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El PSOE planta a la principal activista saharaui: "Sánchez ha tomado una decisión autocrática"

La activista saharaui Sultana Khaya, a las puertas del Congreso de los Diputados este miércoles. FRANCISCO CARRIÓN

En el pleno del Congreso de los Diputados Pedro Sánchez ha reconocido este miércoles que la estrategia pasa ahora por dispensar un trato exquisito a Marruecos. Se impone el silencio en todo lo que resulte incómodo al monarca alauí. «Vamos a evitar todo aquello que ofende a la otra parte», ha señalado el presidente del Gobierno. Horas después, el PSOE ha escenificado la consigna plantando a Sultana Khaya, la principal activista de derechos humanos saharaui que acaba de llegar a España desde los territorios ocupados por Marruecos tras sufrir meses de vejaciones y acoso.

Ningún miembro de la bancada socialista ha acudido a la reunión de los diputados y senadores del intergrupo de apoyo al pueblo saharaui celebrada este miércoles con Sultana Khaya, el rostro del exilio interior saharaui que ha padecido año y medio de ataques y hostigamiento en su vivienda de Bojador. Fuentes del Frente Polisario han confirmado a El Independiente que el PSOE ha sido el único partido que ha optado por no acudir al encuentro. Su llamativa ausencia es recurrente desde el pasado abril, semanas después del giro copernicano en el contencioso saharaui. «Han dejado de acudir», advierten fuentes saharauis.

La propia Khaya, preguntada por este diario, ha confirmado la negativa socialista a recibirla durante su visita a la Cámara Baja, que ha coincidido con la comparecencia de Sánchez centrada en sus nuevas relaciones con Marruecos y la decisión de Argelia de suspender el tratado de buena vecindad. «No he podido reunirme con diputados socialistas ni han estado conmigo en ningún momento», ha explicado la activista. «Lo que quiero transmitirle al señor Sánchez es que este apoyo al plan de autonomía marroquí es una vergüenza porque está favoreciendo las torturas y las violaciones que sufre la población saharaui en los territorios ocupados», ha denunciado a las puertas del Congreso, bajo la mirada de las estatuas de los leones.

Khaya es presidenta de la Liga Saharaui para la Defensa los Derechos Humanos y en Contra del Expolio de los Recursos Naturales en Bojador, su ciudad natal. Ha estado bajo arresto domiciliario sin orden judicial desde el 19 de noviembre de 2020 hasta su salida hace unos días de los territorios saharauis ocupados por Marruecos. Durante los últimos tres lustros ha padecido agresiones físicas, amenazas de muerte, tortura y acoso sexual. La inquietud por sus condiciones de vida ha sido mencionada de manera periódica por diversos grupos en el Congreso de los Diputados, en preguntas que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha tratado siempre de esquivar.

«Una democracia vela por los derechos humanos»

«Esta decisión unilateral de Sánchez favorece esta presión de Marruecos sobre los saharauis y no su derecho a la autodeterminación. Resulta una vergüenza que España se ponga del lado del ocupante y no del ocupado», ha agregado Khaya, que ha afeado a Sánchez «haber tomado una decisión personal y autocrática» sin ni siquiera consultarlo con el resto de partidos del Congreso ni pactarlo con su socio de gobierno, Unidas Podemos, que sí se ha hecho la foto con la activista a pesar de formar parte del Gobierno que ha cometido «la traición». «Una democracia vela por los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos. El único camino del Gobierno español debería ser la legalidad internacional».

De Sánchez se puede esperar ya cualquier cosa, pero el pueblo saharaui resistirá

Khaya ha instado al presidente del Gobierno a permitir que «el cambio de posición sea votado en el Congreso de los Diputados». «De Sánchez se puede esperar ya cualquier cosa, pero el pueblo saharaui resistirá y va a seguir defendiendo su derecho a la autodeterminación, que es la única solución», ha insistido. «Como es una decisión personal, no sé las razones para este cambio. Deben ser personales y de interés mutuo entre Sánchez y Mohamed VI».

El PSOE ya ninguneó a la activista el pasado octubre, cuando fue candidata al premio Sájarov del Parlamento europeo. Los socialistas españoles votaron entonces junto a Vox para impedir que fuera elegida en la terna de finalistas del galardón, que recayó en el disidente ruso encarcelado Alexei Navalny. Los socialistas se decantaron por la propuesta de Vox, la boliviana Jeanine Áñez, entre las críticas de otros partidos políticos que respaldaron la investidura de Sánchez.

La posición «incómoda» del PSOE

Para el representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, las autoexclusión del PSOE demuestra que «se encuentran en una posición incómoda». «Si el presidente del Gobierno no encuentra argumentos para justificar este giro, me imagino que un representante del grupo parlamentario socialista menos todavía», ha apuntado Arabi. «Hemos notado que el PSOE no está abierto a tener interlocución y se debe a la falta de argumentos para explicar a la propia base socialista esta decisión que no concuerda ni con la política exterior española ni con ese consenso que ha existido ni con el programa electoral del PSOE», ha agregado.

Sánchez sigue divagando en las mismas ideas y se halla inmerso en las mismas contradicciones

A juicio del Frente Polisario, la comparecencia de Sánchez en la Cámara Baja confirma que «sigue divagando en las mismas ideas y se halla inmerso en las mismas contradicciones». «Queremos que se nos aclaran dos puntos: si con el superlativo del más se descarta el derecho de autodeterminación y el concepto de la integridad territorial de Marruecos y si entiende que el Sáhara Occidental forma parte de Marruecos. Son los interrogantes que siguen y Argelia está esperando una respuesta en ese sentido», ha deslizado.

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