galicia -que pese a la cesión de los cargos a Alfonso Rueda seguirá teniendo cuota importante de poder y de decisión en la organización y la Xunta- y el presidente de los populares andaluces ha quedado reflejada en el ya cerrado organigrama nacional, con un notable predominio de poder. En la primera línea, la presidencia y la vicesecretaría de Organización, de signo gallego con Feijóo y Miguel Ángel Tellado; la coordinación general y la vicesecretaría de Economía -determinante en un periodo crítico y de inflación como el actual-, para el referente de Hacienda de Juanma Moreno, Juan Bravo, y su hombre fuerte, Elías Bendodo.

A ello se une una nutrida segunda línea de secretarios donde, de igual manera, territorios importantes para la organización en otros periodos como el valenciano no encuentran más representación que la de Esteban González Pons. Que debe su nombramiento más a la capacidad de diálogo, experiencia y vinculación con las instituciones europeas que a su propia procedencia del PP de la Comunidad Valenciana. No obstante, entre la lista de nuevas designaciones hechas por Feijóo prevalecen sobre el resto personas procedentes de Galicia.

Fuentes del PP indican a El Independiente que, pese a la estructuración del eje Galicia-Andalucía, Feijóo quiere que el peso de la organización esté en manos de Galicia, aunque es más que consciente de que hoy ocupa su cargo gracias al aval de Moreno Bonilla. Sabe que el principal vínculo del barón andaluz con Génova es su todavía consejero de la Presidencia, de Administraciones Púbicas y de Interior, que no repetirá en el próximo Ejecutivo que ingrese en San Telmo si el candidato popular consigue revalidad la presidencia de la Junta de Andalucía.

La labor de Bendodo en Génova, como coordinador general, es hacer de intermediario entre la secretaria general Cuca Gamarra y las cinco vicesecretarías hoy existentes. Una tarea de ‘descarga’ de competencias para que la también portavoz parlamentaria se centre en sus tareas de oposición al Gobierno en el Congreso de los Diputados. De esa mediación, la mayor implicación que el número tres de Feijóo está teniendo, de momento, es con el área de Organización y su responsable Tellado. Principalmente, de cara al desarrollo y la fijación en el calendario de los considerables congresos autonómicos del PP que todavía están por celebrarse a falta de un año de las elecciones regionales. Son los de Extremadura, Cantabria, Asturias, Murcia, La Rioja, Navarra, Aragón, Ceuta y Melilla; así como Cataluña y País Vasco, aunque estos territorios disponen de un mayor plazo para solventarlo al haber abierto las urnas en 2020.

González y Bendodo se odian desde su etapa juvenil en NNGG Málaga; la cohabitación en Génova será difícil

Precisamente Tellado, íntimo de Feijóo, y hasta hace poco secretario general del PP de Galicia, ha situado como mano derecha en la secretaría de Organización a un conocido de Bendodo, de su experiencia en el partido en Málaga, aparato que también preside. Se trata de Ángel Luis González (Antequera, Málaga, 1979), tercer teniente de alcalde y delegado de Tráfico, Seguridad, Protección Civil, Recursos Humanos y Régimen Interior del Ayuntamiento de Antequera; que cuenta con experiencia parlamentaria en las Cortes en las legislaturas IX, X, XI, XII, y, ahora, XIV, al suplir en el escaño a Pablo Montesinos tras la salida de Pablo Casado en la dirección.

Las mismas fuentes populares destacan a este medio que, para preservar el control mayoritario de los gallegos en Génova, tanto Feijóo como Tellado han optado por situar a González como ‘dos’ de Organización. Al margen de por contar con méritos personales y pertenecer al PP de Andalucía, sobre todo por ser una de las personas más díscolas con Bendodo dentro de la marca malagueña. Para tenerlo vigilado y que no influya en el balance favorable para Galicia. «Todo el mundo sabe que, siendo ambos malagueños, se odian desde hace mucho tiempo por asuntos del ámbito provincial», explican otras fuentes del partido, que determina que «esa cohabitación será difícil».

La confianza con Feijóo y el rechazo a Bendodo

Pese a pertenecer al PP-A, González no debe nada al tándem Moreno-Bendodo. A ello se añade una amplia confianza con el líder popular Feijóo. Las malas relaciones con el presidente del PP de Málaga vienen de largo, de la etapa en la que Javier Arenas aún movía hilos gruesos dentro de la organización. Entre un amplio abanico de políticos juveniles, Moreno Bonilla, Bendodo y González destacaban con claridad y eran los predilectos del secretario general de Aznar; dentro de una agrupación heterogénea y fundamental para un PP nacional que no ha perdido el control de Málaga desde los tiempos de Celia Villalobos en la alcaldía.

Si algo buscan Moreno Bonilla y Bendodo es tenerlo todo bajo control en el partido

Los tres coincidieron en Nuevas Generaciones de Málaga, pero no compartieron momentos más allá. La presidencia de la entidad pasó por manos de Moreno Bonilla, y, posteriormente, por las de Bendodo. Pero a González le llamó el presidente de NNGG desde Madrid para convertirlo en su ‘segundo’ en 2006 y hasta 2011, cuando Mariano Rajoy alcanzó La Moncloa. Durante ese periodo, en 2008, Bendodo pasó a controlar el aparato de Málaga y, en el objetivo de imponer su dominio por completo, la figura de González, ajena a uno de sus nombramientos y que no le debía nada, frustraba en parte ese intento. Y si algo buscan tanto Moreno Bonilla como Bendodo es tenerlo todo bajo control.

Durante el primer Gobierno popular de Rajoy, a González se le encargó la tarea de coordinar las visitas del presidente a Galicia y sus encuentros con Feijóo y su equipo. Primero nació una relación de confianza que, posteriormente, pasó a convertirse en amistad. De verso suelto del PP de Málaga en detrimento de Bendodo, ha pasado a ser el escudero de Tellado en Organización y en el primer interesado en que Moreno Bonilla y su hombre fuerte en Génova no aglutinen más poder.

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