España

El "impuesto a los ricos" vuelve a abrir una brecha entre Yolanda Díaz y Podemos

Podemos asegura que desconocía el anuncio y que el impuesto debe ser "permanente", mientras que en el entorno de la vicepresidenta indican que se estaba negociando y respaldan las palabras de María Jesús Montero

Yolanda Díaz, Irene Montero e Ione Belarra en una imagen de archivo EFE

¿Conocían en Unidas Podemos el anuncio de la ministra de Hacienda de abordar una subida impositiva a las grandes fortunas, una y otra vez negada por el sector socialista del Gobierno? Pues depende de a quién se pregunte. Porque una vez más las versiones difieren sustancialmente según el interlocutor y se vuelve a abrir una brecha entre Yolanda Díaz y Podemos, cada vez más enfrentados internamente.

El caso es que si se le pregunta al portavoz del Grupo Confederal en el Congreso, Pablo Echenique, los morados desconocían que Hacienda estuviera trabajando en el asunto a pesar de tener la autoría de la propuesta y de haberla peleado parlamentariamente, sin éxito en distintas ocasiones.

Esta afirmación sustentaba la sospecha respecto a que Moncloa había activado e improvisado «el impuesto a los ricos», anunciado por María Jesús Montero el miércoles en los pasillos del Congreso, como respuesta a la eliminación del impuesto de Patrimonio en Andalucía. Ya, este jueves, concretó que el nuevo gravamen entraría en vigor el 1 de enero de 2023 y sería «temporal», aunque sin mayores especificaciones.

Unas horas después comparecencia ante la prensa Echenique para afirmar que, «que yo sepa, no ha habido comunicación previa» al sector minoritario del Gobierno, circunscribiendo al ámbito del Ministerio Hacienda los trabajos que, según Montero, se estaban haciendo desde hacía tiempo en este sentido.

«¡Cómo no íbamos a saberlo si la propuesta era nuestra», dicen en el entorno de Díaz

Pero en el entorno de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la versión es diametralmente opuesta. «¡Cómo no íbamos a saberlo si la propuesta era nuestra», aducen las fuentes consultadas.

Aseguran haber estado informados en todo momento en el marco de la mesa de negociación presupuestaria, donde se sientan por Unidas Podemos no sólo el jefe de gabinete de Díaz, Josep Vendrell, sino también el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, que está bajo mandato orgánico de la ministra Ione Belarra.

De hecho, los mismos medios relatan que se producen frecuentes reuniones de trabajo con Hacienda, la última, este mismo miércoles, que acabó bastante tarde. Montero y Díaz se han comprometido a llegar a un acuerdo que permita presentar en el Congreso las cuentas para 2023 «en tiempo y forma», esto es, entre finales de este mes y principios de octubre.

Pero las discrepancias no son solo de forma, sino también de fondo. Montero ha anunciado un impuesto «temporal», mientras que Echenique hablaba de la necesidad de que venga para quedarse, sin fecha de caducidad. Una diferencia no menor. Pero, de nuevo, en el equipo de Díaz dan por buenas las palabras de la titular de Hacienda. «Dice lo que sabemos que va a decir», aducen dejando además traslucir el buen trato político y personal que tienen.

Se confirma una vez más la rotura de puentes entre Díaz y Podemos

De ser ciertas ambas versiones, se confirma una vez más la rotura de puentes entre Díaz y Podemos, inmersas en una profunda crisis interna que pone en juego una vez más las costuras de la coalición. Ya pasó con la polémica del envío de armas a Ucrania, anunciada por Pedro Sánchez el pasado 2 de marzo tras pactar con sus socios de coalición que nuestro país no participaría en esa campaña.

Díaz conoció la noticia la noche antes por boca del propio Sánchez. Pero la líder de Podemos y también ministra, Ione Belarra, sólo fue «sondeada» por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Y las formas también se convirtieron en una cuestión de fondo. La vicepresidenta segunda expresó todo su apoyo al presidente, mientras Belarra consideró que se atizaba el fuego de una escalada bélica de final incierto.

La coalición pasa por uno de sus peores momentos justo, o causa de ello, cuando Díaz está metiendo la directa con su proyecto Sumar. Hoy presenta a sus equipos de trabajo y a quienes los coordinarán, formado por profesionales y, en principio, nombres poco conocidos ni vinculados a la política. La pretensión inicial de la vicepresidenta es desvelar a finales de año si sigue adelante son la plataforma electoral, pero ya ha anunciado que no estará presente en las elecciones locales y autonómicas de mayo, de las que quiere desvincularse dados los malos resultados que les auguran los sondeos con intención de voto.

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