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El descubrimiento de agua líquida afina la búsqueda de vida en Marte

El descubrimiento de un lago bajo el hielo abre un nuevo campo de búsqueda de vida en Marte, más allá de la misteriosa presencia de metano

Océanos de Marte

Océanos pasados de Marte

Las piezas del rompecabezas de la vida en Marte empiezan a cuadrar. Que exista agua líquida no implica que haya vida, pero parece que la primera es condición necesaria para lo segundo. «Estamos ante un sorpresón, pero un sorpresón, en el fondo, esperado», sostiene Felipe Gómez, del Centro de Astrobiología del INTA-CSIC. «La alta presencia de hidrógeno ya detectada hace tiempo parece que sólo podía venir de una masa de agua», sin embargo «aún queda mucho por contrastar», afirma prudente este experto de la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta. En este sentido, la astronomía «refuerza sus objetivos en Marte».

Este miércoles, un equipo estadounidense publicaba las conclusiones de una serie de datos obtenidos entre 2012 y 2015 del radar MARSIS, que gira en el Mars Orbiter alrededor del planeta rojo: hay indicios de un lago, seguramente salado, bajo la superficie polar del sur marciano. Además, «el hielo presenta oquedades», precisa Gómez, que asegura que todo lo que han hallado se parece mucho a lo que tenemos en lugares de la Antártida. «El eco de su radar concuerda con lo que nos devuelven nuestros radares aquí en la Tierra cuando investigamos lo que hay bajo el hielo. Es agua con minerales en ella, lo que podríamos llamar salmueras«.

Ojo con lo que hacemos ahora

Este posible descubrimiento tendrá que ser contrastado con nuevas pruebas, seguramente a partir de nuevos pases de radar. Pero «fija el foco» de las futuras misiones, «reforzando los trabajos de la NASA». No será una revolución, puesto que se trabaja con grandes planes a largo plazo, pero «ahora sabemos dónde buscar. Y no se pueden cometer errores», advierte Gómez, quien pone el ejemplo del lago Vostok, donde se contaminaron pruebas y aún desconocemos el tipo de vida que hay en sus profundidades.

Los actuales rover situados en Marte no sirven para tales efectos (eso, por no hablar de que la actual tormenta en el planeta rojo ha podido de acabar para siempre con Opportunity). «Habrá que construir instrumental nuevo. Ahí, además, es difícil llegar». No obstante cree que merecerá la pena, puesto que desde el punto de vista astrobiológico «es lo que estábamos esperando».

Ahora sabemos dónde buscar, pero no podemos cometer errores

La presencia de agua líquida es un requisito para el desarrollo de procesos metabólicos. En Marte es muy difícil encontrarla puesto que la temperatura media del planeta es de -55ºC. Sin embargo, una actividad telúrica podría hacer que su interior caliente derritiese en hielo en zonas muy profundas. O que las concentraciones de sales sean tan altas, que se podrían dar formas líquidas. Nada es comparable a como se comporta el agua en la Tierra porque, además, en Marte apenas hay atmósfera y el punto de fusión del agua también depende de la presión del aire.



La misión ExoMars pretendía, entre otras cosas, indagar en el misterio del origen del metano de Marte. Sin embargo, el módulo Schiaparelli se estrelló | Vídeo: M.V.

 

Si el fluido acuoso es condición, el metano puede ser indicio. Y ese es otro de los frentes con los que trabajan los astrobiólogos. «Son caminos que no tienen nada que ver», asegura Gómez. «Aquí, en el CAB-INTA, se desarrollan proyectos orientados justamente a entender esos procesos del metano». Suele ser un gas procedente de procesos metabólicos de seres vivos. Y en Marte se han encontrado emanaciones intermitentes. Hay una fuente de metano, al margen de ese posible lago, pero nadie sabe cuál es su origen.

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