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Sánchez reconoce ahora el giro en el Sáhara: "47 años deberían ser suficientes para mover nuestras posiciones"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante el pleno del Congreso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante el pleno del Congreso EFE

Han pasado 82 días desde que Rabat filtrara la carta de Pedro Sánchez apoyando el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental. Dos meses y 21 días después, el presidente del Gobierno ha comparecido en el pleno del Congreso de los Diputados a petición del PP para explicar el giro copernicano en el contencioso saharaui, un cambio en la política exterior que La Moncloa adoptó en absoluta soledad parlamentaria y tensando nuevamente las relaciones con el ala morada del Gobierno de coalición, que rechaza abiertamente el alineamiento con las tesis de Rabat.

Vamos a evitar todo aquello que ofende a la otra parte (Marruecos)

Tras semanas negando de que se tratara de un cambio de posición, Pedro Sánchez ha reconocido este miércoles en el Congreso que «47 años de conflicto deberían ser suficientes para entender que tenemos que mover nuestras posiciones». El presidente del Gobierno también ha admitido que, a partir de ahora, el Gobierno evitará en público todo aquello que moleste a la monarquía alauí. El pleno ha exhibido, una vez más, las divergencias del PSOE con sus socios de investidura en torno al Sáhara o la OTAN, entre acusaciones de «extorsión» o «traición».

“Hemos asumido un compromiso de respeto mutuo por el que en nuestro discurso y práctica política vamos a evitar todo aquello que ofende a la otra parte. No aceptamos que se habla de Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas porque son territorio español y europeo, internacionalmente reconocido”, ha declarado Pedro Sánchez entre las críticas del resto de grupos parlamentarios. “Marruecos merece la misma consideración cuando hablamos de los asuntos que a ellos les preocupan”, ha deslizado.

No obstante, Sánchez no ha precisado si -como contrapartida al histórico cambio de posición de La Moncloa sobre la ex colonia española, ocupada ilegalmente por Rabat desde 1975- Rabat ha proporcionado garantías de que respetará la integridad de Ceuta y Melilla y renunciará a sus reivindicaciones sobre las ciudades autónomas, que no se hallan bajo el amparo de la OTAN.

En los últimos dos meses y a pesar del giro español, no se ha avanzado en el acuerdo de aduanas ni en las garantías marroquíes sobre las aguas jurisdiccionales de Canarias. El único asunto que se ha desbloqueado ha sido la operación Paso del Estrecho en beneficio de los migrantes marroquíes que regresan temporalmente a su país a través de los puertos españoles, suspendido desde la irrupción de la pandemia. El cambio de posición ha causado, además, una crisis diplomática con Argelia, uno de los principales suministradores de gas a España en una coyuntura internacional marcada por la guerra en Ucrania. Argel ha amenazado con cerrar el grifo de las exportaciones de gas.

Sin explicaciones sobre la carta

Precisamente la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, le ha afeado haber acudido a la Cámara Baja «arrastrado por la oposición», dos meses y medio después del «bandazo» en la cuestión saharaui. «A día de hoy seguimos sin conocer quién negoció la famosa carta y quién la llevó al rey Mohamed VI. Lo que sí estamos convencidos es que el señor Albares conoce el nombre del ministerio y ningún diplomático español hubiera perpetrado los despropósitos gramaticales que a usted sí se le pasaron por alto», ha manifestado Gamarra. «Tampoco nos ha aclarado si está relacionado con el espionaje que sufrió con Pegasus y qué archivos les fueron sustraídos de su móvil».

Sánchez visitó en abril Rabat para reunirse con el rey marroquí Mohamed VI, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, con el objetivo de exhibir la nueva sintonía con Marruecos tras la llegada de miles de migrantes a Ceuta en mayo de 2021. Hace un mes el Gobierno denunció públicamente el espionaje a móviles de varios ministros del Ejecutivo a través del programa malicioso Pegasus. Las sospechas desde entonces se dirigen a Rabat, una conexión que investiga ya la justicia española, a pesar de la ausencia de explicaciones del Gobierno.

En su comparecencia, Sánchez ha evitado referirse al espionaje. El PP, en cambio, ha confiado en que en su citación el próximo julio ante el juez el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, «cuente lo que en esta cámara lo que Sánchez no ha contado en esta Cámara». «Si tiene algún tipo de responsabilidad, ¿qué hacemos ahora después de que haya cesado a la directora del CNI porque le hizo asumir todas? ¿La va a reponer en su puesto? ¿Va a hacer que Bolaños asume algún tipo de responsabilidad?», ha preguntado Gamarra.

