«No quiero implicarme… inmiscuirme en la campaña». Angela Merkel tuvo que corregirse sobre la marcha al explicar por qué hasta ahora sus apariciones junto al candidato de la Unión, Armin Laschet, han sido tan escasas. En esta última semana de campaña va a intensificar su presencia. Este lunes la canciller alemana ha comenzado por darle su apoyo en un mitin en Stralsund, el distrito electoral de Merkel, en el este,

«Si Laschet es canciller, debe volver con sol», ha dicho Merkel en Stralsund, donde se presentó al Bundestag por primera vez a finales de 1990. Ahora el viento sopla en contra de la Unión allí, donde ha crecido la ultraderecha hasta aspirar a ser segunda fuerza. Hubo abucheos de los llamados Querdenken, una amalgama de negacionistas y ultraderechistas, y filonazis.

En Mecklemburgo-Antepomerania, donde se ubica Stralsund, se celebran regionales el domingo también. Es favorita la socialdemócrata Manuela Schwesig, un auténtico fenómeno político con gran popularidad, que fue ministra del SPD con Merkel.

Merkel se ha presentado en el Alt Markt de Stralsund como diputada y canciller que ha podido ver lo mucho que se ha conseguido desde 2005. Laschet «seguirá ese curso». Ha presentado a Laschet como «garante de fortaleza económica y puestos de trabajo».

La canciller quiere así remarcar que la auténtica continuidad solo se conseguirá si Laschet es el canciller. Ha vuelto a aludir al riesgo de una coalición rojirojiverde, es decir, de socialdemócratas, verdes y die Linke. Es la carta que esgrime la Unión para evitar que su hasta ahora socio de gobierno, el SPD, se sitúe en cabeza el domingo, como lo hace en los sondeos desde finales de agosto.

«No da igual quien gobierne», ha insistido Merkel en el mitin, como lo hizo en su última intervención en el Bundestag, cuando claramente se desmarcó a favor de Laschet e incluso criticó a su vicecanciller, el aspirante socialdemócrata Olaf Scholz.

El apoyo extra de la canciller

En Stralsund la intervención de Merkel apenas ha sido de diez minutos pero lo relevante era la foto, esa imagen con Armin Laschet para que los electores alemanes recuerden que votar a Laschet sería votar a Merkel. Pero no es así.

Quien ha sido canciller alemana en los últimos 16 años ha sido un valor añadido en la papeleta electoral de la Unión, pero ya no está ahí. Y la Unión teme que esos diez puntos que se calcula que añade Merkel a sus posibilidades electorales se diluyan entre sus rivales. En la sede de la CDU en Berlín, la Konrad Adenauer Haus luce una cartel con la imagen de Adenauer, Kohl, Merkel y Laschet.

Como Merkel no está en la papeleta las elecciones son muy volátiles. Será el más parecido a Merkel el que gane el domingo»

matt qvotrup, biógrafo de merkel

«Como Merkel no está en la papeleta, las elecciones son muy volátiles. Será el candidato más parecido a Merkel el que ganará y con más parecido quiero decir el que parezca más competente. Hoy por hoy esa persona es Olaf Scholz, que ha ganado los debates», señala Matt Qvortrup, autor de Angela Merkel: Europe’s Most Influential Leader.

El candidato conservador aún cree que tiene opciones de ganar, a pesar de los sondeos. «Estamos remontando y cuento con que tenemos opciones para ser primeros el domingo y ganar los comicios», dijo Laschet en declaraciones a la cadena de televisión ntv.

En la última encuesta del instituto demoscópico Forsa, publicada por el grupo mediático RTL, el SPD liderado por el vicecanciller Olaf Scholz se mantiene en el 25%, mientras que la Unión, la coalición de Merkel y Laschet, remonta hasta el 22%. En 2017 ganaron con un 32,7% de los votos. Los Verdes tendrían un 17%, Liberales, un 11%, die Linke, un 6% y Alternativa para Alemania un 11%.

La canciller ha empezado su despliegue en la recta final de la campaña en Stralsund, donde ha logrado ocho mandatos directos consecutivos al Bundestag. El viernes Merkel apoyará a Laschet en Múnich y también estará en el escenario Markus Söder, el jefe del gobierno de Baviera. Söder aspiraba a ser candidato a la cancillería y este acto tendría como objetivo dar imagen de unidad en la Unión.

Como colofón Merkel participará en un mitin el sábado en Aquisgrán, la patria chica de Laschet y símbolo de la Alemania más europea. La Unión ha optado en esta ocasión por apurar al máximo y no cerrar la campaña en viernes, como es tradicional.

En Alemania el sábado no es jornada de reflexión así que la Unión seguirá en acción hasta el último minuto. El objetivo es mantener la cancillería y ser quien dirija las negociaciones para el nuevo gobierno en coalición.