Ya conocíamos las declaraciones más sonadas de la entrevista con Meghan y Harry (que ella había pensado en el suicidio y que les habían preguntado qué color de piel iba a tener Archie), pero este sábado por la tarde, cuando el programa se emitió íntegramente en Antena 3, pudimos por fin conocer el detalle de sus comentarios. Y lo que dejaron no ha dejado indiferente a nadie. Aquí destacamos algunas de las cuestiones más polémicas e intentamos arrojar algo de luz. 

¿No sabía nada Meghan de la monarquía británica?

Meghan comienza la entrevista reconociendo que no sabía prácticamente nada de la monarquía británica (ni siquiera cantar el himno). Pero es difícil de creer, por no decir imposible. 

Se sabe —porque algunas amigas de su juventud lo han reconocido— que Meghan siguió de cerca el funeral de Diana de Gales el 6 de septiembre de 1997. Meghan tenía por entonces 16 años y estudiaba en el colegio de Sagrado Corazón de Los Ángeles. Según desveló Andrew Morton en la biografía Meghan: A Hollywood Princess, no sólo se comentó el funeral en clase sino que, a partir de entonces, Meghan se interesó mucho en la figura de Diana, sobre todo en su faceta más humanitaria.

De hecho, le fascinó tanto que una amiga suya del instituto, Suzy Ardakani, comentó que se pasaban tardes viendo una cinta con la grabación de la boda de Diana y Carlos en 1981. También se sabe que la madre de Suzy, Sonia, le regaló a Meghan una copia de Diana: Su verdadera historia, el explosivo libro de Andrew Morton donde se explicaba por primera vez, y con todo lujo de detalles, el infierno que había vivido la princesa de Gales en su matrimonio. 

¿Nadie le dijo cómo dirigirse a la Reina?

Meghan explica en la entrevista a Oprah que conoció a la Reina de Inglaterra en el Royal Lodge (uno de los pabellones de Windsor). Por lo que explica, aparte de Meghan y Harry, estaban el duque Andrés de York (hermano de Carlos), Fergie (divorciada de Andrés pero aún viven juntos), la princesa Eugenia de York (hija de Fergie y Andrés) y entendemos que el entonces novio —y actual marido de ésta—, Jack Brooksbank. Según Meghan, nadie le había dicho que tenía que hacer una reverencia a la Reina hasta minutos antes de que ésta llegara y fue Fergie quien le tuvo que enseñar a toda prisa a hacerla. 

Harry es muy consciente de lo mal que lo pasó su madre cuando se unió a la familia real y siempre ha intentado no caer en los mismos errores

Aparte de que hacer reverencias no requiere ninguna habilidad especial más allá de cierta agilidad en las rodillas (pierna izquierda detrás, se dobla, bajas el cuerpo lo máximo que puedes), cuesta creer que Harry no le hubiese explicado nada a su entonces novia. Harry es muy consciente de lo mal que lo pasó su madre cuando se unió a la familia real y siempre ha intentado no caer en los mismos errores que entonces se produjeron. Por lo que, seguramente, le debió dar algún que otro consejo práctico de antemano. 

¿No buscó Meghan información sobre Harry?

Meghan siempre ha insistido (ya lo hizo en la entrevista que concedió después de que se anunciara su compromiso) que no sabía prácticamente nada sobre Harry y que, sobre todo, no buscó información sobre él en Internet. Nadie sabe a ciencia cierta si es verdad o no, pero cuesta creerlo. Básicamente, porque ¿quién no lo haría? En una época en que cualquiera busca información de una persona que conozca, ¿en serio alguien se podría resistir a poner el nombre de un príncipe en Google? 

Harry ha tenido una vida complicada y una juventud un tanto descarriada donde, entre otras locuras, apareció vestido de nazi en una fiesta de disfraces

Algunos sugieren que lo de negar reiteradamente que buscó información de Harry es para: a) reforzar la idea de que realmente fue un cuento de hadas, y sobre todo b) no tener que contestar preguntas incómodas sobre el pasado de su marido. Harry, desde luego, ha tenido una vida complicada y una juventud un tanto descarriada donde, entre otras locuras, apareció vestido de nazi en una fiesta de disfraces y hay fotos suyas desnudo en Las Vegas.

También se sabe que consumió drogas, no es ningún secreto que bebía demasiado —y con demasiada frecuencia—, se enfrentó a varios fotógrafos a altas horas de la madrugada y ha coleccionado novias. 

¿Es la primera mujer birracial en la familia?

No. Ese honor lo ostenta Charlotte de Mecklenburg-Strelitz, reina consorte de Inglaterra por su matrimonio con Jorge III en 1761. Charlotte estaba emparentada el rey de Portugal Alfonso III y su concubina, Ouruana, una africana. 

¿Fue realmente silenciada?

