«El partido es el alma de la revolución». Es el lema que preside la puesta en escena del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba, una cita histórica en la que Raúl Castro ha confirmado que dejará de ser primer secretario. Ocupará el puesto Miguel Díaz-Canel, actual presidente. Arranca el castrismo sin los Castro en primera fila.

Ha empezado su discurso este viernes en el Palacio de Convenciones de La Habana con un homenaje a los caídos en la invasión de Playa Girón o de Bahía de Cochinos, cuando se cumple el 60 aniversario de aquel intento de invasión de exiliados cubanos amparados por el gobierno de EEUU. Fue entonces cuando Fidel proclamó el carácter socialista de la nación. El cónclave termina el 19 de abril, cuando el régimen cubano conmemora su victoria sobre los invasores.

Raúl Castro ha dicho en su intervención en el primer día del VIII Congreso que su labor «concluye con la satisfacción de haber cumplido la confianza en el futuro de la Patria, con la meditada convicción de no aceptar ninguna propuesta para mantenerme en los cargos superiores de la organización partidista, en cuyas filas continuaré militando como un combatiente revolucionario más, dispuesto a aportar mi modesta contribución hasta el final de mi vida».

Díaz-Canel no es fruto de la improvisación… En estos últimos tres años ha sabido formar equipo»

raúl castro

Ha elogiado a Miguel Díaz-Canel, que cumple 61 años el 20 de abril, designado presidente en 2018. «Díaz-Canel no es fruto de la improvisación. Transitó durante 15 años como primer secretario en Villa Clara y Holguín. Luego fue ministro de Educación Superior, vicepresidente del Consejo de Ministros, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y simultaneó esta responsabilidad con la atención ideológica del Partido». Y ha remarcado: «En estos últimos tres años Díaz-Canel ha sabido formar equipo».

Era una sucesión anunciada pero en Cuba siempre caben imprevistos. Raúl Castro lo ha querido dejar claro desde el principio de este VIII Congreso. Da un paso atrás pero sigue teniendo «un pie en el estribo para defender la Revolución». Como lo hizo su hermano Fidel, seguirá presente, pero no tendrá ningún cargo.

Relevo generacional

Raúl Castro, que cumple 90 años el próximo 3 de junio, había anunciado ya su retirada del último cargo que ocupaba. Su hermano, Fidel, el icono de la Revolución, lo tuvo que hacer por enfermedad. A su muerte, en noviembre de 2016, fue Raúl quien tomó el relevo.

Eran de la misma generación, los históricos, cuya legitimidad estaba vinculada a su papel en la Revolución. Poco a poco esa generación está de retirada. Raúl dice que se va a dedicar a sus nietos y a leer, pero se da por hecho que seguirá siendo un consejero en la sombra.

A su edad, Raúl Castro procede a una retirada ordenada. Ha designado a su heredero»

anna ayuso, foro europa-cuba

«A su edad, Raúl Castro procede una retirada ordenada. Consolida así el traspaso generacional. Ha elegido a quien considera más adecuado; en un claro estilo castrista, ha designado a su heredero», afirma Anna Ayuso, investigadora senior en el CIDOB y del Foro Europa-Cuba Jean Monnet Network.

«Es un poder más colegiado y más repartido. Dentro del partido están los más inmovilistas, los más partidarios de las reformas, y las Fuerzas Armadas con gran poder económico. Habrá que ver quién gana peso», añade.

Según Amir Valle, periodista y escritor cubano, «lo más interesante es ver el resultado de una larga lucha entre tres facciones que llevan tiempo disputándose el poder: una facción militar encabezada por Álvaro Lopez Miera, recién designado ministro de las Fuerzas Armadas; otra encabezada por Alejandro Castro Espín, el único hijo varón de Raúl Castro, a la cabeza del sistema de seguridad nacional, y otra con el general Luis Alberto Lopez-Callejas, director ejecutivo del conglomerado de empresas militares, GAESA, ex yerno de Raúl. Díaz Canel está avalado por estos grupos. Ha demostrado ser la marioneta con la que Cuba trata de demostrar al mundo de que hay cambios». 

