"Máxima tranquilidad", que ella dará "las explicaciones pertinentes" ante la Justicia. Es la respuesta del Gobierno tras la imputación, por parte del juez de la Audiencia Nacional, instructor del caso Leire Díez, de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González. No la destituirá pese a verse implicada en la causa y pese a haber sido llamada por el magistrado como investigada el 16 de julio. Y tampoco hará caer al director adjunto operativo (DAO) del cuerpo, teniente general Manuel Llamas, también imputado.

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Tanto el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como la Moncloa expresaron su respaldo absoluto a ambos altos cargos. El ministro, aseguraron fuentes de su departamento, mantiene su "confianza" en los dos, y los dos "seguirán ejerciendo sus funciones como hasta ahora y mostrando la máxima colaboración con la Justicia en todo lo que se les requiera".

En la sala de máquinas de la Moncloa expresaron, por su parte, "máxima tranquilidad". "Estamos convencidos de que Mercedes González dará las explicaciones pertinentes ante la Justicia, como ha venido haciendo desde el primer día, y ya demostró en su comparecencia en el Senado [del pasado 16 de junio]. Total normalidad y transparencia porque no hay nada que ocultar".

González tendrá que declarar el próximo 16 de julio ante el juez por los presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia. La directora se reunió en al menos tres ocasiones con la exmilitante socialista Leire Díez, que quería que se investigara a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por presuntas filtraciones en las causas que afectan al Gobierno y al partido. De hecho, se llegaron a abrir informaciones reservadas. Además, las pesquisas van dirigidas a averiguar si hubo presiones a los agentes que investigaban esas filtraciones.

Pedraz tomó la decisión de imputar a González y al teniente general Llamas después de que la Fiscalía Anticorrupción reclamara que se les investigase por esos delitos, prevaricación y obstrucción de la Justicia. Las dos imputaciones llegan después de que la semana pasada desfilaran por la Audiencia Nacional, como testigos, varios mandos del instituto armado, entre ellos el jefe de la UCO, Rafael Yuste, quien confirmó ante el magistrado, informa EFE, que Llamas pidió "ponerse de perfil" y no ser "proactivo" en casos con "afectación política", aunque advirtió de que no se sintieron presionados.

González pasó el pasado 16 de junio por la Comisión de Interior del Senado y allí afirmó que "jamás, nunca" había participado en "ninguna trama o conspiración" ni había "interferido en investigación alguna, jamás, nunca, ni de la UCO, ni de ninguna otra unidad de la Guardia Civil". "Ni por influencia de la señora Leire Díez ni por nadie", proclamó. La versión de la directora siempre ha sido que sus encuentros con la ya exmilitante socialista, fuera de la sede de la Guardia Civil, fueron de carácter personal, en los que "en ningún momento habló de nada relacionado con investigaciones en curso de la Guardia Civil". No recordaba, dijo, de la segunda cita de la que habló la UCO en su informe, integrado en el sumario, de diciembre de 2024, pero sí admitió que una última cita con ella en mayo de 2025, en la que Díez le planteó "retornar a su destino" al comandante Rubén Villalba, detenido por el caso Koldo, y ella "rechazó de plano". "Desde entonces, no tengo ningún tipo de encuentro con la señora Díez. Jamás volví a verla".