Sí, seguramente le dijeron que no iba a poder abrir más la boca en público excepto para decir cosas que hubiesen sido aprobadas de antemano. Pero no es porque a palacio le guste la censura, sino porque la monarquía funciona así.

La monarquía es apolítica por definición, no puede tomar partido y tiene que medir al milímetro cada comentario que hace

Ningún miembro puede ir aireando sus opiniones y, mucho menos, sus simpatías políticas. La monarquía es apolítica por definición, no puede tomar partido y tiene que medir al milímetro cada comentario que hace.

De ahí que es mejor que ningún miembro diga nada. De hecho, los problemas han venido cuando alguien ha dicho más de la cuenta.

¿No podía salir Meghan de palacio?

Seguramente le dijeron que limitara todos sus movimientos, pero más por protegerla que por intentar hacerle la vida imposible. Para empezar, los riesgos de seguridad respecto a una figura pública y fácilmente reconocible son muy elevados. Puede haber un atentado o, simplemente, un demente puede reconocerla por la calle e intentar cometer un crimen. Aparte, Buckingham ha tomado buena nota de lo que le pasó a Diana (no podía ni dar dos pasos sin que la acosara la prensa) y no quiere que el acoso de los paparazzi se repita. 

¿Le quitaron el pasaporte?

Meghan ha dicho en la entrevista que, una vez te casas con un miembro de la familia real, te quitan el pasaporte, el carnet de conducir y las llaves. Es falso. Todos los miembros de la familia real, excepto la Reina, necesitan sus pasaportes para salir al extranjero. Incluso el príncipe de Gales tiene que presentarlo para poder ir a Australia, por ejemplo, país del que será oficialmente rey cuando acceda al trono. 

Además, Meghan viajó bastante en el poco tiempo que estuvo como miembro activo de la familia real. Aparte de los viajes oficiales, estuvo de vacaciones en Italia, Francia, Ibiza y Estados Unidos. Es difícil pensar que la dejaran entrar sin toda la documentación. 

¿Archie no iba a ser príncipe por su raza?

No, es porque es el bisnieto de la Reina de Inglaterra. Desde 1917, en tiempos del abuelo de la actual monarca, se dejó claro que tan sólo recibirían el título de príncipe y el correspondiente tratamiento de alteza real los hijos y nietos de los soberanos. De hecho, ni siquiera todos los nietos de Isabel II son príncipes: los hijos de la princesa Ana (Zara y Peter) no tienen tratamiento alguno porque sus padres no quisieron y los hijos del príncipe Eduardo tampoco lo son (la hija es Lady Louise y el hijo es Jaime, vizconde de Severn). 

En realidad, la polémica viene porque los hijos de Guillermo y Kate Middleton son todos príncipes. Eso se debe a que, cuando nació Jorge, el primogénito, Isabel II cambió las normas y decretó que, como iba a ser rey en el futuro, era mejor que se le concediese el tratamiento de príncipe y Alteza Real desde el principio. De paso, se estableció que sus hermanos también lo tuviesen. 

En cuanto Carlos suba al trono, si lo hace, se le podría dar el título de príncipe a Archie

Archie está demasiado lejos en la línea de sucesión para pensar que algún día podría ascender al trono. Además, en cuanto su abuelo Carlos suba al trono (si es que alguna vez lo hace), se le podrá dar el título de príncipe rápidamente. Por no decir que a Meghan y Harry le ofrecieron títulos aristocráticos para su hijo, en concreto el de conde de Dumbarton. También se sugirió que fuera Lord Archie, tratamiento que le corresponde por ser hijo de un duque, pero sus padres se negaron alegando —o eso dijeron entonces— que «querían darle la vida más normal posible». 

¿Es racista la familia real británica?

Uno de los mejores amigos de la reina Isabel II fue Nelson Mandela, con eso está todo dicho. Pero es más, el padre de la reina, el rey Jorge VI, hizo un famoso viaje oficial a Sudáfrica para intentar evitar el apartheid y la única vez que la reina actual se ha enfrentado al gobierno (cosa que, en principio, no puede hacer) fue para defender los derechos de los negros de Sudáfrica. 

¿Mentían sobre Meghan para proteger a otros?

Esto puede ser. Desgraciadamente, es una práctica habitual de palacio desde hace varias generaciones. La monarquía funciona de manera estrictamente jerárquica y sólo importan realmente los que vayan a ocupar el trono. El resto son tratados con una injusta condescendencia y luego son discretamente apartados. La hermana de la actual soberana, la princesa Margarita, sufrió lo indecible por ello. También Andrés, duque de York, y segundo hijo varón de Isabel II. A Harry, de hecho, le venían haciendo jugarretas desde hacía mucho tiempo: para que su hermano Guillermo realmente brillase, de él se han llegado a decir barbaridades. No hay duda de que la prensa ha protegido al heredero y, en cambio, ha empleado a Harry en numerosas ocasiones como carnaza. 

