El máximo responsable de la respuesta al coronavirus en Israel, Nachman Ash, ha anunciado este domingo que quienes hayan recibido la segunda dosis de la vacuna tendrán que esperar una semana tras el pinchazo y después podrán saltarse el confinamiento.

Además, no tendrán que guardar cuarentena aunque tengan contacto directo de riesgo con una persona contagiada. Para ello, el Gobierno israelí ha preparado una base de datos con todas las personas que se hayan vacunado y que recibirán un certificado, un Pasaporte Verde, con el que gozarán de mayor libertad de movimientos.

Este domingo se ha informado de largas colas en los centros de vacunación, ya que desde esta jornada están habilitados para vacunarse los mayores de 45 años. El objetivo es lograr 200.000 vacunaciones diarias en el plazo de una semana, ha indicado Ash, citado por el diario israelí ‘Yedioth Aharonoth’.

Sin embargo, ha advertido de la tensión a la que está sometido el sistema sanitario, con 1.200 pacientes graves, de los cuales 270 están conectados a respiradores. La ocupación en planta está en el 85 por ciento.

«Hemos alcanzado un récord de casos graves y mientras las cifras sigan así de elevadas no podemos dar por terminado el confinamiento e incluso tendremos que prorrogarlo una semana más», ha apuntado. «Espero que con una semana más sea suficiente y que se puedan tomar decisiones importantes. Estamos en una batalla que cuesta vidas y sufrimiento», ha argumentado.

Hasta el jueves se había vacunado a casi dos millones de los 9,5 millones de israelíes, más del 25 por ciento de la población, la tasa de vacunación más alta de todo el mundo con mucha diferencia. Emiratos Árabes Unidos está en el 17 por ciento, Bahréin en el 6 por ciento, Reino Unido en el 5,4 por ciento y Estados Unidos en el 3,7 por ciento.

Este sábado, el Ministerio de Sanidad ha informado de 6.815 nuevos contagios y 33 muertes para un total de 541.864 casos y 3.943 decesos desde el comienzo de la pandemia.