España

El PP se frota las manos si Bal lidera Ciudadanos y vira hacia la izquierda

Inés Arrimadas y Edmundo Bal en el Congreso EFE

El PP hace tiempo que dejó de considerar a Ciudadanos un adversario a abatir en la pugna electoral. Conforme avanzaba su progresiva desintegración engordaban las posibilidades electorales de los populares sin que tuvieran que hacer ningún gesto de aproximación ni opa hostil. Sin embargo, sí preocupaba que aún en esa fase de práctica desaparición, pudiera arañar 3, 4 o casi 5 puntos de porcentaje de voto, insuficientes para obtener, en según qué sitios, representación, pero suficientes para dar o quitar un concejal, un diputado autonómico o un parlamentario nacional.

Pero la candidatura de Edmundo Bal para liderar el partido naranja incorpora una variable nueva que rema, según Génova, a su favor. El giro a la izquierda que el abogado del Estado propone -«Ciudadanos parece un partido de derechas, subalterno del PP», dice- para una formación nacida con vocación de bisagra liberal y, más tarde, aspirante a disputar el trono del centro-derecha a los populares, puede terminar de dar la puntilla a los escasos apoyos que aún le quedan, aducen en Génova.

«Bal puede hacer presidente de nuevo a Sánchez», aducen en Génova

En el cuartel general de los populares apuntan a cuál sería su mensaje al afirmar que «el electorado de Ciudadanos sabe que con su voto puede hacer presidente a Pedro Sánchez si Bal lidera el partido«, por lo que, ante esta eventualidad, esos últimos votos podrían sumarse al PP para impedir que el inquilino de la Moncloa siga al frente del Gobierno.

Bien es cierto que creen que ese supuesto no se va a dar porque la formación que fundara Albert Rivera lleva visos de no obtener representación en el Congreso de los Diputados, pero un punto más o menos en el porcentaje de voto en algunas Comunidades autónomas o ayuntamientos sí puede ser determinante cuando las mayorías absolutas están muy ajustadas.

Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana o el ayuntamiento de Madrid son ejemplos de territorios o ciudades «en los que no se puede perder un voto», señalan los medios consultados. Por ejemplo, fuentes del consistorio madrileño próximas a José Luis Martínez Almeida admiten en conversación con El Independiente que preferirían que Ciudadanos «saque representación a que se quede a las puertas de sacarla, con un 4,5 de porcentaje de voto que no serviría de nada para el bloque de centro-derecha. Serían papeletas tiradas».

Pero un hipotético liderazgo de Edmundo Bal acabará, según el cuartel general de los populares, de poner la puntilla a Ciudadanos, dando por hecho que tampoco Inés Arrimadas podría salvar a un partido ya con respiración asistida pero con una agonía algo más prolongada.

El coordinador general del PP, Elías Bendodo, aludió este lunes a la situación del partido naranja, el mismo que en las elecciones generales de abril de 2019 quedó tan solo 9 diputados por debajo de Pablo Casado. El número dos popular afirmó que el PP «es un partido de puertas abiertas para entrar y para salir. Por tanto, el talento de Ciudadanos tiene las puertas abiertas del PP como se está produciendo en muchísimos territorios», no sin dejar de expresar su «respeto absoluto a la situación orgánica» del partido todavía liderado por Arrimadas.

Consideran la remontada de Vox puntual por el debate sobre la sedición

Lo cierto es que los sondeos apuntan a un estancamiento del PP con un PSOE que recorta distancias pero para Bendodo los sondeos son tendencias, PCRs del momento, «y ninguna en Andalucía, por ejemplo, dio la mayoría absoluta que salió, sino hasta 14 escaños menos», adujo. Por ello, «la verdadera encuesta es la de urnas» y los españoles van más rápido que todos nosotros. Ya han pasado página de Sánchez. Han amortizado a este gobierno y queremos ganar las elecciones con una mayoría suficiente para dar la tranquilidad a los españoles».

Por otro lado, en el PP admiten lo que todos los sondeos apuntan, esto es, una remontada de Vox, que se beneficia de debates que identifican mucho al partido de Santiago Abascal, crecido al calor del procés. La derogación del delito de la sedición ha vuelto a aupar a Vox, pero si bien esa es un asunto «que les va bien», lo significativo para Génova de esos datos es que «no hay bajada del bloque de centro-derecha. Si bajara sí estaríamos preocupados».

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