Esta campaña del 17-M no es como cualquier otra para el PSOE andaluz. En absoluto. María Jesús Montero es consciente de que el partido atraviesa un momento extremadamente complicado, en el que parece que lo único que se ventila en las urnas dentro de un mes es si Juanma Moreno logra revalidar o no su confortable mayoría absoluta o se ve obligado a entenderse con Vox, y en el que ella misma tiene que luchar por no perder el suelo de los 30 diputados al que cayó Juan Espadas en 2022. La secretaria general de la federación quiere mostrar músculo, lucir el poderío que antaño tuvo el PSOE andaluz, y sobre todo cohesión interna, ese intangible tan capital para los partidos y que se desintegró al salir de la Junta en enero de 2019. Desde el comienzo de la carrera de estas andaluzas, la exvicepresidenta del Gobierno se planteó que necesitaba rodearse de todo el PSOE, implicar a todo el PSOE, y no solo a Pedro Sánchez, para lograr movilizar a ese medio millón de votantes que se movilizó en las últimas generales pero que emperezó en las autonómicas de un año antes.
Bajo ese mapa de coordenadas, la dirección regional prepara un gran acto de Montero este próximo sábado con todos los expresidentes socialistas de la Junta. Para sacar pecho de esas casi cuatro décadas ininterrumpidas de poder y de los avances conquistados en Andalucía. Un homenaje a Rafael Escuredo —jefe del Ejecutivo autonómico entre 1982 y 1984—, José Pepote Rodríguez de la Borbolla (1984-1990), Manuel Chaves (1990-2009), José Antonio Griñán (2009-2013) y Susana Díaz (2013-2018). Cinco expresidentes de la comunidad más poblada de España y que hasta hace siete años era el territorio talismán para el PSOE, el que ayudaba a cimentar también las mayorías en Madrid, en el Congreso. Orgullo socialista. Presidentes que cambiaron Andalucía es el rótulo del evento. Y lo dice todo.
La cúpula regional elige Dos Hermanas, la ciudad más grande ahora gobernada por los socialistas y cuyo alcalde es Paco Rodríguez, secretario de Organización del PSOE andaluz
Ayer miércoles, el aparato regional cerró la convocatoria del acto para el próximo sábado, 18 de abril, a las 11 horas y en el auditorio Ciudad del Conocimiento de Dos Hermanas (Sevilla), la ciudad más grande (142.000 habitantes) gobernada por los socialistas en Andalucía —por delante de Jaén, la única capital de provincia en sus manos—. La localidad nazarena es un feudo histórico del partido y es además la población de la que es alcalde el secretario de Organización de Montero, Paco Rodríguez. Su conexión con Rodríguez de la Borbolla, un dirigente hipercrítico con Ferraz y con Sánchez en los últimos años y mucho más cercano al expresidente Felipe González, ha sido clave para implicarle en el acto.
Rodríguez tiene confirmada la asistencia y la intervención de cuatro de los cinco expresidentes. El quinto es Escuredo, que probablemente sea baja por enfermedad, razón también por la que no es seguro que pueda dirigir un mensaje en vídeo. No hay en este caso duda de la afinidad del primer presidente de la Junta con la candidata: es el presidente de honor de la ejecutiva que ella formó en el último congreso regional, en febrero de 2025, y en numerosas ocasiones él mismo ha cargado contra la vieja guardia socialista por cuestionar permanentemente a Sánchez. Escuredo, muy activo en su cuenta de X, afea a esos dirigentes "que se dicen socialistas" —y ahí incluye a González— su conducta, su falta de apoyo al partido y a su dirección, y se deshace en elogios hacia Montero, a la que anima y respalda sin fisuras. "Si algunos piensan que el PP ganará las elecciones andaluzas que vayan rezando, porque MJ Montero viene con el mazo dando", escribió el pasado 4 de abril.
Nunca hasta ahora se había reunido a los expresidentes andaluces juntos en campaña. Porque esa foto era sencillamente imposible. Chaves y Griñán se habían apartado del partido tras su imputación por el caso ERE y solo cuando el Tribunal Constitucional anuló en julio de 2024 las condenas a ambos —al primero, por prevaricación, y al segundo, por el mismo delito y por malversación—, el PSOE pudo reconciliarse con su pasado más inmediato. Chaves fue rehabilitado ya públicamente. Él quiso volver como militante y reintegrarse en la vida del partido.
