Ingenieros de todo el mundo están trabajando en un nuevo protocolo de wifi, que podría estar disponible antes de cuatro años, para aumentar el rendimiento de las redes inalámbricas, hacerlas más fiables y que puedan afrontar sin problemas el aumento de la demanda por teletrabajo y videollamadas.

Se trata del Wi-Fi 7, un nuevo protocolo de red inalámbrica «con un rendimiento extremadamente alto y unas características que nos ayudarán a abordar las crecientes demandas que se imponen a las redes inalámbricas», ha explicado Giovanni Geraci, investigador del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), que está colaborando en este avance tecnológico.

El grupo de trabajo 802.11be del Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE), una asociación mundial de ingenieros dedicada a estandarizar y desarrollar áreas técnicas, está diseñando este nuevo protocolo que estiman estará disponible en los próximos cuatro años.

En un documento titulado «IEEE 802.11be: Wi-Fi 7 Strikes Back», Geraci y Adrian García-Rodríguez, David López-Pérez, Lorenzo Galati-Giordano, investigadores de Nokia Bell Labs de Dublín (Irlanda), todos ellos expertos en tecnologías inalámbricas, anticipan cómo será este nuevo protocolo, cuyo nombre técnico es 802.11be y que, según afirman, se caracterizará por tener un rendimiento extremadamente alto.

«Durante el confinamiento forzado por el Covid, muchos de nosotros recurrimos a la wifi para estar en contacto con nuestros seres queridos, hacer pedidos en línea, gracias a ello se mantuvieron a flote pequeñas empresas, así como también para mantenernos en forma con clases de yoga en línea», resaltan los ingenieros.

La wifi, afirman, es una tecnología hoy en día «esencial, y la Wi-Fi 7 nos ayudará a abordar las crecientes demandas que se imponen a las redes inalámbricas».

«802.11be se caracterizará por aumentar al máximo la capacidad y el rendimiento de los enlaces en las redes inalámbricas, además de introducir otras mejoras como una latencia más baja y una mayor fiabilidad», según Geraci, que confía que muy pronto surgirán aplicaciones que aprovecharán este entorno de red mejorado, informa Efe.

Geraci y los científicos de Nokia Bell Labs, además de participar y seguir las reuniones del desarrollo del nuevo protocolo, han colaborado en la investigación de una parte específica del protocolo 802.11be, concretamente la que hace referencia al ‘beamforming coordinado’ (CBF), una mejora en el sistema de reutilización espacial.

«En CBF, varios routers o puntos de acceso pueden hacer una transmisión simultánea determinando cuál es el mejor camino que las señales enviadas deberían tomar para llegar a un dispositivo, evitando crear interferencias con los que se encuentren alrededor», explican los ingenieros en su artículo.

«Esta coordinación creará más oportunidades de reutilización espacial y reducirá el número de colisiones y retransmisiones en comparación con los esquemas de reutilización espacial disponibles en Wi-Fi 6», especifica Geraci.

Según los investigadores, «se podrán beneficiar de Wi-Fi 7 aquellas aplicaciones que necesitan operar en tiempo real como las que están basadas en realidad aumentada y virtual o los juegos y sistemas de computación en la nube».

Los autores explican en su trabajo que estas características «son fundamentales para aquellas empresas que necesitan reemplazar sus sistemas actuales de comunicación por cable para nuevos sistemas inalámbricos más eficientes y flexibles».

Estos expertos en redes inalámbricas auguran que la demanda de wifi seguirá creciendo a medida que más dispositivos se conecten a la red, que se recopilen y transmitan más datos y que más personas confíen en las videollamadas en directo para trabajar, aprender e interactuar de forma remota.