El líder de Vox, Santiago Abascal, replicó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia de este miércoles previa a la sesión de control en la que se abordó el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona) del pasado 18 y 20 de enero. En ella, el dirigente socialista afirmó que se hicieron los trabajos necesarios para la renovación de la vía pero admitió que deberán reforzarse los protocolos de control para evitar que se replique un suceso como este. Insistió que la red ferroviaria española sigue siendo puntera en comparación con otros países europeos y se comprometió al acompañamiento de las familias de las víctimas y los heridos mientras lo necesiten.

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Ante ello, Abascal tachó a Sánchez de ser un "negligente" y le acusó de desviar el foco, "mentir" y mostrar insensibilidad con las víctimas de Adamuz priorizando "recomendaciones de libros y música en TikTok" los días posteriores de la tragedia. Abascal, previamente repasó el catálogo de ejes discursivos que predominan en Vox, como la inmigración o el rechazo al globalismo que a su juicio representan personalidades internacionales "multimillonarias" como Bill Gates y George Soros, y que vincula a Sánchez. Dio hueco a cargar contra la agenda climática después de que Sánchez vinculase el cambio climático con una mayor incidencia en la red ferroviaria, en referencia a los temporales. Y en pleno debate sobre la renovación de las izquierdas, arremetió contra el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, por presentarse como el "salvavidas" de la izquierda española, pasando de querer "dividir España" a "unir a la izquierda", aunque a su juicio cree que está consiguiendo más lo contrario.

Tras ello, entró en materia. Hiló el suceso de Adamuz con el anuncio de Sánchez en el World Governments Summit de Dubái, el de prohibición de las redes sociales para los menores de 16 años, algo que en Vox ven una censura para impedir que el público juvenil, que es uno de los que más les respalda, pueda expresarse o acceder a contenido alternativo al de los medios de comunicación. Todo pese a que esos menores no pueden votar. Sin atender a esos matices aunque previsiblemente refiriéndose a los controles sobre desinformación que aspira a aplicar en el futuro el Ejecutivo, Abascal aseguró que este anuncio previo a la comparecencia responde a un deseo de querer "amordazar" la crítica de los españoles contra el Gobierno, para callar cuestiones como los casos de "corrupción" que entre otros puntos se habrían dado durante la legislatura anterior en el Ministerio de Transportes que dirigía el exminstro José Luís Ábalos, ahora en prisión provisional por el 'caso Koldo'.

"Habla de la huella del odio. ¿Lo es querer denunciarles? ¿Es que acaso los españoles no pueden odiar su traición, su corrupción y sus mentiras? Quieren mantenerlos amordazados y callados, y lo hacen entre otras cosas por lo que ha pasado en Adamuz", precisó Abascal. "Quieren impedir que se diga que la corrupción mata y que la inmigración arruina -previamente había mencionado la regularización extraordinaria de inmigrantes en una España con el mismo número de servicios públicos, sugiriendo que habrá escasez para los nacionales-. No sé que hace aún ahí -en el escaño y en el Gobierno-. Quieren amordazarnos para que no digamos estas cosas, pero desinformación es lo suyo", aseguró Abascal recalcando del discurso de Sánchez las precisiones sobre los trabajos hechos con garantías, entre ellos la renovaciones de vía. "Hemos visto a ingenieros y expertos" en redes y en televisión "diciendo lo contrario". Afeó que Transportes anunciara una subida a 350 km/h en la Alta Velocidad mientras que ahora se rebaja a la mitad por seguridad. También la falta de ejecución de los fondos europeos para la mejora ferroviaria.

"Lo que han ejecutado muy bien es la corrupción" en el Ministerio, en Adif. "Ahora con el anterior ministro en la cárcel -en referencia a Ábalos-, con la consejera de Adif -Isabel Pardo de Vera- a quien se investiga por mordidas... La corrupción mata y no hay luto oficial ni cortesías políticas que nos impidan decir eso. Lo de Adamuz fue un crimen y no solo un accidente, que les pesará", advirtió de nuevo el líder de Vox. "Ninguno de los 47 fallecidos" y de las víctimas "merecía un Gobierno como éste", sentenció.

Del volcán de La Palma a Adamuz

Abascal dedicó unos minutos a incidir en la cuestión migratoria y a utilizar a Podemos como marco para intensificar sus ataques a Sánchez. Después de que Irene Montero en un acto electoral en Aragón asegurase tras el pacto para regularizar a medio millón de extranjeros que ya trabajan en España que ojalá sustituyesen de verdad a "tanto facha" -en referencia a la teoría del reemplazo que agita Vox-, Abascal atacó al presidente apreciando que quieren votantes que dependan de "ayudas públicas" para que les voten. "Quieren comprar sus votos", dijo.

Para Abascal, en general, "este gobierno no es solo una calamidad: las provoca y se aprovecha de ello". "Hace no mucho un volcán, con la gente aún en barracones y los inmigrantes en hoteles" con "calefacción" que muchos españoles "no pueden pagar". "Durante la pandemia estaban con sus corrupciones aprovechándose de la venta de mascarillas. Después del apagón no han dado explicaciones igual que no las darán de Adamuz. Estamos aquí sin saber qué pasó", trasladó Abascal.

Tras el apagón "dijeron que éramos los campeones de las energías renovables y dijeron que querían cargarse el resto de energías". Y con la DANA, "premiaron" a la exministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, con un puesto en la Comisión Europea. Y mientras "los cadáveres flotaban, se repartían RTVE" en el Congreso", finalizó el dirigente de Vox.