Chaves y Griñán fueron restituidos en el congreso federal del PSOE en 2024, pero el segundo no ha pedido su vuelta como militante y ha estado muy apartado de la vida orgánica por decisión personal
No fue el caso de Pepe Griñán, que prefirió centrarse en su familia y en recuperarse del cáncer que padecía. Para él, su condena por el caso ERE, y sobre todo la pena por malversación, fue un calvario del que nunca se llegó a reponer y que le debilitaron, porque siempre proclamó su inocencia y nunca se lucró. El expresidente no ha pedido su alta como afiliado en los casi dos años transcurridos desde la sentencia del TC y apenas ha participado en actos públicos. Sí se le vio, junto a Chaves, en el 41º Congreso Federal del partido, el 30 de noviembre de 2024 en Sevilla. Por eso el de este sábado es un evento importante para él y para el PSOE andaluz. Es su vuelta. Y sabe que es un expresidente "al que quieren muchos militantes", como reconocen en su entorno. Además, la número tres de la lista por Sevilla, Marta Alonso Lappi, es amiga personal suya y es concejala en Mairena del Aljarafe, la localidad donde ambos viven y que tiene un alcalde socialista rodeado de regidores del PP. Alonso es también persona de la máxima confianza del presidente de la Diputación provincial, Javier Fernández de los Ríos.
"Todos están en línea"
El otro nombre propio del acto es Rodríguez de la Borbolla, conocido como Pepote por su partido. Él es la antítesis de Escuredo o de Chaves. Un dirigente látigo de Sánchez. Ha firmado manifiestos contra él. Ha llegado a mostrar arrepentimiento por haberlo votado —"por mi culpa, por mi gran culpa"—, le ha acusado de actuar de manera "espasmódica", con "ocurrencias sucesivas", de dejarse llevar por su voluntad de "permanecer sea como sea", de estar "desmontando España". Ha cargado contra él por la ley de amnistía, por ser capaz de "aliarse con atentadores contra la nación con tal de seguir siendo presidente".
En el aparato defienden que todos los expresidentes han tenido una "trayectoria política coherente en el PSOE y una identificación clara con sus valores", aunque sus decisiones no hayan sido "iguales"
Pese a sus repetidas manifestaciones públicas, en la cúpula del PSOE-A insisten en que este sábado estará en Dos Hermanas, salvo que lo impida el delicado estado de salud de su mujer, circuntancia que también le ocurre a Griñán. En la dirección señalan que es más que pertinente la presencia de Rodríguez de la Borbolla y del resto de expresidentes, "por haber tejido una trayectoria política coherente dentro del PSOE, una identificación ideológica clara con los valores socialistas y una pertenencia generacional a quienes construyeron ese proyecto en Andalucía". "Eso no significa", prosiguen en el aparato de Montero, "que todas sus decisiones o posiciones concretas hayan sido siempre iguales, porque la política evoluciona, pero sí que su marco de referencia ha sido consistentemente socialista". "Todos están en línea", prometen.
Susana Díaz con seguridad arropará a la candidata este sábado, como confirman fuentes muy próximas. Ella compitió contra Sánchez en las primarias de 2017, y las perdió. Nunca la relación con el hoy presidente ha sido buena y en ocasiones ha mantenido posiciones muy críticas, sobre todo por sus pactos con los independentistas, pero ha medido mucho sus palabras. Mucho. Y eso que tiene constante presencia pública, no por su cargo —es senadora, pero no tiene intervenciones—, sino por su participación en programas de televisión.
Díaz ha logrado mantener buena representación en las listas del 17-M: la cinco por Sevilla, el tres de Almería, el cinco de Málaga. Montero persigue la movilización de toda la base electoral socialista
La expresidenta aún mantiene un ejército de fieles y ha hecho valer su peso en la negociación de las listas de estas elecciones del 17 de mayo. Montero fue consejera suya de Hacienda, tiene buena relación con ella, pese a sus discrepancias políticas, y ha cuidado su representación: son susanistas claros, en puestos de salida, la número cinco por Sevilla, Verónica Pérez; el tres por Almería, el exconsejero de Agricultura Rodrigo Sánchez Haro, o el cinco por Málaga, José Luis Ruiz Espejo. Además, la dirección regional quiere contar con ella y con Chaves para los mítines de esta campaña: ambos pidieron participar y la exvicepresidenta quiere que tengan su espacio, con el objetivo de sumar y de poder llegar a todos los electores socialistas, más allá de su sensibilidad. La exvicepresidenta persigue la movilización de su base de votantes, seducir a aquellos que se alejaron pero que durante muchos años confiaron en sus siglas.
