Internacional

Polonia estudia construir un muro en la frontera con Bielorrusia para frenar olas migratorias

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, en el Palacio Presidencial.

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, en el Palacio Presidencial de Varsovia. EUROPA PRESS

El ministro del Interior de Polonia, Mariusz Kaminski, ha informado este miércoles que el país está contemplando la posibilidad de construir un muro en la frontera con Bielorrusia para frenar el flujo migratorio, que ha aumentado durante los últimos meses.

Así, ha matizado que el país quiere «fortificar permanentemente su frontera» para paliar el problema migratorio, por lo que es probable que la valla de alambre que está siendo construida en la zona sea al final sustituida por un muro.

Kamisnki ha señalado que es necesario implementar estas medidas de seguridad y erigir una «barrera sólida y alta equipada con un sistema de seguridad y un detector de movimientos».

El Gobierno ha intentado, sin embargo, no referirse a esta construcción como «muro» sino como «barricada» o «barrera» y ha matizado que será el Parlamento el que dé el ‘sí’ definitivo a la medida.

El gubernamental Partido Ley y Justicia carece de la mayoría necesaria, pero se estima que la medida se hará con los apoyos necesarios. Para la construcción del muro el Gobierno ha propuesto invertir 423 millones de dólares.

Varsovia ha vuelto a acusar al Gobierno bielorruso de impulsar el flujo migratorio en la frontera como medida de represalia por las sanciones impuestas por la Unión Europea contra el presidente, Alexander Lukashenko, tras las polémicas elecciones de agosto de 2020.

La ola migratoria ya ha provocado la llegada a países como Alemania de más de 4.300 personas procedentes de Bielorrusia y Polonia desde el pasado mes de agosto. La mayoría, según las autoridades, son de procedencia iraquí, siria e iraní.

En comparación, entre enero y julio de este año solo se registraron 26 entradas a través de estas rutas hacia territorio alemán. Gran parte de estos migrantes se encuentran en centros de acogida, principalmente en el estado federado de Bandemburgo.

«No es una situación dramática, pero sí una coyuntura difícil», ha asegurado Olaf Jansen, jefe de la Autoridad Central de Extranjeros de Brandeburgo. El gran reto, ha advertido, es evitar la propagación del coronavirus entre los migrantes.

Te puede interesar

Comentar ()