España

Feijóo aplicará el "modelo gallego" a los dirigentes de Ciudadanos que llamen a la puerta del PP

No habrá estrategia de captación y, llegado el caso, se les ofrecería un papel secundario, sin protagonismos

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo EFE

La dirección nacional del PP mira con curiosidad de entomólogo el proceso de implosión de Ciudadanos, abocada a un congreso de división entre Inés Arrimadas y Edmundo Bal, si nadie lo evita, de aquí a medidos del mes de enero. Génova está pendiente del caudal de voto que les quede por venir del partido naranja, del que ya han sido los principales beneficiarios, aunque todavía quedan algunos restos, ya pocos, por intentar atraer.

En definitiva, si Pablo Casado llegó a hacer un ofrecimiento de mano tendida a Ciudadanos para unir fuerzas electorales y, más tarde, aquella estrategia derivó en un intento de fusión por absorción conforme el partido de Albert Rivera se iba dejando jirones de representatividad, «ahora no hay ni siquiera una estrategia de captación de dirigentes de Ciudadanos, ni la va a haber», aseguran fuentes del primer partido de la oposición.

Precisamente este miércoles, el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó en Onda Cero que «creo que en ese partido todavía hay personas que tienen talento, personas que ya no están en Ciudadanos que tenían talento y creo honradamente que son aprovechables para la política», pero en Génova, miembros de su equipo aseguran que ya ni siquiera los nombres más destacados del partido naranja como el de la madrileña Begoña Villacís «nos aportan nada a estas alturas».

«No habrá una estrategia de captación de dirigentes de Ciudadanos», dicen en Génova

Tal es así, que si alguno de ellos llama a la puerta del PP se les aplicará lo que llaman «el modelo gallego», esto es, un papel muy subsidiario, sin protagonismo, residual, conforme a la respuesta que, en su momento, dio el propio Feijóo a Inés Arrimadas cuando ésta quiso negociar una lista de coalición para las elecciones gallegas de 2020, saldada sin acuerdo. Arrimadas pidió un puesto de salida seguro por cada provincia gallega y que sus diputados pudieran constituirse en Grupo propio en la cámara gallega distinto del del PP o, en su defecto, tener libertad de voto.

Pero el hoy líder del PP contraofertó sólo dos puestos y diluidos en las listas, con escasas o nulas posibilidades de salir electos. Desoyó a Génova, inmersa entonces en una triple estrategia de acuerdos con Ciudadanos que incluía País Vasco y Cataluña. No se equivocó. Ciudadanos continuó siendo extraparlamentaria en Galicia.

Entonces el PP tenía 41 diputados autonómicos gallegos y Ciudadanos ninguno «de modo que sólo estábamos dispuestos a colocarlos en las listas a partir del puesto 42» explican las fuentes consultadas, y esa es la misma filosofía con la que afronta la dirección del PP la eventualidad de que alguno de los dirigentes de ese partido acabe llamando a sus puertas. Admiten que «no es una situación igual, pero muy parecida». En definitiva, no habrá portazo, pero tampoco fanfarrias de bienvenida. La puertas «están abiertas y, si quieren, que llamen» pero, advierten, «no vamos a ir a por nadie». Pasaron los tiempos en que se le puso un despacho al ex secretario de Organización de Ciudadanos Fran Hervías en la sede nacional del PP como hizo Teodoro García Egea.

«Sin espacio electoral»

Y mientras, la formación política que llegó a aspirar a hacerle el sorpasso a los populares, «sigue cavando para abajo y nosotros esperamos. Lo mejor es no hacer nada cuando un rival, o lo que fue un rival, se equivoca». Ciudadanos «se ha quedado sin espacio electoral», sin un hueco limítrofe entre PSOE y PP. De hecho, llevan tiempo vaticinando que la marca naranja no llegará a las próximas generales y mucho menos Inés Arrimadas.

Y si la refundación de Ciudadanos consuma lo que denominan un «giro a la izquierda» con Edmundo Bal de líder, «mejor que mejor para nosotros y nuestra estrategia», añaden por entender que se les queda ya expedito el espacio del centro moderado.

Núñez Feijóo les invitó este miércoles a despedirse de la política de la forma «más digna posible» previendo una cadena de descalabros electorales de los naranjas en las elecciones locales y autonómicas de mayo tal y como ocurrió en Madrid y en Andalucía, con la única excepción del castellanoleonés Francisco Igea, que mantuvo su escaño.

Y tras insistir en que el proyecto ideológico y la orientación estratégica de Ciudadanos «tiene cabida» en el PP, señaló, a preguntas de Carlos Alsina que, estará atento «a lo que hace Ciudadanos y veremos como queda el panorama. No yo no tengo ningún inconveniente como es lógico con personas de Cs a las que les interese la política y valorar con ellos si hay alguna posibilidad de coincidir».

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