"Unidad de todas las generaciones". Es el mensaje que, señalan en su entorno, quiere trasladar la candidata con su acto de este sábado en Dos Hermanas. Uno de los más relevantes en el camino del 17-M y de los de mayor carga simbólica. Precisamente por la potencia de la foto. Con ella además Montero quiere reivindicar además la gestión del PSOE en la Junta y, especialmente, la construcción y defensa de los servicios públicos y, singularmente, la sanidad, el centro absoluto de su campaña por una erosión del sistema del que responsabiliza al presidente Moreno. El título del acto, Orgullo socialista, condensa el mensaje que quiere lanzar la candidata. Un evento inédito por forma y fondo y que ha sido aplaudido por Ferraz.
El otro foco informativo, la cumbre de líderes en Barcelona
La cúpula federal del PSOE estará representada en Sevilla únicamente por la propia Montero, vicesecretaria general del partido, porque Sánchez y su dirección estarán el sábado en Barcelona, en la Global Progressive Mobilisation (GPM), la gran cumbre internacional de líderes progresistas que el propio presidente cerrará por la tarde junto al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Sánchez desembarcará este domingo en Andalucía, con su primer acto junto a Montero de cara al 17-M: será en Gibraleón, Huelva. Va a estar más volcado en estos comicios que en los anteriores
Pero Sánchez sí estará el domingo con su exvicepresidenta del Gobierno el domingo. Desembarcará en Gibraleón (Huelva), en su primer acto juntos de camino al 17-M. El secretario general tiene previsto volcarse con la candidata a la Junta mucho más que en las autonómicas anteriores —las extremeñas del 21 de diciembre, las aragonesas del 8 de febrero y las castellanoleonesas del 15 de marzo—, señal de lo que se juega el PSOE en la madre de todas las batallas del rally electoral de este curso político.
Según indican fuentes del PSOE-A y ratifican en Ferraz, Sánchez participará en un total de seis actos en total junto a Montero, entre la precampaña y la campaña. Lo más probable es que antes de la recta final participe solo en el mitin de Gibraleón, dado que la semana próxima el protagonismo en Andalucía recae en la feria de abril de Sevilla y pensar allí en mítines clásicos es, sencillamente, inviable. De modo que el resto de actos del presidente vendrían ya en campaña, del 1 al 15 de mayo. No está confirmado que pueda estar en la pegada de carteles, por razones de agenda, la noche del jueves 30 de abril —está por decidir la ciudad—, pero sí que estará en el cierre, el viernes 15 en Sevilla. Serán "unos 4-5 mítines en campaña y unos 1-2 en precampaña", resumen desde el aparato federal.
La idea es que el presidente participe en "unos 4-5 mítines en campaña y unos 1-2 en precampaña". El cierre será en Sevilla, y para la apertura no está clara la ciudad ni si el presidente podrá acudir
La candidata también compartirá cartel con ministros del Gobierno y, por descontado, con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien ya estuvo muy activo en las elecciones de Castilla y León. Montero también quiere contar con el president de la Generalitat, Salvador Illa, aunque en Ferraz advierten de que no es tan fácil encajar las fechas por su apretada agenda. En cualquier caso, el PSOE andaluz y Ferraz quieren proyectar una misma idea: todo el partido del lado de Montero. Sin excepciones.
Todos juntos para combatir a un peso pesado del PP, Juanma Moreno, cuya pretensión, recuerdan en el cuartel general del PSOE, es apuntarse al efecto de caballo ganador y apenas hacer campaña para llegar en volandas a las urnas. El 17-M es un test casi imposible para los socialistas: el riesgo de horadar el suelo histórico es real. Fueron solo 30 diputados en 2022, y ahora ese umbral, según algunas encuestas, podría quedar lejano. Los socialistas, con todo, confían en ir recuperando terreno según avance la campaña y se vaya caldeando el ambiente. Lo expresa un miembro andaluz de la dirección de Sánchez: "Superaremos las expectativas".
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