Las protestas de activistas climáticos que llevan días bloqueando la actividad minera de Lützerath cuenta desde hoy con el apoyo de la activista Greta Thunberg que se ha sumado a manifestaciones organizadas de apoyo a los activistas. Los activistas que llevan dos años ocupando este pueblo para impedir su destrucción y están ahora en proceso de desalojo. Greta Thunberg se ha sumado a la protesta junto a la líder alemana de Fridays For Future Luisa Neubauer. Durante las movilizaciones que han sumado a miles de personas se están produciendo cargas policiales contra los activistas.

Los ecologistas quieren que se paralice la actividad minera que se va a llevar por delante a esta pequeña población para que la mina a cielo abierto siga extendiéndose.  La demolición del pueblo para ampliar la mina de lignito de Garzweiler es parte de un acuerdo alcanzado el año pasado entre las autoridades del Land de Renania del Norte – Westfalia y la energética RWE.  

La situación pone en un brete al gobierno alemán integrado por Los Verdes. El ministro de Economía verde, Robert Habeck, ha defendido esta semana como necesaria la ampliación de la mina, ya que según ha destacado forma parte de un pacto por el que dicha región dejará de emplear carbón en 2030, ocho años antes de la fecha prevista. Bajo el pequeño pueblo de Lützerath se encuentra el carbón de lignito, la zona minera renana de lignito es la mayor fuente de CO2 de Europa. 

Cargas policiales en Luetzerath
Cargas policiales en Luetzerath. RONALD WITTEK

Miles de ciudadanos de diversos países, entre ellos la activista climática Greta Thunberg se han sumado a las protestas en el  pequeño pueblo alemán de Lützerath en solidaridad con las y los activistas climáticos que  intentan impedir que esta zona sea demolida para acceder al carbón que se encuentra en el subsuelo. La crisis energética alimentada por la guerra de Ucrania ha reactivado el desalojo y la ampliación inminente de la mina ante la demanda del mineral.

«Hoy en Lützerath, la gente se está levantando unida por un futuro mejor, y está mostrando un apoyo masivo a las y los activistas que llevan años protestando contra la minería del carbón. Lützerath es el límite: si se extrae el carbón que hay debajo, Alemania no podrá respetar el Acuerdo de París. La codicia de RWE no puede estar por encima de la protección de las personas y del clima. Es hora de detener la destrucción de Lützerath. Este carbón tiene que permanecer bajo tierra», ha declarado Karsten Smid, experto en energía de Greenpeace Alemania.