Desde las filas populares, se le ha recordado al presidente del Gobierno que «no tiene ni el apoyo ni el mandato para cambiar la posición en el Sáhara» y que «su debilidad es una provocación dentro y fuera de España». «Le exigimos que vuelva al marco de la ONU que nunca debió abandonar de apoyo a una solución negociada entre partes. Esa es la neutralidad activa para ayudar a buscar un acuerdo que sea aceptado por todos. ¿De qué ha servido ese cambio en la posición española si no se ha creado la aduana comercial de Ceuta y la de Melilla sigue cerrada? Ese es su fracaso, señor Sánchez», ha agregado.

Unidas Podemos le pide que rectifique

Podemos ha vuelto a reclamar una rectificación de su socio de Gobierno en el giro en el conflicto saharaui. «Ya conoce nuestra posición porque siempre ha sido la misma, la posición de la ONU. Nuestra posición es defender el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui», ha indicado el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique. «Hay que decirlo claramente. Marruecos es la potencia invasora y el pueblo saharaui es el pueblo agredido. Tiene que haber acuerdos aceptados por ambas partes pero como país tenemos que defender la posición del pueblo saharaui», ha esbozado antes de pedirle que «rechace la herencia de Trump y rectifique».

Unidas Podemos subraya la «la decencia y los principios» de «gobernar con valentía», en referencia al Sáhara

«Al decir que apoya el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y se mostrarse más firme con Marruecos, se volvería a situar en el marco de la legalidad internacional y los principios progresistas. Eso tendría el efecto positivo secundario de pararle el paso a la ultraderecha. La gente de izquierdas se vería representada en el Gobierno de coalición y en lo que han votado. Y lo mismo pensamos en la OTAN o el rearme de los países europeos», ha subrayado antes de ensalzar «la decencia y los principios» de «gobernar con valentía».

Entre las intervenciones más críticas, ha figurado la del portavoz del PNV. «A ustedes lo han empujado a hacer esto», ha denunciado Aitor Esteban. «Las consecuencias es que Marruecos echa a una ministra del Gobierno español», ha indicado en alusión a González Laya. «Ustedes se han visto forzados a esta decisión con el cierre de fronteras; el asalto a Ceuta con niños y pateras; o el hackeo de teléfonos móviles de sus ministros. La prueba del nueve de que fue Marruecos es que los espiados son los ministros de Exteriores, Interior, Defensa y Agricultura, que es el que mejor conoce Marruecos porque fue embajador allí». Bildu, por su parte, ha pedido de nuevo el original en francés de la carta remitida a la Casa Real marroquí.

Coalición Canaria denuncia «la vergonzosa genuflexión ante Marruecos»

Por su parte, la diputada de Coalición Canaria en el Congreso, Ana Oramas, ha denunciado que la «vergonzosa genuflexión ante Marruecos» no ha tenido ningún efecto en materia migratoria. «Este año llevamos en Canarias más del 52 por ciento de incremento de inmigrantes ilegales. Nadie sabe a lo que está jugando con Marruecos. Usted no ha explicado las razones que le han llevado a actuar contra la mayoría de los españoles y el pueblo saharaui», ha acusado Oramas antes de preguntarle por si ha negociado o lo está haciendo con Rabat el reparto de los recursos marinos de las islas.

Sánchez, sin embargo, se ha felicitado por «una política exterior que mira a las adversidades de frente». «Una España que debe ser útil. Les pido a todos sentido de estado», ha indicado el presidente del Ejecutivo. «La posición española está alineada con nuestros socios europeos», ha insistido. «Después de tantas décadas de conflicto, muchos países reconocen la posición realista pero solo las partes deben hacer las concesiones para alcanzar esa solución política».

En su respuesta a los grupos parlamentarios, Sánchez apenas ha dedicado tiempo a la cuestión saharaui. “Estamos defendiendo las resoluciones de la ONU y estamos junto a otras potencias europeas como Francia, Alemania y Países Bajos que reconocen los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos”, ha reiterado el presidente a pesar de que las posiciones de los citados países varían y, en algunos casos, no llegan al nivel de apoyo español expresado en marzo a Rabat.

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