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El Congreso y la corrupción barren al presidente peruano Martín Vizcarra

El Congreso y la corrupción barren al presidente peruano Martín Vizcarra

El Congreso y la corrupción barren al presidente peruano Martín Vizcarra

Martín Vizcarra ya no es el presidente de Perú. Tras una sesión histórica e impredecible, el Congreso ha votado a favor de su destitución, una decisión que se fundamenta en las acusaciones de corrupción que pesan sobre el político, pero también reflejan las divisiones políticas del país.

El presidente del Congreso, Manuel Merino, del partido de centro derecha Acción Popular (AP), quien votó a favor de la destitución y un declarado opositor de Vizcarra, asumirá las riendas de la República en cuanto jure este martes el cargo.

Vizcarra ha aceptado la decisión. En una declaración pública, ha indicado que se retirará del Palacio de Gobierno de inmediato, según recoge la agencia Efe.

Esta decisión política, que se produce apenas cinco meses antes de las elecciones generales previstas en abril de 2021, no parecía posible hace apenas 24 horas, pese a la gravedad de las acusaciones de corrupción que se cernían sobre Vizcarra y el crecimiento de los indicios que apuntan a su verosimilitud.

Terremoto político

El caso es que el paso del Parlamento, que declaró la «permanente incapacidad moral» de Vizcarra, su vacancia y la puesta en marcha del proceso de sucesión previsto en la Constitución, es un auténtico terremoto político en Perú.

Ahora el país tendrá que afrontar un período complejo en su situación política en el contexto de la enorme crisis social y económica desatada por el coronavirus.

Merino tendrá que conformar un nuevo Gobierno cuya primera misión deberá ser garantizar el desarrollo de las elecciones generales previstas para el mes de abril, manejar la crisis del Covid-19, que tiene a Perú como el país del mundo con más muertes en relación a su población, y recuperar la economía.

Tendrá que hacerlo además con un Congreso dividido, en donde los diputados que se unieron para destituir a Vizcarra no mantienen muchos vínculos, salvo su deseo de echar al presidente.

Votación categórica

En cualquier caso, la votación contra Vizcarra fue categórica, con 105 votos a favor, 19 en contra y cuatro abstenciones, lo que fue una sorpresa porque se creía que Vizcarra iba a superar esta moción en su contra.

Vizcarra, tal y como prometió, se ha presentado en el debate para defenderse y allí ha negado categóricamente haber recibido cualquier tipo de soborno y ha criticado duramente que el proceso de destitución en su contra se hubiera abierto bajo acusaciones no corroboradas por la justicia.

«No existe prueba de flagrancia de un delito, ni habrá porque no he cometido un delito, no he cobrado soborno (…) Son hechos falsos, no corroborados, recién está empezando un proceso de investigación, son hipótesis», ha dicho Vizcarra.

Congreso hostil

Sin embargo, todos los partidos del Congreso, salvo el Partido Morado, liberal, se han mostrado desde un inicio muy hostiles al mandatario, que fue acusado de «mentiroso», «inmoral», «corrupto» y de ser de hecho el responsable de toda la inestabilidad política que vive el país.

Muchos diputados han indicado además que ellos iban a votar «por el país» y sin considerar «cálculos políticos» ni «presiones mediáticas», referencias todas a los llamamientos a la calma y la responsabilidad que medios de comunicación, gremios empresariales y asociaciones de la sociedad civil. El debate demostró así la absoluta soledad política de Vizcarra

Graves acusaciones

Esta destitución responde a la denuncia de que Vizcarra recibió pagos millonarios a cambio de conceder obras públicas en Moquegua, de acuerdo a las declaraciones de varios aspirantes a colaboradores eficaces de la Justicia (delatores premiados).

Esos testigos, cuya declaración aún no ha sido corroborada ni aceptada como válida por la Justicia, acusan a Vizcarra por dos casos distintos, vinculados a la trama del denominado club de la construcción, la supuesta asociación ilícita de varias empresas de infraestructuras peruanas para repartirse licitaciones públicas a cambio del pago de sobornos.

Pese a que Vizcarra niega por activa y pasiva haber recibido sobornos los indicios se suman en su contra.

Así, está la serie de mensajes de whatsapp que se difundieron en la noche de este domingo, en vísperas de la definitiva votación de vacancia, en donde se parece confirmar una estrecha relación del exmandatario, quien en un principio la había negado, con la persona que los aspirantes a colaborador consignan como el operador de la trama de sobornos.

Un fiscal anticorrupción anunció una investigación preliminar contra Vizcarra, mientras que otro representante del Ministerio Público, Germán Juárez, del equipo especial que lleva el caso Lava Jato, pidió interrogarlo en el marco de una pesquisa por los delitos de colusión y asociación ilícita.

Ahora Vizcarra perderá toda su inmunidad y podrá ser procesado como cualquier ciudadano.

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