Son los neocastristas que se cuidan mucho de figurar en primera fila. Encarnan el capitalismo militar del Estado y quieren el control económico, político y social. «Todo esto ocurre en un momento de quiebra absoluta y con una oposición bastante desarticulada. Hay preocupación debido a que si esta mutación del castrismo al neocastrismo prospera tendremos 20 años más de este sistema».

En lo que se refiere a los nombramientos, el cargo más significativo después del primer secretario, cargo que ocupará Miguel Díaz-Canel, será el de segundo secretario, con capacidad de veto para dirigentes, cuadros del Partido y en las principales instituciones estatales. Ahora ocupa el puesto José Ramón Machado Ventura.

La figura del segundo secretario es clave: determinará si los neocastristas seguirán o no en la sombra»

amir valle, escritor cubano

«Esa figura determinará si van a mantenerse en la sombra o no. Díaz-Canel tiene un límite de dos mandatos, según la Constitución. Si bien al estar al mando del Partido Comunista, tiene más margen en ese puesto», añade Valle.

Así pues, se consolida en este VIII Congreso el relevo generacional. A Raúl Castro han de seguir en su jubilación otros dos históricos, Machado Ventura, nonagenario, número dos del Partido Comunista de Cuba, y el comandante Ramiro Valdés, de 88 años. Seguirán otros tres históricos más jóvenes: López Miera, de 77 años, Leopoldo Cintra Frías, de 79 y Ramón Espinosa, de 83.

«El sistema de liderazgo está cambiando. Con Fidel era un liderazgo carismático. Raúl es un líder más institucional. Los históricos tienen legitimidad por origen, por el hecho revolucionario. Ahora necesitan la legitimidad por desempeño, y es el tema económico el clave. No se trata de conquistar el cielo sino de resolver los problemas de vivienda, transporte, alimento…», señala el cubano Arturo López Levy, profesor de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de Holy Names en Oakland, California.

También apunta López Levy a la relevancia de la figura del segundo secretario. «Depende de quien sea puede indicar la confianza en la nueva generación. Si optan por alguien mayor que Díaz-Canel, puede ser Salvador Mesa, vicepresidente, de 75 años. No sería el sucesor. Significaría que confían en quién elija la nueva generación. Más joven que Díaz-Canel puede ser Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública, de 53 años. Incluso podrían ser más osados y abrir opciones a una mujer, como la viceprimera ministra, Inés María Chapman Waugh».

Reformas económicas en pandemia

Los congresos del Partido Comunista se celebran en Cuba cada cinco años. En el último, celebrado en abril de 2016, Fidel Castro aún vivía. En el anterior, el VI, en 2011, se aprobó un plan mínimo de reformas, un paso hacia los cambios que el país necesitaba. Fue entonces cuando Raúl Castro dijo: «El principal enemigo al que nos enfrentamos y enfrentaremos son nuestras propias deficiencias».

Entonces se inició el acercamiento con Estados Unidos. El presidente, Barack Obama, viajó a Cuba y empezó a flexibilizarse el embargo. Incluso varios países condonaron parte de la deuda cubana.

El escenario ha dado un giro de 180 grados. Aquel intento con Obama quedó en nada. No acabó la política de confrontación ni hubo avances en derechos humanos. Al llegar Donald Trump al poder cumplió su promesa de reforzar las sanciones. Ahora con Joe Biden ni los más optimistas sueñan con regresar al acercamiento que se dio con Obama.

A la crisis económica que ya sufría Cuba se ha unido la pandemia. El retroceso del PIB en la isla ha sido de un 11% en 2020. La dependencia del turismo y de las remesas han hecho que Cuba retroceda a la época del periodo especial, cuando cayó la Unión Soviética y dejó de ayudar al régimen castrista.

