Boris Johnson es de esos políticos incombustibles. Nunca se queda del todo. Y de sus cenizas resurge más fuerte. El primer ministro británico ha rentabilizado en las urnas la exitosa campaña de vacunación y ha dejado KO a los laboristas. Ni siquiera ha resistido el bastión rojo de Hartlepool, que controlaban desde 1974. En Hartlepool se disputaba el escaño que dejó vacante Mike Hill, que dimitió por acusaciones de acoso sexual. Este jueves también se celebraron elecciones locales, regionales en Gales y Escocia.

Por momentos incluso estaba en cabeza en el recuento el candidato conservador en Londres, Shaun Bailey, frente al actual alcalde, el laborista, Sadiq Kahn. Finalmente, Kahn parece que se queda como regidor de Londres por una diferencia de unos 25.000 votos.

El líder laborista, Keir Starmer, ha reconocido la derrota de su partido. Ha dicho que estaba «amargamente desconcertado», tras admitir que los laboristas han perdido la confianza de la clase trabajadora. Es simbólica su derrota en Hartlepool. Starmer ha asumido toda la responsabilidad por los resultados.

‘Mea culpa’ del líder laborista

«Hemos cambiado como partido pero no ha sido suficiente para el país», ha dicho Starmer, sucesor de Jeremy Corbyn, mucho más ortodoxo. «Pasamos demasiado tiempo hablando de nosotros mismos en lugar de ver qué importa al país y por ello hemos perdido la confianza de los trabajadores».

«No se trata de izquierdas o derechas. Es cuestión de si estamos afrontando lo que necesita el país… Hemos perdido la conexión, esa confianza. Voy a intentar reconstruir esa confianza. Haré lo que sea necesario para lograrlo», ha añadido Starmer.

Una de las pocas alegrías de los laboristas ha sido la victoria en Liverpool. Esta ciudad ha hecho historia al elegir a la primera mujer de color, Joanne Anderson, como alcaldesa.

Los decisivos resultados en Escocia se conocerán en unas horas. La jefa del gobierno regional, Nicola Sturgeon, líder de los independentistas, ha ganado claramente su escaño. El Partido Nacional Escocés será el vencedor, pero la incógnita es si tendrá una mayoría clara que le permita encauzar un nuevo referéndum por la independencia.

Boris Johnson ha aprovechado para relacionar la victoria en el bastión rojo con los beneficios del Brexit. «Este es un lugar que votó por el Brexit. Hemos puesto en marcha el Brexit y gracias a eso estamos retomando el control de nuestras fronteras», ha dicho. Y ha aludido a la exitosa campaña de vacunación: «Hemos podido actuar de forma diferente y hemos ido más rápido que otros países europeos».

Con una vacuna propia, de Oxford y Astrazeneca, los británicos han impulsado la campaña para inmunizar a la población a toda velocidad. Ya están inyectándose las primeras dosis los cuarentañeros. El Reino Unido acaba de hacer pública la lista de países que los británicos (que encabezaban antes de la pandemia la lista de turistas en España) pueden visitar sin guardar cuarentena al regreso. Están Portugal e Israel, pero no España.