Tiene una estética futurista, pero el Hyperloop es una realidad. Sí, parece sacada de una película pero, al contrario que con el resto de ideas de Elon Musk, se están cumpliendo los plazos. La hoja de ruta decía que para finales de 2019 estarían las primeras pruebas y que, un año después, podría funcionar el primer tramo del tren que promete unir Madrid y Barcelona en media hora. Hasta ahora, todo bien.

Mucho se ha hablado del tren que viajará a más de 1.200 kilómetros por hora y que dejará obsoleto al avión. Sin influencia atmosférica y con los riesgos de accidente reducidos al mínimo, el Hyperloop promete mucho y muy bueno, pero tendrá que cumplir.

Todavía no sabemos si en 20 años nos moveremos en una cápsula a través de un tubo, pero sí que sabemos que, de hacerlo, será con tecnología fabricada en España. Airtificial, la única cotizada en el Mercado Continuo de la bolsa de Madrid que se dedica a la Inteligencia Artificial, ha cerrado ya cuatro contratos con Hyperloop Transportation Technologies (HTT) para la construcción de dos cápsulas y otros tantos tramos del primer recorrido de pruebas que, entre ambos, superan los cinco kilómetros.

Todos estos metros de tubo se mandarán desde el sur de Andalucía hasta la desértica Abu Dhabi para formar parte de un primer tramo de pruebas que, si todo marcha bien, termine por convertirse en el nexo de unión entre el emirato y la cercana Dubai.

«Esto es presente, no es futuro. Está mucho más cerca de lo que la gente se cree», explica a El Independiente el mánager general de Defensa de Airtificial, Javier Moreno. «Nosotros estamos cumpliendo todos los plazos y no tenemos motivos para creer que HTT no esté haciendo lo mismo», avisa. La conexión entre Abu Dhabi y Dubai en 2020, cada vez más real.

Tecnología Made in Spain

Airtificial ya le ha entregado a HTT la primera cápsula del Hyperloop, y está en pleno proceso de fabricación de la segunda, con idénticas características y tamaño. Con sus 32 metros de largo y alrededor de cinco toneladas de peso, el vehículo es capaz de transportar entre 28 y 40 pasajeros y está compuesta en un 85% de fibra de carbono y un 15% de aluminio.

Sin embargo, el último acuerdo que han rubricado ambas partes tiene que ver con el tubo por el que circularán estas cápsulas y está valorado en 19,9 millones de euros. Airtificial se compromete a desarrollar en su factoría de Tecnobahía, en el gaditano Puerto de Santa María, cinco kilómetros de recorrido plagado de sensores que monitoricen en todo momento el comportamiento del vehículo.

«La fabricación la hacemos con tecnología aeroespacial. El tubo lleva una estructura totalmente sensorizada, que nos permite saber en tiempo real y de forma automática la fatiga de los materiales o la temperatura», cuenta Moreno.

El mayor reto para este equipo de 25 ingenieros, a los que se suma personal de montaje hasta formar un grupo de 100 personas, es diseñar y montar toda la estructura de sensores. Han dedicado «más de 1.000 horas de ingeniería», un tiempo importante que, sin embargo, se queda en poco comparadas con «las más de 21.000 horas que dedicamos para preparar y montar cada una de las cápsulas».

La parte más difícil, tal y explica Javier Moreno, ha sido «colocar los sensores entre la fibra de carbono con la que está fabricado el tubo. No hay sido fácil hallar la mejor solución, porque debían estar justo en el lugar adecuado».

Autodiagnóstico

El propio tubo por el que viajarán las cápsulas con los pasajeros, y los sensores que están en su interior, son capaces de autodiagnosticarse. Es decir, si hay algún problema es el propio sistema el encargado de avisar a los ingenieros. «Si la temperatura sube unos grados, poniendo en riesgo el buen funcionamiento y la seguridad de los pasajeros, o los parámetros normales cambian, nos lo notifica para que podamos actuar», cuenta Moreno.

De momento, no existe una solución para conseguir que dichos problemas se puedan solventar con el Hyperloop en funcionamiento, si no que hay que proceder «como si fuera un transporte normal. Se para la marcha y se solventa la incidencia. Exactamente igual que ahora se hace con un tren o incluso con un avión, que en algunos casos tiene que aterrizar», explica el mánager general de Defensa de Airtificial.

«Sí que existe un mantenimiento preventivo. Gracias a las estructuras inteligentes que hemos desarrollado podemos saber en todo momento cómo se está comportando el sistema y los materiales y podemos predecir los fallos», aclara.

Los 140 kilómetros que separan las dos grandes ciudades de los emiratos dictan que, para llegar de una a otra, hay que invertir alrededor de una hora y media. Cuando el Hyperloop esté preparado, y construido junto al residencial Al Ghadeer, a las puertas de la Expo 2020 y en las inmediaciones del aeropuerto Al Maktoum, el tiempo para viajar de una a ciudad a otra se reducirá drásticamente. Y todo con tecnología hecha en España.