Recreación de Ross 128b

Recreación de Ross 128b ESO

Ciencia y Tecnología vida extraterrestre

Descubierta una nueva 'Tierra' cercana y templada

El nuevo planeta Ross 128b gira alrededor de una estrella débil a sólo 11 años luz

Es el segundo exoplaneta terrestre más cercano al sistema solar. Y en unos miles de años, podría ser el primero, porque se está acercando a nosotros. Se sitúa en una región, a priori, habitable. Eso sí, nunca habitaremos en ella, pero podría tener o haber tenido vida. Científicos de Francia, Suiza, España, Portugal y Argentina han detectado su presencia en torno a una estrella a tan sólo 11 años luz.



Vídeo: M.Viciosa / Observatorio Austral Europeo (ESO)

 

El nuevo mundo, del tamaño y masa de la Tierra, se ha bautizado como Ross 128b. Con temperaturas extremas entre los -60ºC y los 20ºC (-89ºC y 57ºC en la Tierra), ahora es el segundo candidato cercano a albergar vida, tras Próxima b. Ross 128b será un blanco perfecto para el ELT (Extremely Large Telescope) del Observatorio Austral Europeo (ESO), que será capaz de buscar biomarcadores –rastros de vida– en su atmósfera.

«Una sola molécula no nos dice nada, pero la presencia conjunta de agua, oxígeno y metano puede ser prueba de vida», señala desde Francia a El Independiente Xavier Bonfils, codescubridor del planeta y astrónomo en la Universidad de Grenoble.

«Este descubrimiento se basa en más de una década de seguimiento con el instrumento [cazaplanetas] HARPS,  junto con las última técnicas de análisis y tecnología. Solo HARPS ha demostrado tanta precisión. 15 años después del inicio de sus operaciones, sigue siendo el mejor instrumento de velocidad radial», explica Nicola Astudillo-Defru (Observatorio de Ginebra, UG) coautor del artículo publicado en Astronomy and Astrophysics.

Descubrir planetas hoy dista mucho del método que usaba Galileo, simplemente mirando por su telescopio. Ahora apenas tenemos indicios estadísticos mediante instrumentos capaces de medir, por ejemplo, intensidades lumínicas (por ejemplo, cuando transita un planeta ante su estrella, su luz nos llega más débil) o alteraciones en el movimiento de la estrella (la gravedad del planeta «le pega un meneo» a su astro en su velocidad radial). Este último es el caso de Ross 128. La metodología es compleja y no está exenta de polémicas y disputas científicas.

Buscando vida extraterrestre en estrellas frías y lentas

Estos científicos han salido a cazar planetas a tiro hecho, cerca de enanas rojas, estrellas mucho más frías y pequeñas que el Sol. «El método usado (velocidades radiales) hace que sea más fácil la detección de planetas similares a la Tierra. Además, estos planetas también son más fáciles de caracterizar», precisa Bonfils. Una vez detectada una atmósfera planetaria, se sale a la búsqueda de vida.

¿Es un buen lugar para la vida el vecindario de Ross 128b? A priori, sí. El planeta está muy cerca de su estrella –en Virgo, imperceptible a simple vista–, pero ésta es bastante más débil que nuestro Sol. Eso protege a Ross 128b de freírse por las radiaciones estelares. «Sin embargo, no sabemos si las enanas rojas proporcionan un ambiente propicio para la emergencia de vida de los planetas que las orbitan», matiza Bonfils.

Ross 128b recibe 1,38 veces más radiación que la Tierra del Sol. ¿Dónde está el límite de la zona habitable? «El debate se basa en las nubes que se podrían formar en su atmósfera», matiza Bonfils. «Dependiendo de la cobertura de estas nubes, pueden reflejar suficiente luz para mantener una temperatura superficial lo bastante fría como para que el agua esté en forma líquida», condición para la vida tal y como la conocemos.

Lo bueno (para la vida en Ross 128b) es que «su estrella es indulgente». Es una estrella lenta. Rota sobre sí cada 100 días (el Sol lo hace cada 27). De esta forma, «su actividad magnética es débil», librando al planeta de tormentas esterilizantes.

Un viaje improbable

La NASA tiene sus ojos fijados en Marte o la luna Encélado, como lugares donde mandar vehículos no tripulados en busca de vida. «Idealmente, debemos buscar todas las oportunidades disponibles para nosotros, tanto dentro como fuera del Sistema Solar. Sin embargo, creo que estas detecciones de exoplanetas potencialmente habitables, cada vez más numerosos, aumentan nuestras posibilidades de tener uno con vida en la superficie», apuesta el científico francés.

Instrumento HARPS

Instrumento HARPS ESO

«Si Proxima Centauri b tiene una atmósfera (su estrella es muy activa, no es seguro), podemos esperar detectar CO2 con un telescopio como el James Webb, en construcción. Tras mucho tiempo, quizás podría detectar ozono. Sería un gran paso, pero no sería una respuesta definitiva. Con ELT, podremos observar más planetas y detectar O2, agua y metano en ellos», precisa este científico francés.

Pese a la defensa de personalidades como Stephen Hawking  o Mark Zuckerberg de mandar nanonaves espaciales a los exoplanetas, la tarea es costosa.

«Se podría discutir la posibilidad para Alpha, Beta o Proxima Centauri [estrellas] que están a 4,3 años luz de distancia. Incluso yendo a un 10% de la velocidad de la luz (30.000 km/s), estamos hablando de un viaje que duraría 40 años. Aunque espero vivir mucho tiempo, me parece largo –ironiza Bonfils–. A pesar de que Ross 128 es el vecino de al lado en la escala cósmica, está al doble de distancia (que Proxima b). La vida entera para una nave espacial».

 

Cuando creímos ver una civilización extraterrestre

Extraña señal en Ross 128

Extraña señal en Ross 128 Observatorio Arecibo

El pasado 12 de mayo de 2017, el Observatorio de Arecibo (Puerto Rico) detectó una anómala señal procedente de Ross 128. Aún no se sabía que allí había un planeta, pero muchos pensaron que podríamos estar ante una radiación producida por una civilización inteligente. En realidad, en observación astronómica no es tan inhabitual encontrar señales sin explicación inicial. Los científicos aseguraron entonces que el origen alien no estaba entre las principales hipótesis, pero no se podía descartar.
Meses después llegó la confirmación negativa. Se trataba de la interferencia de un satélite humano situado en una órbita muy alta.

Comentar ()