¿Se ensañaron los tabloides con Meghan?

Sí, fueron crueles. Pero lo han sido con todos los miembros de la familia real excepto con la Reina, a quien siempre han tratado con un respeto reverencial. De Carlos y Camila han dicho pestes y, aunque aquí nos creamos que a Kate Middleton siempre la han tratado bien, la verdad es que tuvo que aguantar que, durante años, la apodaran despectivamente Watie Katie, en alusión a que sólo se dedicaba a esperar que llegase el día de su boda. Las críticas a su ropa y comportamiento en público han sido en ocasiones salvajes. 

¿Pidió Meghan ayuda por su salud mental?

Esta, a mi juicio, ha sido la parte más surrealista de la entrevista. No dudo de que llegase a un punto en que no pudiera más, pero me cuesta creer que nadie la ayudase. Aparte, si eres duquesa, tienes tratamiento de Alteza Real y estás casada con un nieto de la Reina, ¿en serio la única salida que tienes es escribir un correo electrónico a Recursos Humanos, como ella hizo? Para decirlo suavemente, es surrealista. 

Aunque es verdad que no llegó al punto de reconocer que había pensado en el suicidio, Meghan ya había hecho público que lo estaba pasando mal (fue en una entrevista para un documental sobre un viaje oficial a Sudáfrica). Además, no habría sido la primera persona de la familia real en recibir tratamiento psicológico.

Diana fue a varios psicólogos desde el principio de su matrimonio… Harry ha reconocido que ha necesitado terapia

Diana, sin ir más lejos, fue a varios psicólogos desde el principio de su matrimonio (de hecho, fue Carlos quien la obligó). Se sabe, además, porque él mismo lo ha reconocido, que Harry ha necesitado terapia. Por no decir que Harry, su hermano y su cuñada han liderado desde hace años una iniciativa pionera, Heads Together, para concienciar sobre la importancia de la salud mental y buscar sinergias entre las instituciones y organizaciones que se dedican a ello.

Harry no sólo conoce de primera mano el trabajo de un montón de ONG’, clínicas y especialistas que podrían haber ayudado a su esposa, sino que los conoce personalmente y tiene su número de teléfono.

¿Hubo una boda íntima antes de la boda pública?

 Según han desvelado Harry y Meghan en la entrevista, en realidad se casaron en una ceremonia secreta «tres días antes» antes del gran evento televisivo con Justin Welby, el arzobispo de Canterbury. Estaban tan sólo ellos tres en el patio trasero de su casa.  «Nadie lo sabe», aseguró Meghan. «Pero llamamos al arzobispo y le dijimos: ‘Mire, todo esto, todo este espectáculo es para el público, pero nosotros queremos algo privado entre nosotros'». 

Puede que el arzobispo les diese una bendición y se prestara a una ceremonia improvisada, pero no fue una boda en el sentido legal del término, porque la ley inglesa obliga a que haya dos testigos para que un enlace tenga validez. Aparte, la licencia matrimonial que les dispensaron fue explícitamente para la ceremonia que se organizó en la capilla de San Jorge, en Windsor. Por no decir que el arzobispado ya ha dicho que lo que pasó en el patio fue un «ensayo de la ceremonia». 

¿Quién hizo llorar a quién antes de la boda?

Seis meses después de la boda de Harry y Meghan comenzaron a surgir rumores —incluso se escribieron artículos en la prensa— que acusaban a Meghan de haber hecho llorar a Kate Middleton antes del enlace por una bronca sobre los trajes de las niñas que acompañarían a la novia (la pequeña princesa Charlotte, hija de Kate y Guillermo, era una de las damitas).

Sin embargo, Meghan asegura que fue al revés, que fue ella la que acabó llorando. «Kate estaba preocupada por algo», explicó Meghan, «pero reconoció lo ocurrido y me pidió perdón. Me envió flores y una nota de disculpa». 

Nadie sabe a ciencia cierta qué pasó realmente. El libro Finding Freedom, del periodista Omid Scobie, escrito con la colaboración de Harry y Meghan —o, al menos, con su aprobación— aseguraba que hubo una pequeña bronca, pero que nadie había llorado.

Sin embargo, el prestigioso diario The Times ha podido saber que, efectivamente, Kate Middleton fue en persona con un ramo de flores a Nottingham Cottage, la casa donde vivían Harry y Meghan dentro del palacio de Kensington, con lo que la bronca tuvo que ser importante. El tabloide Daily Mail asegura que Meghan «le cerró la puerta en las narices a Kate». 


Ana Polo Alonso es la editora de Courbett Magazine, una publicación digital sobre libros, diseño y cultura. También es la creadora del podcast Sin Algoritmo, centrado en novedades literarias. Publicará próximamente una biografía sobre Jackie Kennedy y está trabajando en una biografía sobre la reina Isabel II de Inglaterra.