Los independentistas del Partido Nacional Escocés (SNP) han ganado de forma contundente las elecciones en Escocia y enfilan un cuarto mandato. Aunque no han conseguido la mayoría de 65 escaños, por un solo escaño, lo cierto es que en Holyrood, como se conoce al Parlamento escocés por la zona donde se emplaza, contarán con mayoría suficiente para hacerlo con el apoyo de los diputados verdes, también favorables a la consulta.

El Partido Nacional Escocés (SNP) revalida en el poder con 64 escaños, así que gana uno. Los conservadores logran 31, los laboristas, 22, los Verdes, ocho y los liberaldemócratas, cuatro. Junto al SNP, los Verdes son los grandes triunfadores y confirman la mayoría favorable al referéndum en el Parlamento de Edimburgo.

El ex jefe del gobierno escocés Alex Salmond, que ha creado Alba, otra fuerza separatista, se queda fuera del Parlamento.

Hasta el último momento la líder del SNP, Nicola Sturgeon (Irvine, 1970), jefa del gobierno escocés, se ha mantenido expectante sobre el resultados. «La mayoría es una posibilidad remota», ha dicho en la tarde del sábado, poco antes de conocerse los resultados. «Pero es un logro histórico y extraordinario para el Partido Nacionalista Escocés», ha añadido.

Ni Boris Johnson ni nadie puede justificar de forma democrática que se bloquee el derecho de la gente a elegir su futuro»

nicola sturgeon, líder del snp

En su discurso de victoria, Sturgeon ha lanzado un claro mensaje al 10 de Downing Street: «Ni Boris Johnson ni nadie puede justificar de forma democrática que se bloquee el derecho de la gente de Escocia a elegir su futuro».

Y ha mostrado su pragmatismo. «Ahora mi intención es volver al trabajo para cumplir con los compromisos adquiridos con el pueblo escocés». Junto a los Verdes buscará la vía legal para realizar un segundo referéndum por la independencia a mitad de mandato, a finales de 2023, una vez superada la crisis del coronavirus.

La colíder de los Verdes, Lorna Slater, ha reafirmado el firme apoyo de su partido a que se pueda convocar un referéndum de independencia, cuando las circunstancias lo permitan. Sus nueve escaños representan un gran éxito para esta formación política.

La ley electoral en Escocia hace especialmente difícil lograr mayorías, que se alcanzan con 65 escaños. En cualquier caso, los independentistas llevan en el poder desde hace 14 años y su líder, Nicola Sturgeon, se ha asegurado su segundo mandato. Su antecesor, Alex Salmond, con quien no se habla, concurría con otro partido independentista, Alba (Escocia en gaélico).

Lo cierto es que sea como sea los independentistas dan prioridad a superar la crisis de la pandemia. Así pues, no cuentan con convocarlo antes de finales de 2023. Si el Parlamento escocés lo aprobara, entraría en colisión con el primer ministro británico, Boris Johnson, que lo rechaza categóricamente.

Los escoceses votaron a favor de quedarse en el Reino Unido en 2014. Un 55% se inclinó por seguir como hasta ahora y un 45% apoyó la independencia. Las encuestas ahora indican que el resultado sería muy ajustado. En los sondeos hace meses la opción independentista estuvo cercana al 60% pero ha bajado a menos del 50% debido a la crisis del coronavirus.

El efecto Brexit

Pero la realidad ha cambiado sustancialmente. Ahora el Reino Unido no forma parte de la Unión Europea tras el Brexit. Y los escoceses apoyaron la permanencia mayoritariamente: un 62% votaron a favor de seguir en la UE y un 38% en contra. De este modo, hay escoceses que ven en la salida del Reino Unido la forma de volver a la UE.

Fue el ex primer ministro conservador David Cameron quien dio luz verde a los dos referendos. Superó la prueba del referéndum en Escocia, en gran parte debido a la excelente campaña de un laborista, el ex primer ministro Gordon Brown, los independentistas perdieron.

No pasó lo mismo en el referéndum del Brexit, cuando ganaron los defensores de la salida, como el actual primer ministro, Boris Johnson. El artífice de la campaña del , Dominic Cummings, ha sido asesor de Boris Johnson hasta finales de 2020. No tuvieron reparos en difundir bulos sobre el coste de la permanencia, por ejemplo.

Ahora Boris y su Rasputín están a la greña. En gran parte, debido a la animadversión entre la novia del primer ministro, Carrie Symonds, y su ex asesor. El voto del Brexit, en junio de 2016, fue ajustado: 52% a favor y 48% en contra. También abogaron por quedarse en la UE los norirlandeses.

La vía a la independencia de los escoceses dista del camino por la ilegalidad que emprendieron los separatistas catalanes. En una entrevista con The Statesman, Sturgeon insistía en que su ruta ha de ser democrática, legal, e internacionalmente aceptada.

Si queremos consolidar una mayoría a favor de la independencia para poner en marcha la independencia, hemos de seguir el curso legal. Cataluña es la prueba de que la vía ilegal no lleva a la independencia».

nicola sturgeon, líder del snp

«Si queremos consolidar una mayoría a favor de la independencia para poner en marcha la independencia, hemos de seguir el curso legal. Ya hemos visto que la vía ilegal no conduce a la independencia. Cataluña es la prueba», afirmaba Sturgeon.

«En términos temporales, seré clara, aunque esto frustre a algunos que quieren un referéndum lo antes posible, la consulta solo puede darse cuando hayamos superado la crisis del Covid», decía la líder nacionalista escocesa y primer ministra en funciones.

«Me gustaría que fuese antes de finales de 2023, cuando estaremos a mitad de mandato parlamentario, pero el compromiso es que la prioridad es superar esta crisis», añadía. Lo que sí reconocía Sturgeon es que irían a los tribunales si no llegaba a un acuerdo con el primer ministro británico sobre una nueva convocatoria sobre la independencia.

Simbólico triunfo ‘tory’ en un bastión rojo

Este jueves se celebraron también elecciones locales en Inglaterra, regionales en Gales y se disputó el escaño de Hartlepool que había dejado vacante un diputado acusado de acoso sexual. Era territorio rojo desde 1974.

El primer ministro, Boris Johnson, sacó pecho por esta victoria y la atribuyó al Brexit. En realidad, ha sido la exitosa campaña de vacunación lo que ha dado un espaldarazo a los conservadores. Es la primera prueba electoral a la que hacía frente Boris Johnson desde su triunfo en las legislativas de 2019.

Los laboristas, salvo alguna victoria destacada como la de Liverpool, donde será alcaldesa por primera vez una mujer de color, Joanne Anderson, han logrado un pésimo balance. Incluso por momentos iba perdiendo el alcalde de Londres, Sadiq Kahn, que finalmente conservó su plaza. En Gales también vencieron los laboristas, otro consuelo.

El líder laborista, Keir Starmer, sucesor del ortodoxo Jeremy Corbyn, reconoció que no habían sabido cómo llegar a los votantes, especialmente en lugares de voto obrero, como Hartlepool. Lejos de condenar a los votantes, como otros políticos españoles después de la derrota de la izquierda en las elecciones regionales en Madrid, Starmer asumió la responsabilidad por los errores cometidos. Nos hemos mirado mucho el ombligo, vino a decir.

El Brexit así ha dado razón de ser a los conservadores británicos, que así han seducido a las clases trabajadoras que ven a los laboristas desorientados y sin un discurso claro. Sin embargo, al mismo tiempo la salida de la Unión Europea refuerza las tendencias separatistas de escoceses y norirlandeses, que prefieren estar cubiertos por el paraguas europeo y soltar amarras con Londres.