El último movimiento del Ejecutivo, aprovechando el Consejo de Ministros para declarar incompetente a la Junta de Castilla y León en todo lo que tenga que ver con la regulación del aborto es «innecesario y absurdo», a juicio de la portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra. En declaraciones a Telecinco ha defendido que «esto está aclarado por la propia Junta y por el propio presidente (Alfonso Fernández Mañueco) desde el primer momento». También cree que hay por parte de Moncloa una «sobreactuación» en la que los derechos y libertades de la mujer pasan a un segundo plano y lo que importa es «aprovechar» la polémica «para seguir elevando la tensión y la bronca permanente».

Tampoco se ha olvidado de Vox, socio de gobierno en Castilla y León, cuyo vicepresidente, Juan García-Gallardo, hizo unos anuncios «fuera de contexto y sin justificación». El partido de Santiago Abascal «se ha convertido en el aliado preferente del propio Gobierno» de Pedro Sánchez, ha dicho. A cambio, Alberto Núñez Feijóo, ofrece una alternativa «moderada, serena y tranquila, pero para ello «llamamos a agrupar una mayoría suficiente en torno al PP para poder gobernar en solitario y tener un ejecutivo dedicado a resolver los problemas de los españoles».

Sin cambios en la ley del «sólo sí es sí»

Gamarra hubiera preferido, como mujer, la puesta en marcha «de un gabinete de coordinación para revisar la legislación penal» para la ley del «sólo sí es sí» por la que cerca de 200 delincuentes sexuales se han visto beneficiados en sus penas. «Esta sí que es una reforma necesaria, no es una polémica artificial» al tiempo que ha reprochado a Sánchez no exigir responsabilidades políticas ni, siquiera, plantear soluciones a la norma.

Y respecto al «comité anti-bulos de la derecha» que el PSOE quiere poner en en marcha opina que «el primero que debería someterse a ese comité son ellos. Si se someten a la máquina de la verdad, la reventaban. Si por algo se caracteriza el Gobierno -ha agregado- es por la alergia a la verdad y hacer todo lo contrario a lo que iban a hacer. Con esta colección de mentiras es difícil que intente convencer a los españoles de que dicen la verdad».