«En el VIII Congreso se validarán las reformas que ya se han hecho: la unificación cambiaria y la apertura del sector privado. Son reformas inevitables, según los economistas. Pero se han hecho sin los instrumentos necesarios, ni jurídicos ni económicos», señala Anna Ayuso.

«Para hacer la unificación cambiaria precisaba refuerzos externos (de instituciones financieras o prestados como la UE, los Estados, o incluso el FMI, aunque Cuba siempre se ha negado). La duda es quién podrá financiar esa reforma monetaria. Se ha cortado el acceso a las divisas. Está renegociando la deuda. Es fundamental el acceso a la financiación. Es lo que la tiene varada. Hay problemas de abastecimiento de cuestiones básicas como alimentos», añade la investigadora del CIDOB. «Están los pilares pero falta el engranaje. Y eso es lo más difícil, porque implica que algunos sectores pierdan poder». 

Vietnam como modelo

Algunos economistas se refieren al modelo de Vietnam como ejemplo que Cuba aspira a seguir. El Partido Comunista está en el poder, lo que no impide que tengan buena relación con Washington. Y es una de las economías más dinámicas del Sudeste Asiático con un crecimiento anual de un 7% desde hace tres décadas. La apuesta fue clara por un socialismo de mercado. Cuba está a años luz.

En Cuba lo que no cambia y el gobierno coloca como prioritario es la continuidad del sistema comunista»

arturo lópez-levy, holy names univ

«En Cuba lo que no cambia y el gobierno trata de colocar como lo principal es la continuidad del sistema comunista. Puede haber reformas económicas o liberalización política (libertad de viaje, propiedad privada…) pero no se concibe la idea de que pueda haber un leninismo a medias y de que el Partido Comunista quiera compartir el monopolio exclusivo del poder político en Cuba. Su preocupación es cómo evitar la apertura política», señala López Levy.

De lo que sí presume Cuba en un momento muy complicado es de su gestión de la pandemia. En la isla se han registrado 88.445 casos y han perdido la vida 476 personas. La población ronda los 11,2 millones.

Con 82 médicos por cada 10.000 habitantes, Cuba ha mostrado músculo en una grave crisis sanitaria. En EEUU hay 26 y en Francia 32. En España son 40.

Han apostado por desarrollar su propia vacuna. Tiene dos candidatas en la fase tres, la última. De confirmarse, sería el primer país de América Latina que produce su propia vacuna contra el virus. Es posible que se anuncie la vacunación para el verano en el propio congreso.

Lo que no pueden evitar los castristas, neocastristas y postcastristas es que el mundo siga girando y que la población esté conectada al exterior si quieren ciertos avances. La implantación del 3G ha ido pareja a un mayor auge de movimientos de contestación, ligados a la cultura, como el Movimiento San Isidro o el 27N. No hay un claro liderazgo y son élites urbanas pero cada vez tienen más eco y el régimen cada vez teme más su impacto.

«Hay una generación que no repite consignas. Vive conectada, intercambia conocimientos con gente de otros países… Es un cambio de mentalidad, el adoctrinamiento ya no funcional el régimen ha de legitimarse de otra manera. Y ese es el temor de las élites porque el Estado proporciona cada vez menos», apunta Anna Ayuso.

Al final de su alocución, Raúl Castro ha sentenciado: «Nada me obliga a esta decisión, pero creo fervientemente en la fuerza y el valor del ejemplo y la comprensión de mis compatriotas. Mientras viva estaré listo con el pie en el estribo para defender el socialismo. ¡Viva Cuba libre! ¡Viva Fidel! ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!

En las calles de La Habana, sin embargo, resuena el eco de la canción Patria y Vida. «No más mentiras/ Mi pueblo pide libertad, no más doctrinas/Ya no gritemos patria o muerte sino patria y vida/ Y empezar a construir lo que soñamos/Lo que destruyeron con sus manos…» Es cuestión de tiempo. No sabemos cuánto.